
En tiempos donde la memoria y el debate político vuelven a ocupar un lugar central, La bala de plata se presenta como una experiencia teatral que rescata uno de los intercambios epistolares más significativos de la historia argentina. La obra, dirigida por Graciela Camino, invita al público a sumergirse en el vínculo entre Juan Domingo Perón y John William Cooke, atravesado por el exilio, la resistencia y las tensiones internas del movimiento peronista.
Un recorrido inmersivo por la historia
La propuesta es profundamente inmersiva. El recorrido por distintos espacios de El Excéntrico de la 18°, el uso de recursos audiovisuales, la iluminación, las sombras y la cercanía física con las actrices nos producen la sensación de ingresar en la intimidad de un intercambio que originalmente cruzó miles de kilómetros entre el exilio y la resistencia. En las penumbras del icónico teatro del bohemio barrio de Villa Crespo, es posible escapar de las bombas que caen en la Plaza de Mayo y recorrer desde la Puerta de Hierro de Madrid hasta el malecón de La Habana. De la nostalgia del exilio hacia un debate candente sobre el destino del proyecto nacional.
Las voces de Perón y Cooke, encarnadas por mujeres
Uno de los principales aciertos de la obra es la decisión de poner en escena a Cristina Banegas y Karina Elsztein como intérpretes de Perón y Cooke.
Ambas actrices logran dar cuerpo a las dudas, contradicciones y convicciones de dos figuras clave de la política argentina. En ese intercambio aparecen un Cooke cada vez más definido en su compromiso revolucionario y un Perón atravesado por cambios de estrategia, tensiones y pedidos de prudencia.

Un archivo vivo que dialoga con el presente
La obra toma como base la correspondencia completa entre Perón y Cooke, publicada por Editorial Colihue, considerada un documento indispensable para comprender la historia política argentina del siglo XX.
«Frente a nosotros estuvo el régimen y el imperialismo norteamericano con todos sus aliados y ramificaciones. Los enemigos del 45 fueron los enemigos del 55 y son los enemigos del 65. La conjunción de la reacción interna y del imperio del norte en ningún momento perdió coherencia ni solidez y la tendremos siempre dispuesta a liquidar nuestro esfuerzo, a ahogar nuestras reivindicaciones, a matar nuestros sueños.“ (Enero de 1965. En COOKE, John W. Artículos periodísticos, reportajes, cartas y documentos. Bs.As., Colihue, 2009),
La dedicatoria a Horacio González no es casual: su mirada sobre los archivos como espacios vivos de discusión se vuelve eje central de esta puesta, que lejos de construir monumentos, propone volver a pensar esas voces desde el presente.
Teatro independiente como acto político
Más allá de su contenido, La bala de plata también interpela desde su propio contexto de producción. En un escenario de ajuste económico y de debate por el futuro de instituciones culturales como el Instituto Nacional del Teatro, sostener una obra en el circuito independiente adquiere una dimensión política.
En ese sentido, asistir a esta propuesta no solo implica acercarse a una pieza histórica, sino también respaldar una forma de producción cultural que apuesta por la memoria colectiva, el pensamiento crítico y el encuentro.
Ficha técnico-artística
Actúan: Cristina Banegas y Karina Elsztein
Iluminación: Agnese Lozupone
Música: Ariel Naón
Asistencia de dirección: Tomás Raele
Prensa: Prensópolis
Dirección: Graciela Camino
Duración: 40 minutos
Lugar: El Excéntrico de la 18° — Lerma 420, Ciudad Autónoma de Buenos Aires

