Oct 15, 2021 | Zona Ambiental

“Emprendedores por naturaleza”: les protectores del Impenetrable

La Fundación Rewilding busca cuidar el monte chaqueño mediante la revalorización de la cultura local. Nota al Pie entrevistó a Fátima Hollmann, coordinadora de este programa.

La confección de yicas y bolsos es parte de una tradición nativa que trasciende fronteras. Hoy en día se observan en las grandes ciudades a personas portando este tipo de carteras.  Créditos: Emprendedores por Naturaleza

No se puede hablar de conservación de ambientes o de especies sin tener en cuenta a les pobladores locales. Son elles quienes poseen la sabiduría ancestral, les que conocen los sonidos y los olores del monte, y hasta sus secretos más guardados. Y son elles quienes deben participar de forma activa en la conservación de ese monte que los vio nacer y los cobija. 

Por eso, desde la Fundación Rewilding Argentina crearon el programa Emprendedores por Naturaleza. Se trata de un sello que certifica el compromiso de las comunidades locales de prosperar valorando la vida silvestre nativa y los ecosistemas naturales en torno a las zonas protegidas de Argentina. Les emprendedores trabajan en dos áreas, una vinculada a productos y otra relacionada con los servicios para el turismo de naturaleza.

Nota al Pie entrevistó a Fátima Hollmann, Coordinadora del Programa Emprendedores por Naturaleza, que contó cómo funciona y cuáles son sus alcances. Su pasión por revalorizar la cultura protegiendo al ambiente se intercala con la invitación a participar desde las grandes ciudades a través de la compra vía internet. Un mensaje quedó claro: todes podemos contribuir a conservar la naturaleza con el plus de poner en valor una cultura ancestral, mediante un consumo consciente.

Conservar y producir

El trabajo que llevan adelante en Emprendedores por Naturaleza se basa en tres ejes: la conservación de la vida silvestre, el bienestar económico y el bienestar comunitario. Respecto del primer punto, les emprendedores certificados participan activamente de los programas de educación ambiental. De esta forma, aprenden a valorar los beneficios directos de vivir en torno a un área protegida, convirtiéndose en guardianes de la vida silvestre. 

Por otra parte, los microemprendimientos promueven una nueva economía regenerativa en las comunidades vecinas a las áreas protegidas, alcanzando un bienestar económico. El trabajo mancomunado para proteger la naturaleza a través de sus oficios y servicios fomenta la integración comunal, la creatividad y la superación personal: un bienestar comunitario.

Dentro de las actividades se encuentran la generación de vínculos entre productores y consumidores, y las capacitaciones en técnicas de producción artesanal local, comercialización y promoción. También se acompaña el desarrollo de emprendimientos inclusivos de mujeres y jóvenes, y se realizan mejoras de infraestructura para la producción local de alimentos. Así, el programa busca fomentar el desarrollo de productos y actividades que valoren la fauna silvestre y los ambientes en torno a los parques naturales.

El tejido en bastidor o telar con lana de oveja es una actividad que realizan las mujeres dentro de la comunidad criolla de El Impenetrable. El patio de tierra, un paisaje típico del monte chaqueño. Créditos: Emprendedores por Naturaleza

Revalorizar la cultura nativa

No sólo se incentiva a la producción local de artesanías y servicios, sino que también tengan un sentido ambiental. “Es un programa de comunidades de la Fundación Rewilding Argentina, integrado por 250 familias que viven alrededor del Parque Nacional El Impenetrable, en Chaco”, ilustró Hollmann. “El objetivo es desarrollar una economía regenerativa que aporte a la conservación del monte chaqueño”. 

“En este sentido, la Fundación acompaña el desarrollo de microemprendimientos, a través de toda la cadena productiva”, explicó Hollmann. Pueden ser tanto productos realizados a mano como servicios turísticos, lo que les permite a las comunidades generar bienestar económico y comunitario con el plus de aportar a la conservación de especies.

