Oct 16, 2021 | Política

¿Qué impacto tienen los debates políticos preelectorales en las urnas?

NAP conversó con el consultor político, especialista en opinión pública y campañas electorales, Carlos Fara, sobre este fenómeno que está adquiriendo cada vez más relevancia en el país.

Debates políticos
Les cuatro candidates que quieren llegar al Congreso dieron un debate muy reñido el miércoles pasado. Créditos: TiempoAR.

El 14 de noviembre está cada vez más cerca, y ya se empiezan a vislumbrar los primeros debates políticos televisados entre candidates. A días del encuentro entre les aspirantes a la Cámara de Diputades por la Provincia de Buenos Aires, Nota al Pie conversó con el especialista en campañas Carlos Fara, sobre el último encuentro entre candidates por la Ciudad de Buenos Aires, la injerencia que tiene este fenómeno en la población y si puede llegar a definir una elección. 

Los debates políticos estuvieron presentes desde el mundo antiguo. Sin embargo, fue a través de la aparición de los nuevos medios de comunicación que estos tomaron una dimensión mayor; y poco a poco se convirtieron en un elemento infaltable dentro de una campaña electoral. 

Algunos países gozan de una tradición más arraigada a esta práctica. Un ejemplo es Estados Unidos, que fue la primera nación en televisar un debate político en el año 1960, cuando se enfrentaron por la presidencia el senador demócrata John F. Kennedy y el republicano Richard Nixon. Desde aquel evento, hubo debates preelectorales en las 13 elecciones presidenciales posteriores de manera ininterrumpida.

Impacto debates políticos
El encuentro entre los candidatos Kennedy-Nixon fue el primer debate televisado en la historia. Créditos: CEINASEG.

Los debates políticos en Argentina

Si hablamos de Argentina, pueden ubicarse algunos debates históricos desde la vuelta de la democracia. Sin embargo, también cabe resaltar que muy pocas veces se reunieron todes les candidates para debatir en televisión. Esto se debe a que antes quien se veía como ganador de las elecciones solía negarse a participar de estos eventos. 

Un ejemplo de esto fue cuando en 1989 Carlos Menem se negó a presentarse en el programa de Bernardo Neustadt para debatir con el candidato radical Eduardo Angeloz. Finalmente, el programa se transmitió con una silla vacía en el medio del estudio. Así, quedaría simbolizada la ausencia de quien se convertiría en Presidente una semana después.

Uno de los casos en que se modificó esta tendencia fue en el año 2015, cuando Daniel Scioli aceptó debatir contra el candidato cambiemita, Mauricio Macri, en la semana previa al balotaje. El peronista había sido el único candidato que se había ausentado en el debate por las elecciones generales. Este evento histórico alcanzó 58,2 puntos de rating; y sirvió como precedente para terminar de instalar la práctica del debate político preelectoral en el país y otorgarle una gran relevancia. 

Culminado el encuentro entre les candidates para diputades por la Ciudad de Buenos Aires, y a días del choque entre les postulantes de la Provincia de Buenos Aires, Nota al Pie conversó con el especialista en campañas políticas, Carlos Fara, sobre cuál es el impacto que tienen estos debates en las urnas.

“Lo positivo de estos debates es que es el único momento de todo el proceso electivo en el que todos los candidatos juegan con las mismas reglas, con total equidad en el uso de los tiempos, los temas y las posibilidades de intervenir”, destacó.

¿Puede un debate definir una elección?

Según Fara, son pocas las situaciones en las que se produce algún hecho dentro de un debate definitorio con respecto a la tendencia electoral. “Mucho más cuando hay varios jugadores, como en este caso en que hubo cuatro en el debate de capital y va a haber seis en el debate de Provincia de Buenos Aires. Por la experiencia internacional, sabemos que es poco lo que termina incidiendo”, declaró.

A pesar de esto, el experto en campañas electorales señaló que algunas acciones efectivamente pueden marcar alguna diferencia. Esto sucede “mientras la estrategia sorprenda un poco, genere un titular o una noticia. Desde ese punto de vista, los candidatos tienen que tener bien pensado una estocada preparada para poder lograr este efecto especial, y que tanto los medios como las redes se hagan eco de esa situación”, explicó.

