Feb 10, 2022 | Nota de Opinión

LO QUE SIGNIFICA A FUTURO EL ACUERDO CON EL FMI

Humberto Tumini, presidente del Movimiento Libres del Sur, profundiza sobre la gravedad de las consecuencias que generará el acuerdo con el FMI.
FMI
Humberto Tumini sostiene que «se legitima y legaliza del todo una estafa (ya lo venían haciendo desde que asumieron), como fue el préstamo a Macri». Crédito: Universidad Calf.

  Como sabemos, después de abonarle desde que asumió 7 mil millones de dólares de capital e intereses, el Gobierno nacional decidió finalmente acordar con el FMI el pago de la totalidad de la deuda que contrajo Macri en el 2018. Desde ahora hasta el 2024, en 12 cuotas trimestrales, el Fondo proveerá unos U$S 45.000 millones a través de un préstamo Stand-By, para que el Gobierno le vaya pagando al propio Fondo; es decir, en criollo, un pasa mano. A partir de allí y por diez años, hasta el 2034, en otro acuerdo denominado de Facilidades Extendidas, la Argentina irá saldando la nueva deuda con aquella institución.

  ¿Qué significará para el país y la mayoría de su gente este acuerdo con el FMI que el gobierno del Frente de Todos se apresta a aprobar, seguramente en marzo y con el apoyo de la oposición de Juntos por el Cambio (acá no hay grieta), en el Congreso?

  Hay cuestiones que están muy a la vista y han sido explicitadas con claridad públicamente. En primer lugar, que dada la magnitud de la baja exigida del déficit fiscal y de la emisión monetaria, sumado a los 5 mil millones de dólares que hay que acumular de reservas por año, a una mayor devaluación y a la suba de la tasa de interés también acordada, tendremos, aunque el Gobierno lo niegue, un ajuste acompañado de un freno de la recuperación económica luego del impacto de la pandemia.

  En segundo término, que se agrede nuestra soberanía política al aceptar que cada tres meses venga una delegación del Fondo a controlarnos las cuentas y ver si hacemos bien los deberes.

  Finalmente, que se legitima y legaliza del todo una estafa (ya lo venían haciendo desde que asumieron), como fue el préstamo a Macri. Otorgado por razones políticas (intentar que fuera reelecto) y que mas tarde no fue usado para resolver los problemas del país, sino que terminó en manos de bancos, grandes empresas y gente rica; como el propio Fondo ha reconocido.

  Pero estas consecuencias, con la gravedad que ameritan, no es, muy probablemente, lo peor para la Argentina de este acuerdo que se va a extender, de piso, hasta el 2034.

  Como sabemos, el gobierno de Macri no solo se endeudó con el FMI, sino también con fondos de inversión y grandes bancos extranjeros. La totalidad de la deuda que contrajo estuvo por encima de los 100.000 millones de dólares.

  La que correspondía a los acreedores privados, U$S 66.000 millones, la negoció Guzmán en el año 2020. Lo que hizo al respecto, con la aprobación de Alberto, Cristina y el resto del gobierno, fue simplemente patear dicha deuda para adelante después de mucha alharaca.  Sin ninguna quita de capital y pagando intereses ya desde el 2021; muy lejos de lo que hicieron en el 2005 Néstor Kirchner y Lavagna.

  Esa deuda con los privados comienza con pagos cada vez mayores desde el 2025 y se extiende hasta el 2035. Es decir, que se superpone con lo que hay que pagar al FMI durante el mismo período. En los años de mayores erogaciones, del 2027 al 2032, las mismas estarán cómodamente por encima de los 15.000 millones de dólares anuales.

  ¿Qué significa esto y por qué es lo mas grave que nos va a suceder? Nuestro país tiene un problema severo en el sector externo que, por falta de exportaciones y demasiadas importaciones, se vuelve deficitario reiteradamente. Cuando eso sucede, se viene la crisis, hay que frenar la economía, devaluar la moneda y todo lo que sabemos.

  ¿Cuáles son los sectores exportadores que pueden generar divisas en el futuro mas o menos cercano, para intentar resolver ese drama que tenemos de hace muchísimo tiempo? El campo, la agroindustria, el petróleo y el gas de Vaca Muerta, la minería, litio incluido; en menor medida la pesca y la industria del conocimiento. El resto de la industria exporta bastante, un tercio del total, pero también importa significativamente, por lo que no aporta divisas.

  Ahora bien, en todos los sectores con capacidad exportadora, actual o en los próximos diez años, que ingresan o ingresarán dólares, hay una parte de la ganancia que se la quedan las empresas multinacionales y se la llevan al exterior a sus casas matrices. Otra porción va a la mano de los capitalistas vernáculos, que en una cierta proporción la destinan también, de diversas maneras, a sus negocios fuera del país.

  Los dólares que restan y restarán de dichas exportaciones son los necesarios para cubrir importaciones imprescindibles para el desarrollo económico, como bienes de capital y muchos intermedios. También para la inversión en el país, de manera, entre otras cosas, de sustituir productos extranjeros y favorecer otras actividades exportadoras. Es la posibilidad para ir por un rumbo de desarrollo y superar la restricción externa en el tiempo.

  ¿Ahora bien, cómo vamos a lograr esto si tenemos que pagar una enorme deuda externa de acá al 2035? No es posible, tendremos una losa puesta encima de las posibilidades de crecimiento por mas de una década, por lo menos.

  ¿Qué ha negociado este gobierno de la deuda que dejó Macri, con los privados primero y con el FMI después? Nada mas y nada menos que, de los dólares que el país puede esforzadamente generar para salir adelante, solo el 20% sea para inversión productiva aquí y el 80% restante se lo lleven los acreedores externos. No hay salida para la Argentina con este acuerdo, no solo en el corto plazo, sino tampoco en el mediano y largo. Por eso nos oponemos rotundamente al mismo.

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