Abr 1, 2021 | Actualidades, Educación

La importancia de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI) y el alcance de su implementación en el país

¿Qué es la ESI? La Ley 26.150, promulgada el 23 de octubre de 2006, establece que todos los establecimientos educativos nacionales, públicos y privados, desde el nivel inicial al superior deben garantizar el derecho a una Educación Sexual Integral (ESI). El cumplimiento de esta ley contribuye a que, desde la infancia, la comunidad educativa fortalezca […]

¿Qué es la ESI?


La Ley 26.150, promulgada el 23 de octubre de 2006, establece que todos los establecimientos educativos nacionales, públicos y privados, desde el nivel inicial al superior deben garantizar el derecho a una Educación Sexual Integral (ESI).

El cumplimiento de esta ley contribuye a que, desde la infancia, la comunidad educativa fortalezca la búsqueda de respuestas eficaces ante situaciones de violencia, abuso y  maltrato hacia niñxs y adolescentes, e implemente medidas de protección y reparación frente a estos problemas.

Por estas razones es necesario que la ESI no sea solo una asignatura específica, sino que atraviese transversalmente todas las materias y niveles de formación. Es fundamental que promueva información y respeto por la salud sexual y reproductiva, la diversidad, la identidad de género y la inclusión, y trascienda a todos los ámbitos de la sociedad para la construcción de infancias, adolescencias y adulteces más libres y justas. 

¿Cuáles son sus contenidos?

Si bien la ley de ESI se sancionó en 2006 fue la resolución 340/18 del Consejo Federal de Educación la que estableció, en mayo de 2018,  los contenidos y los núcleos de aprendizajes prioritarios para cada uno de los niveles educativos. Los cinco ejes temáticos que buscan ser aplicados de manera interrelacionada y sin excepción son:

  • El reconocimiento a la perspectiva de género para terminar con la desigualdad de género donde lo masculino heterosexual domina. Este eje, a la vez que permite superar la discriminación binaria masculino/femenino, posibilita repensar los roles asignados por estereotipos y contribuye a diferenciar y caracterizar el sexo y el género. 
  • La valoración de la afectividad para reivindicar la importancia de las emociones y los sentimientos en nuestra vida, a fin de promover la escucha, la empatía, la solidaridad, el respeto y el amor; como así también el rechazo a toda manifestación coercitiva del afecto, identificando el abuso y la violencia de género. 
  • El cuidado del cuerpo y la salud desde un enfoque que deje claro que se trata de derechos que permiten vivir una sexualidad donde se tomen decisiones conscientes y libres en torno a métodos anticonceptivos y placer, entre otras. También apunta a problematizar los estereotipos de belleza.
  • El respeto a la diversidad del colectivo LGBTQIA+ (Lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, queer, intersexuales, asexuales y otrxs),  de etnias, ideologías, cuerpos y composiciones familiares que hacen a nuestra convivencia como comunidad y construyen espacios democratizadores. 
  • El ejercicio de los derechos reproductivos y sexuales poniendo el énfasis en la constitución de niñxs y adolescente como sujetxs plenos de derecho para participar, hacer oír su voz y no sufrir ningún tipo de discriminación, colocando a las personas adultas y al Estado como garantes de esos derechos. 

Es la importancia que implica cada uno de estos contenidos lo que hace imprescindible la generación de políticas públicas que aseguren el cumplimiento de la ESI para lograr su aplicación en todo el territorio nacional, en el marco de la inclusión, la igualdad y el ejercicio de los derechos humanos.

La Ley de ESI, al igual que la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), por ejemplo, es producto de numerosas luchas sociales y complejos procesos políticos e históricos, de allí que los tiempos de aplicación real conlleven otros tantos años de lucha y concientización social posteriores a su sanción. 

Es por eso que se hace indispensable acompañar y capacitar a lxs docentxs, a fin de brindar más y mejores herramientas que les permitan desarrollar estrategias didácticas y pedagógicas, cuidando que quienes la aplican no sufran persecuciones ideológicas y quienes aún no lo hacen puedan comprender que es necesario que lo hagan cuanto antes.

En este sentido hay que destacar la importancia de la creación, el 23 de octubre de 2020, del Observatorio Federal de Educación Sexual Integral, dependiente del Ministerio de Educación de la Nación, que se plantea como objetivos:

  • Conocer el estado de implementación de la ley en todas las jurisdicciones del país teniendo en cuenta el enfoque transversal.
  • Identificar obstáculos y buenas prácticas en su aplicación.
  • Relevar información cuantitativa y cualitativa que permita tomar decisiones en materia de políticas públicas.
  • Difundir los resultados de los relevamientos realizados. 
  • Aportar orientaciones y líneas estratégicas para el desarrollo de campañas de difusión masivas.

Si bien las acciones del Observatorio previstas para este año son el comienzo de un proceso de investigación y capacitación para el relevamiento de información sistematizada, en un escenario tan complejo como lo es el sistema educativo, constituyen un significativo avance en el camino hacia una transformación cultural más igualitaria y libre de todo tipo de violencias.

Fuentes: Ley 26.150 / resolución 340/18 / https://www.huesped.org.ar/ ESI Guia Básica para la escuela y la familia/ https://www.argentina.gob.ar/educacion/esi / Observatorio Federal de Educación Sexual Integral.

Compartir:

Notas Relacionadas

Nota Al Pie