Algunos ejemplos de esto pueden ser Sergio Massa en el debate presidencial del 2015 haciéndole una pregunta a Scioli cuando no estaba; o el beso de Macri con su esposa Juliana Awada terminado el debate por el balotaje. Para Fara, “esas cosas si llaman la atención, y son elementos que pueden llegar a disparar alguna pequeña ventaja”.

Con respecto al último debate legislativo que enfrentó a les candidates de la Ciudad de Buenos Aires, para el director de Carlos Fara & Asociados el contexto pandémico y sus consecuencias sociales y económicas suscitaron un atractivo particular. Esto estuvo basado en “ver cómo desarrollaban las estrategias los distintos espacios políticos para sintonizar mejor en esta situación, sobre todo en este momento particularmente crítico para el gobierno nacional”.

Para el experto en campañas políticas Carlos Fara, el beso entre Macri y Juliana Awada fue un recurso inteligente para sumar votos. Créditos: El País.

¿Logró algún debate en Argentina cambiar el rumbo de las elecciones?

Para el consultor político, “ningún debate creo que fue definitorio, más allá de que haya podido ayudar a confirmar alguna tendencia previa”.

A pesar de esto, si hay otros antecedentes en la región de encuentros de este tipo que tuvieron un alto grado de impacto en la gente.

“Durante la campaña para la segunda vuelta presidencial en Ecuador hubo un debate en el cual hubo una frase que quedó como latiguillo que le hizo el actual Presidente Lazo a su contrincante, y que se convirtió un poco en un punto de inflexión en la tendencia electoral. Las encuestas mostraron que eso finalmente forzó el cambio de tendencia, pero son situaciones muy aisladas”, relató Carlos Fara.

Cambios en debates electorales en los últimos años

La aparición de las redes sociales es un elemento extra que guarda una gran implicancia en los debates políticos. Estas “permiten que los distintos espacios políticos traten de seguir incidiendo sobre la opinion pública en el post debate. Es tan importante lo que sucede en vivo durante el debate como la administración del post debate, para poder señalar algunas cuestiones que hayan sido favorables al propio candidato. Es como una especie de segundo tiempo”, explicó el especialista en opinión pública.

Sumado a esto, para Fara todo el mundo llega más profesionalmente preparado a los debates: “el otro día por ejemplo nadie improvisó, aunque algunos lo hicieron peor y otros mejor. Tenían manejo de los temas, preparadas sus argumentaciones, tenían bastante claro el comportamiento que debían llevar en el escenario”, explicó. 

¿Cuanto puede llegar a influir el formato en un debate?

“Cuanto más pautado esta mas inocuo es el debate. Los debates que permiten un espacio de intercambio libre, como pasó el miércoles pasado, ponen más a prueba las capaciadades oratorias, de personalidad, velocidad de reacción. El miércoles pasado los momentos más calientes fueron los tres momentos de lucha libre en donde era todos contra todos”, declaró el ex Presidente de la Asociación Latinoamericana de Consultores Políticos (AlaCoP)

También señaló que el número de participantes también puede definir la dinámica de un debate. Un ejemplo de esto es Estados Unidos, donde son más descontracturados. “Se da un tema, uno habla y después habla el otro de manera más respetuosamente, sabiendo que en más de una ocasión se pueden interponer”.

Diferencias entre debates electorales por la ciudad y la provincia

Por último, Fara comparó el debate del último miércoles con el próximo encuentro entre les candidates del conurbano. Para él, son situaciones completamente distintas, ya que acá “es un debate donde ya se sabe quién va a ser el ganador de la elección más allá del porcentaje, que es Maria Eugenia Vidal, por lo cual genera una expectativa muy distinta”. 

“El caso provincia es muy diferente ya que los públicos al cual se dirigen son distintos, pero además porque hay una diferencia hasta acá de cuatro puntos entre la principal oposición y el oficialismo, y eso de alguna manera te va marcando la posibilidad de pensar que en un buen debate podés acortar diferencias. Al ser más competitivo, el debate se vuelve más interesante al respecto de lo que pasa”, concluyó.

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