Para llevarlo a cabo, realizan diferentes capacitaciones y ayudan en la cadena comercial. “Primero visitamos a las comunidades que viven en los alrededores del Parque Nacional, conocimos lo que ellos ya venían trabajando y cuáles eran sus habilidades”, prosiguió. Por lo general, las mujeres se dedican a la confección de diversas prendas mediante el telar y el uso de variados tintes naturales. Los hombres, a la fabricación de ladrillos. “Lo que busca el programa es poner en valor esas habilidades, el arte manual y la cultura local”.

En el caso de los ladrillos, quienes viven en el Impenetrable tienen un manejo extraordinario del adobe. Pero lo que sucede es que los terminan vendiendo a muy bajo precio en mercados locales, o por un trueque donde salen perdiendo. “Por eso, lo que se busca es revalorizarlo, transformando ese ladrillo en una pieza de arte, remarcando la importancia de la conservación del monte chaqueño.

¿Qué productos ofrecen?

Emprendedores por Naturaleza posee una línea de productos certificados que comercializan a través de diferentes vías. “Los productos que poseen el Sello del yaguareté indican que los emprendedores se comprometen a conservar el ambiente y a no cazar animales. También que colaboran con actividades de monitoreo. Al estar lindantes al Parque Nacional, son los primeros guardianes de ese ambiente, protegiendo esa vida silvestre”, aclaró Hollmann. A través de la página web pueden conocerse todos los materiales que se utilizan.

Entre los productos se encuentran los realizados a partir de madera seca o muerta, es decir, no obtenida a través de la tala de árboles. El trabajo de artesanías en madera era muy común en las comunidades rurales vecinas a El Impenetrable. Solían crear piezas para el hogar, como sillas, mesas, catres, utensilios y herramientas. Hoy, algunos de los lugareños utilizan estas habilidades heredadas de sus abuelos y padres para producir artesanías a base de madera seca del monte chaqueño, afirman desde el Programa.

También utilizan la lana, donde el tejido en bastidor o telar con lana de oveja es una actividad que realizan las mujeres dentro de la comunidad criolla de El Impenetrable. Peleros, jergones, alforjas, mantas y frazadas son algunos de los tejidos típicos que confeccionan. Los usan tanto a diario en la montura, como en el hogar, o para mercadeo local. Estas piezas están inspiradas en la flora y fauna locales. Al ser teñidas con tinturas naturales y no con químicos como la anilina, reflejan la importancia de conservar en pie la diversidad de flora del monte chaqueño. 

Hábiles y benditas manos que saben tejen la sabiduría ancestral. Peleros, jergones, alforjas, mantas y frazadas son algunos de los tejidos típicos que confeccionan utilizando el bastidor o el telar. Créditos: Emprendedores por Naturaleza

La arcilla, el componente principal de la artesanía en cerámica, es la mismísima tierra del impenetrable chaqueño. Es la materia prima que sostiene al monte y a toda la diversidad de vida que este ecosistema abarca, señalan desde el Programa. Los pueblos habitantes del Gran Chaco eran grandes alfareros, diseñaban construcciones en barro y herramientas útiles para, por ejemplo, recoger, depurar y conservar el agua (botijos). Hoy se dedican al desarrollo de artesanías decorativas inspiradas en la flora y fauna locales.

Por su parte, la producción artesanal en cuero de vaca o chivo es muy común entre las comunidades rurales de El Impenetrable, principalmente de piezas vinculadas al trabajo de campo. Todos los hombres locales saben y han aprendido de chicos cómo curtir, moldear y trabajar el cuero para obtener herramientas y vestimentas que les permitan salir al monte a “campear”. Desde el Programa apuntan a que el trabajo en cuero para la producción de artesanías pone en valor la tradición y los saberes locales.

La producción de harina de algarroba, con su gran valor nutricional, y su arraigo en la cultura local, destacan la importancia de conservar el monte vivo y en pie. El aprovechamiento de los variados frutos que brinda el monte es una práctica ancestral. Sin utilizar agroquímicos, se respetan los ciclos naturales y estacionales. 

