La ministra de Educación Porteña, María Soledad Acuña, se encuentra otra vez en el ojo de la tormenta. Esta vez, es por haber protagonizado un escandaloso video en una escuela pública, donde se puede observar el “festejo de su cumpleaños”.
En el video se puede contemplar que la ministra ingresó a una institución pública con una torta para festejar su cumpleaños. Pese a esto, en el video aparecen niñes de primaria, docentes sin barbijo o mal puesto.
Pese a mostrarse en contra de la militancia en la docencia, Acuña contradice sus palabras con sus actos: les docentes le enviaron un saludo en su cumpleaños.
Asimismo, la carta de la ministra compartida el 20 de noviembre del 2020, sobre la no militancia en las aulas, expresa: “Me consta, y así lo hemos conversado tantas veces, que defendemos el aula como ese lugar para formarse, aprender y reflexionar”.
“En un ambiente donde se respeten todas las ideas y creencias, sin militancia partidaria. De ningún partido. También sabemos que algunos dirigentes abusan de su rol docente y eligen adoctrinar antes que enseñar a pensar. Por si hiciera falta aclararlo, voy a mantenerme firme: con los chicos, no”, concluye el escrito de la funcionaria.
¿Militancia en las aulas o en la política?
Soledad Acuña trae consigo la pelea del “adoctrinamiento escolar” por parte de profesores, sin embargo eso mismo hizo al festejarlo. Así queda en claro con la viralización del video, el uso de imágenes de les niñes y el hacer política desde un ámbito institucional y de poder, como el cargo que ocupa.
La ministra declaró: “Uno de los grandes problemas tiene que ver también, hablando de la raíz, con la formación y con el perfil de quiénes eligen estudiar, que eligen militar en lugar de hacer docencia”. ¿Qué pasa entonces con sus dichos?
En el video, se observan maestras de jardines y escuelas primarias que le envían un saludo a la ministra. Asimismo, también se observan claramente los rostros de les niñes.
Claro está que no se contempló la integridad de elles, ni se cumplió la Ley 26061 de “Protección Integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes”, sancionada el 28 de septiembre del 2005.
El artículo N.°5 de la Ley 26061 dice: “Los Organismos del Estado tienen la responsabilidad indelegable de establecer, controlar y garantizar el cumplimiento de las políticas públicas con carácter federal”. Es decir, deberán cumplir con las políticas de protección de los niños, niñas y adolescentes.
En el afán de festejar en una escuela pública, la funcionaria se olvidó de proteger a quienes representa y también de no “hacer política” ocupando un cargo político.
Complicidad y uso de imágenes
Por otra parte, la Ley 11723 de Régimen Legal de Propiedad Intelectual explica en el artículo 31: “El retrato fotográfico de una persona no puede ser puesto en el comercio sin el consentimiento expreso de la persona misma, y muerta esta, de su cónyuge e hijos o descendientes directos de éstos, o en su defecto del padre o la madre.”
En el artículo 53 se explica sobre el uso de la imagen: “Derecho a la imagen para captar o reproducir la imagen o la voz de una persona, de cualquier modo, que se haga, es necesario su consentimiento, excepto en los siguientes casos”.
“Que la persona participe en actos públicos; que exista un interés científico, cultural o educacional prioritario, y se tomen las precauciones suficientes para evitar un daño innecesario; que se trate del ejercicio regular del derecho de informar sobre acontecimientos de interés general”.
Entonces, ¿es de interés político y cultural el festejo de la ministra en una escuela pública? ¿Es necesario mostrar los rostros de les niñes y compartirlos sin consentimiento? La respuesta es no. Pero la ministra Acuña sabe que estar en el ojo de la tormenta es el mejor trabajo que sabe realizar.