
En el marco del mes de concientización sobre el cáncer de colon, especialistas volvieron a poner el foco en los controles preventivos y en los avances en tratamientos personalizados.
En Argentina se diagnostican alrededor de 15.800 nuevos casos de cáncer de colon cada año. La cifra ubica a esta enfermedad como el segundo tipo de cáncer más frecuente en el país, solo por detrás del de mama.
En ese escenario, la problemática continúa como uno de los principales desafíos en materia de salud pública, pero a la par, el acceso al sistema sanitario se vuelve cada vez más desigual.
El avance de la enfermedad no solo interpela a la medicina, también expone las condiciones estructurales que atraviesan los pacientes. Por lo cual, acceder a controles, estudios de detección temprana y tratamientos oportunos no siempre resulta equitativo ya que esa brecha impacta en los diagnósticos y en las chances de sobrevida.
En ese marco, un relevamiento sectorial evidenció avances en la investigación clínica y en nuevas herramientas terapéuticas. Según la Encuesta CAEMe–IDESA 2025, el cáncer se posicionaba como una de las principales áreas de trabajo de la industria farmacéutica innovadora. Uno de cada cuatro estudios clínicos en el país correspondía a la oncología.
En particular, el cáncer colorrectal contaba con la participación activa de múltiples compañías. Siete laboratorios miembros de la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe) desarrollaron y pusieron a disposición tratamientos específicos, esto refleja un crecimiento sostenido en materia de innovación médica.
“En este escenario, el rol de la innovación farmacéutica resulta central. El desarrollo de terapias dirigidas, inmunoterapias y otras estrategias de tratamiento indicadas para distintos estadios de la enfermedad ha permitido mejorar la sobrevida y la calidad de vida de los pacientes”, sostuvo la Directora de Comunicaciones de CAEMe, Carolina Martinenghi.
Además, añadió: “Que haya diferentes compañías que investigan constantemente nuevos caminos para dar respuestas a esta patología de alta carga sanitaria refleja el compromiso del sector con su abordaje”.
Cáncer: un problema de salud pública en crecimiento
En esa línea, la medicina de precisión se consolida como uno de los pilares en el tratamiento del cáncer de colon. El enfoque permite adaptar las terapias según el diagnóstico, el estadio de la enfermedad y la información genética del tumor. Así, abre nuevas posibilidades en términos de eficacia y personalización.
Al respecto, la Dra. Rosana Felice, asesora médica de CAEMe, señaló que “es importante que haya cada vez más y mejores herramientas terapéuticas a disposición. Luego, cada profesional de la salud determinará el camino terapéutico más conveniente para cada paciente, personalizando el tratamiento de acuerdo con el diagnóstico, el estadio de la enfermedad y la información genética de cada tumor, lo que se denomina medicina de precisión”.

Sin embargo, los avances científicos conviven con una deuda persistente que involucra la detección temprana. El cáncer de colon suele desarrollarse de forma lenta y, en muchos casos, se origina en pólipos que pueden identificarse y removerse antes de volverse malignos, siempre que haya acceso a controles.
En sus etapas iniciales no suele presentar síntomas. Por eso, la prevención resulta clave. Se recomiendan estudios como el test de sangre oculta en materia fecal o la colonoscopía, indicados a partir de los 50 años o antes en personas con antecedentes familiares.
Según estimaciones del Observatorio Global de Cáncer de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, para 2045 los casos podrían superar los 20.100 por año en Argentina. El dato refuerza la necesidad de fortalecer la prevención y el diagnóstico oportuno.
En un contexto de ajuste y reconfiguración del sistema de salud, especialistas coinciden en que sostener estos avances no depende solo de la innovación. También requiere políticas públicas que garanticen el acceso. La distancia entre el desarrollo científico y su llegada a los pacientes sigue siendo uno de los principales desafíos.
“Fortalecer las estrategias de prevención, garantizar el acceso al diagnóstico oportuno y continuar promoviendo la innovación terapéutica son pilares fundamentales para reducir el impacto del cáncer colorrectal en Argentina”, concluyeron desde CAEMe.