Además de productos, también se ofrece el servicio de turismo de naturaleza. “Nos invita a experimentar el espectáculo de la vida silvestre mediante actividades cuyo impacto sobre los sistemas naturales donde se desarrollan es mínimo”, afirman. Asimismo, respeta la autenticidad sociocultural de las comunidades locales. Entre los servicios asociados se encuentran las guiadas, cabalgatas, paseos embarcados, avistaje de fauna, gastronomía y el hospedaje.

La historia de Rubén

“Hay muchísimas historias para contar, cada emprendedor tiene su particularidad”, señaló Hollmann. “Ruben era albañil, estaba trabajando en la construcción de una escuela taller de turismo de naturaleza. Se anotó a un taller de cerámica y hoy es nuestro ceramista estrella. Se puso un puesto en su casa y está muy contento de poder trabajar desde ahí junto a su mujer, Ana María. Ahora ya no tiene que ausentarse de su casa por varias semanas, como hacía antes”, agregó.

Rubén Garay vive en el Paraje La Alborada, en la región del Parque Nacional El Impenetrable. Si bien toda su vida la dedicó a la cría de animales domésticos, hoy descubrió en la cerámica una pasión y una nueva oportunidad laboral. Trabaja en el moldeado de artesanías en cerámica inspiradas en la vida silvestre del Impenetrable chaqueño.

Utiliza arcilla local para crear sus piezas, que luego cocina en el horno que construyó después de participar del “1° Taller de cerámica” que brindó Emprendedores por Naturaleza. Su objetivo es poder construir un taller donde pueda trabajar por completo con la arcilla, a través de sus manos.

“Empecé con la Fundación Rewilding como albañil, y ahí me enteré de una capacitación que había de cerámica”, explicó Garay. “Gracias a Dios hoy puedo hacer estas artesanías, aprendí algo. Despertó en mí muchas cosas que no sabía antes. Y aparte la otra es estar con la familia, trabajar en conjunto, cosa que nunca pude hacer. Siempre era trabajar por un lado, salir semanas de mi casa y hoy por hoy estoy acá”, añadió.

“El monte es todo, es la felicidad, la tranquilidad, es disfrutarlo, verlo. Hay cosas que parecen insignificantes, pero hay mucho dentro del monte para ver día a día. El monte es hermoso, por eso hay que cuidarlo”, reflexionó.


Comercio justo

De pasar a vender en mercados locales a muy bajo precio, ahora los emprendedores pueden venderle a todo el país con comercio justo, recibiendo un cobro acorde al trabajo realizado. “La idea es brindarles todas las herramientas para que el día de mañana se conviertan en emprendedores sólidos que no dependan de la Fundación y ya puedan comercializar solos. En ese camino los acompañamos”, señaló Hollmann.

“Ahora lanzamos la campaña junto a Mercado Libre, llamada “Del Gran Chaco para vos”. Lo que se busca es acercar el mercado a todos aquellos parajes rurales que se encuentran aislados de los centros urbanos. De esta manera, los artesanos pueden tener un ingreso para toda su familia, al mismo tiempo que conservan el ambiente”.

Los productos pueden adquirirse a través de la página de Mercado Libre. También mediante las tiendas virtuales de Facón y la Fundación Niwok. Entre ellos se destacan pulseras de cerámica, canasto de palma y chaguar, juego de cubiertos para asado de palo santo, collares de dije, sobres y carteras de chaguar y figuras en madera de diferentes animales del monte chaqueño.

Emprender por naturaleza es defender la cultura nativa, desde la artesanía en cerámica o en madera hasta un emblema como el yaguareté o el águila coronada. Es proteger con recelo lo que somos, la esencia de dónde venimos y hacia dónde vamos.

Notas Relacionadas

¡RECIBÍ LA MEJOR INFO!

Mantenete al día con las noticias que más te importan

Bienvenido a la actualidad