
Especialistas del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) manifestaron su preocupación por el aumento de los casos de cáncer de cabeza y cuello relacionados con el Virus del Papiloma Humano (VPH), una infección de transmisión sexual cada vez más asociada a este tipo de tumores.
Aunque históricamente esta enfermedad afectaba principalmente a personas mayores de 50 años, los profesionales observaron un incremento de diagnósticos en pacientes más jóvenes, especialmente en hombres que no presentan antecedentes de tabaquismo o consumo excesivo de alcohol.
Un cáncer frecuente que puede afectar distintas zonas
El cáncer de cabeza y cuello engloba diversos tumores que pueden desarrollarse en el labio, la cavidad bucal, la lengua, la garganta, la laringe y otras estructuras de la región.
Actualmente, representa el séptimo tipo de cáncer más frecuente en el mundo y continúa siendo un importante desafío para la salud pública debido a que muchos casos se detectan en etapas avanzadas.
Los principales factores de riesgo
El médico Diego Sinagra, integrante del Departamento de Cirugía Oncológica del Hospital de Clínicas, explicó que el consumo de tabaco y alcohol continúa siendo uno de los principales factores asociados al desarrollo de estos tumores.
Sin embargo, señaló que en los últimos años se registró un cambio en el perfil epidemiológico debido al crecimiento de los cánceres relacionados con el VPH.
Además, mencionó otros factores que también pueden aumentar el riesgo, entre ellos:
- Exposición prolongada a radiación.
- Infección por el virus de Epstein-Barr.
- Mala salud bucal.
- Exposición laboral al asbesto, polvo de madera o formaldehído.
El especialista remarcó que los hábitos saludables y la prevención son fundamentales, ya que diversos factores ambientales y del estilo de vida pueden favorecer la aparición de alteraciones que contribuyen al desarrollo del cáncer.

Los síntomas que no deben pasarse por alto
Los profesionales recomendaron consultar al médico si aparecen algunos de estos signos y persisten durante varias semanas:
- Lesiones en la boca que no cicatrizan.
- Manchas blancas, rojas o marrones en la lengua o la mucosa bucal.
- Úlceras persistentes.
- Dolor continuo en la lengua o la mandíbula.
- Dificultad para masticar o tragar.
- Problemas para respirar.
- Ronquera que no desaparece.
- Aparición de un ganglio en el cuello sin causa aparente.
Detectar cualquiera de estos síntomas de forma temprana puede marcar una diferencia significativa en el tratamiento.
La detección temprana del cáncer mejora el pronóstico
Desde el Hospital de Clínicas destacaron que más del 80% de los casos pueden tratarse con éxito cuando el diagnóstico se realiza de manera precoz.
No obstante, advirtieron que una gran cantidad de pacientes consulta cuando la enfermedad ya se encuentra avanzada, debido a que los primeros síntomas suelen ser leves o inespecíficos y muchas veces pasan desapercibidos.
Los especialistas insistieron en que no se deben minimizar las lesiones persistentes ni demorar la consulta médica.
Tratamientos cada vez más personalizados
Actualmente, el tratamiento del cáncer de cabeza y cuello puede incluir cirugía, radioterapia, quimioterapia e inmunoterapia, dependiendo del estadio de la enfermedad y de las características de cada paciente.
Además, los equipos médicos comenzaron a incorporar herramientas de inteligencia artificial para mejorar la planificación quirúrgica, optimizar la reconstrucción del maxilar y ofrecer tratamientos cada vez más precisos y personalizados.

