Ago 23, 2021 | Educación

La universidad en casa: implicancias de la virtualidad

Nota al Pie dialogó con docentes universitarios para analizar el impacto de la modalidad educativa impuesta por la pandemia

La pandemia del coronavirus obligó al sistema educativo a adaptarse a la implementación de la virtualidad pedagógica. Crédito: urbana939.com.ar

La explosión del coronavirus marcó un punto de quiebre en los diversos ámbitos de la vida social. En este contexto, la educación en todos sus niveles no permaneció ajena a los avatares de la pandemia. 

La denominada «nueva normalidad» condujo a una transformación de las dinámicas pedagógicas tanto en colegios como en universidades. En ese sentido, la situación impuso la implementación de formas de trabajo signadas por la virtualidad. 

Nota al Pie dialogó con les docentes universitarios, Agustina Lassi y Carlos Cánepa para conocer detalles sobre su experiencia respecto del nuevo proceso de enseñanza-aprendizaje. 

Los nuevos tiempos

En relación a la adaptación a las clases virtuales, Lassi afirmó que «se dio de manera bastante natural en mí y en mis equipos de trabajo. Somos docentes que estamos acostumbrados a la virtualidad y tenemos una formación cercana al uso de plataformas educativas».

La entrevistada es licenciada en Comunicación Social y Maestrando en Periodismo de la Universidad de Buenos Aires (UBA). A su vez, ejerce la docencia en la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) y la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ) y la Universidad Nacional Almirante Brown (UNaB). 

Asimismo, la profesora reflexionó: «Fue un proceso no poco traumático, por el hecho de que estábamos viviendo una pandemia. Sin embargo, fue un proceso que sea de manera bastante natural en mi caso particular».

En coincidencia, el docente Carlos Cánepa también dio detalles sobre su experiencia en cuanto a la enseñanza virtual. Al respecto, sostuvo que «dependió de las características de las asignaturas, de las herramientas con las que contamos y las que nos ofreció cada universidad».

Educación digital

Cabe mencionar que el entrevistado ejerce su profesión en la Universidad Nacional de La Matanza y en la Universidad de Buenos Aires (UBA). En diálogo con este medio, se refirió a su adaptación a la nueva modalidad.

«El proceso tuvo al inicio mucho de prueba, error y ajuste. Si bien en el profesorado tuve asignaturas en las que aprendí la aplicación de tecnologías como herramientas de apoyo, lo abrupto del cambio y las particularidades del escenario me obligaron a ser flexible»,precisó. 

En sintonía con lo planteado anteriormente, el docente también hizo hincapié sobre las implicancias que el escenario de la pandemia impuso a la comunidad académica. 

El profesor Carlos Cánepa también reflexionó sobre cómo repercutió la virtualidad en el proceso de enseñanza-aprendizaje universitario. Crédito: Carlos Cánepa

Al respecto, resaltó que «tanto nosotros como los alumnos nos enfrentamos a una situación estresante». En ese sentido, hizo referencia a «problemas familiares o la necesidad de atender a padres o hijos, con dificultades para conectarnos en las horas de clase». 

Por otro lado, ambos educadores hablaron sobre cómo repercutió en sus rutinas la implementación de las clases virtuales. En su caso, Lassi aseveró: «La afectó de lleno porque uno tiene sus horarios acostumbrados a ir hasta la universidad». 

Asimismo, remarcó que «el feedback y el aprendizaje que se genera en un aula se perdió bastante en la virtualidad. Los alumnos están muy cansados de las cámaras y de la pérdida de privacidad y a mí también me ha pasado». 

En consonancia, Cánepa sostuvo: «Amo el espacio del aula, la interacción con los alumnos y usar el pizarrón. De ello, sólo quedó algo de la interacción, y muy limitada». 

«Tardé en acostumbrarme a trabajar con comodidad frente a una cámara en un espacio de mi domicilio, recién este año me encontré cómodo en esa situación. Soy de los que caminan el aula durante la clase, nada de eso ocurre en la virtualidad», subrayó. 

Aula virtual y sus dificultades 

El pasaje de la presencialidad a la virtualidad se constituyó como la condición necesaria para poder adaptarse al nuevo escenario. En este contexto, surgieron aspectos tanto negativos como positivos para educadores y estudiantes. 

Nota al Pie consultó a ambos docentes sobre las consecuencias que surgieron a raíz de la nueva dinámica pedagógica. En este punto, Lassi aludió a «las dificultades vinculadas a los procesos de evaluación de aprendizajes».

«Otra dificultad es el acceso a internet de algunos alumnos que afectaba que se conecten a las clases o que puedan descargar los archivos. Todo eso desconecta de lo natural que es ir a la universidad, comprar las fotocopias y preguntar en clase», puntualizó. 

En sintonía, la profesora analizó la situación de les estudiantes ante las condiciones que impone la virtualidad. En ese sentido hizo hincapié en que «una de las mayores consecuencias es la invisibilización del estudiantado. Cuando no podés verlos y se convierten en un cuadradito negro en la pantalla es difícil hacer un seguimiento». 

La docente universitaria Agustina Lassi analizó las implicancias de la virtualidad académica en relación a les docentes y estudiantes. Crédito: Agustina Lassi

Al igual que la entrevistada, Cánepa también se refirió al tema de la virtualidad y la presencialidad educativa. Al respecto consideró: «Creo que el aula, el espacio físico, es insuperable como ámbito de enseñanza y aprendizaje. Pero rescato lo que ofrece el trabajo virtual». 

«Podés buscar en internet y compartir en videoconferencia un material relacionado con lo que acabas de explicar. La enseñanza virtual tiene una dinámica, cuanto menos potencial, que quizá no tiene la enseñanza universitaria de asignaturas teóricas», agregó. 

Pizarrones y/o pantallas

En estos casi dos últimos años, el sistema educativo se vio obligado a transformarse y con ello no demoraron en evidenciarse los beneficios y desventajas de las aulas en la academia y en los hogares. 

Al respecto, Cánepa afirmó: «El aula permite mayor interacción y empatía con el alumno». Igualmente, también valoró los beneficios que puede suponer la virtualidad. En ese sentido, destacó que «muchos alumnos que trabajan, tienen a su cuidado familiares o viven lejos tienen menos problemas para asistir a clases». 

Por su parte, Lassi sostuvo que «Si bien la virtualidad considero que sus aspectos negativos son pocos, sí remarcó el valor que tiene la presencialidad para todo lo humano». 

En línea con lo planteado, la profesora habló sobre la importancia de la universidad como espacio de vinculación. De esta manera, se refirió a «lo que tiene que ver con el territorio, con conocer a los alumnos, qué les está pasando, cómo vibran los temas en la mente».

Además, señaló que «es difícil dar clase y sentirse estimulado como docente a innovar cuando del otro lado hay cansancio validado por las circunstancias. Muchos alumnos perdieron a sus familiares, se enfermaron, perdieron su trabajo y nos ha pasado a nosotros también como docentes», 

«Hemos dado clases estando enfermos. Nos exigimos demasiado por estar en una situación de falta de presencialidad; de faltar a uno los principios que tiene la universidad nacional pública que es el vínculo con el alumnado y el territorio», concluyó. 

Notas Relacionadas

¡RECIBÍ LA MEJOR INFO!

Mantenete al día con las noticias que más te importan

Bienvenido a la actualidad