
Este es el caso de las comunidades originarias en Argentina, que acarrean siglos de maltrato por parte del sistema actual. Por eso, la Comisión de Trabajos Interculturales con Pueblos Indígenas, Afros y Migrantes quiso reflexionar al respecto.
El espacio pertenece al Laboratorio de Investigación de Movimientos Sociales y Condiciones de Vida, de la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Nacional de La Plata (LIMSYC-FTS-UNLP).
En ese marco, realizó el conversatorio “Políticas Indígenas y Pueblos Indígenas en el neoliberalismo”, de forma virtual, gratuita y abierta al público. Allí, la referente de la comunidad mapuche Mirta Millán, y de la comunidad guaraní Mayra Juarez, profundizaron sobre el tema.

“Fuera del territorio no hay nada”
“Mari mari kom pu che”, saludó en mapudungun a quienes asistieron al conversatorio Mirta Millán. Ella es licenciada en Artes Visuales por la UNA, Magister en Estudios Étnicos en FLACSO y Tesista de la Maestría en Antropología Social en UNICEN. Además se desempeña como docente en distintos niveles y modalidades.
También es miembro fundadora de la Comunidad Mapuche Urbana Pillan Manke de Olavarría y de la Mesa de Trabajo Autogestionada en Educación Intercultural de la Provincia de Buenos Aires.
En la charla virtual, rememoró lo que sucedió a las comunidades originarias de la zona. “En este continente, Abya Yala, ya existían las primeras naciones preexistentes a los Estados nacionales, nuestra tierra fue invadida y saqueada”, afirmó.
A su vez, compartió que si bien en Buenos Aires hay multiplicidad de pueblos originarios, es una provincia que se fundó con el modelo europeo. “Los mecanismo del Estado provocaron que el ideal de supremacía blanca fuera el que triunfe, se pensó desde el liberalismo”.
En esa lógica, explicó que las comunidades indígenas siguen viviendo en el liberalismo y en sus formas de opresión. Por eso, destacó que es importante recuperar la memoria para retomar la identidad.
“Fuera del territorio no hay nada”, ilustró sobre la cosmovisión de los pueblos originarios, diferente a la neoliberal. “Nuestros abuelos y abuelas vivían en equilibrio con la naturaleza”. De esta manera, diferenció que las personas somos sólo un elemento más en ella, no el centro del mundo.
“El territorio es el lugar necesario para vivir, el saber vivencial es la forma de combatir el neoliberalismo”, aseguró. Se trata de los diferentes modos que crearon los pueblos del mundo de saber comer, saber curar, saber habitar y convivir.
“En la actualidad vemos desertificación, enfermedades, falta de agua, fuego. A eso nos llevó el neoliberalismo”, planteó Millán. En cambio, propuso el concepto de autonomía mapuche: “Kizungunawun”. “No es solo una palabra, sino un proyecto político y espiritual que se traduce como la capacidad de autogobierno o de decidir el propio destino sin interferencias externas”.

“El paradigma del respeto a la diversidad cultural”
Mayra Juarez es profesora e historiadora, y pertenece al Pueblo Kolla – Avá Guaraní. Desde su lugar, puntualizó en cómo el neoliberalismo influyó a las comunidades indígenas en las últimas décadas en Argentina.
Partió desde lo que describe como “el paradigma del respeto a la diversidad cultural”. Manifestó que en la década del ´90 se daban dos procesos de manera paralela. Por un lado, el reconocimiento legal de derechos de los pueblos indígenas, (por ejemplo, en la Constitución que se promulgó en 1994). Por otro, la venida de empresas extractivistas que interrumpieron en territorios indígenas y afectó su vida hasta la actualidad.
En ese sentido, afirmó que es en la lucha por mantener su lugar que aumentaron las muertes de integrantes de las comunidades, y la violencia de género contra sus referentas. Así, recordó la detención de las cuatro mujeres mapuches de Lafken Winkul Mapu en 2023, y la travesía del Tercer Malón de la Paz, ese mismo año.
A lo largo de la historia, “se identificó a los pueblos originarios como enemigos a la identidad nacional, al progreso económico según la lógica capitalista”, reflexionó la profesora.
Por eso, concluyó en que es necesario recuperar la mirada intercultural y antirracista. Y también, en que “la perspectiva de género e intercultural no es sólo un asunto de mujeres y LGBTI+ de los pueblos originarios, poblaciones afrodescendientes y migrantes. Se trata de un derecho transversal a la sociedad entera”.

