
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires abrió un proceso de consulta popular para evaluar la modificación del nombre de Villa Riachuelo. A través de un correo electrónico enviado a vecinos de la comuna 8 y titulado “Participá en la elección del nuevo nombre de tu barrio”, la administración de Jorge Macri explicó que la iniciativa surgió a partir de “inquietudes en reuniones vecinales” y que “está pensada para que entre todos logremos que el barrio nos represente de la mejor manera”.
En ese sentido, el correo invita a los vecinos a completar un cuestionario online para determinar si se sienten “identificados con el nombre actual del barrio” y si consideran que “el nombre refleja la identidad, historia y cultura de la comunidad”, entre otras preguntas. La iniciativa se difundió por Instagram y Facebook, despertando cuestionamientos por parte de la comunidad. “Es increíble que con todo lo que necesita ser debatido y consensuado en esta comuna se esté hablando de cambiar el nombre del barrio”, comentó una vecina en un posteo.
Villa Riachuelo es, en términos de superficie habitada, uno de los barrios más chicos de CABA. La zona residencial ocupa una franja aproximada de 9 cuadras de ancho por 11 de largo, contigua al corazón de Villa Lugano y sin una división geográfica fácilmente reconocible. El territorio cuenta con espacios emblemáticos como el Autódromo Oscar y Juan Gálvez, el Parque Sur y la Reserva Ecológica del Lago Lugano. Los límites oficiales del barrio se ubican entre Lisandro de la Torre, Unanué, la Avenida General Paz, la Avenida 27 de Febrero, la Avenida Escalada y la Avenida Coronel Roca, volviendo otra vez hasta Lisandro de la Torre. Se calcula que residen unas 14.000 personas.
La zona fue bautizada como “Villa Riachuelo” luego de que en 1888 la Sociedad de Tierras General Pobladora obtuviera un permiso para dragar el cauce del Riachuelo en los últimos 33 kilómetros de su recorrido. Aunque las obras no se realizaron, quedó el trazado de la planta urbana de una villa, donde después se abrieron calles y se instalaron tambos y chacras. Ya en 1900 la zona empezó a prosperar gracias a la llegada del ferrocarril al paraje lindero, a unas 20 cuadras, donde se funda Villa Lugano.

