
Bajo el argumento de “recuperar la seguridad”, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires celebró nuevos operativos de desalojo que avanzan sobre familias y comunidades sin ofrecer soluciones reales a la crisis habitacional.
El mandatario porteño, Jorge Macri, compartió imágenes de las propiedades usurpadas y expresó: “Esta es la postal de lo peor del conurbano y no vamos a permitir que se instale acá. Demasiada tibieza muchos años”. “Ley, orden y propiedad privada”, concluyó en su cuenta de X.
En esta ocasión, anunciaron la recuperación de un PH, ubicado en Guatemala al 5427, una vivienda que ya había sido clausurada en noviembre del año pasado. El procedimiento estuvo a cargo de la Policía de la Ciudad, junto con personal de Emergencias, Red de Atención y Bomberos. Según el Gobierno porteño, quienes vivían allí son de origen extranjero y tienen denuncias por robos.
Otra de las propiedades es un edificio de tres pisos frente al canal de televisión América, en Honduras 5648, Palermo Hollywood. De acuerdo a la versión oficial, la situación también fue motivo de denuncia por parte de los vecinos. Al respecto, Macri remarcó: “En Buenos Aires se había naturalizado convivir con propiedades usurpadas. Y con posturas complacientes, se perjudicaba a los vecinos. La época de la resignación y la tibieza se terminó”.
Durante su gestión, se llevó adelante el desalojo de 579 viviendas “en el marco de las políticas que impulsa el Jefe de Gobierno para garantizar el respeto por la propiedad privada, mejorar el orden público y la seguridad en los barrios y llevar tranquilidad a los vecinos”.
Mientras el Gobierno porteño exhibe cifras y consignas de “orden” como símbolo de gestión, la pregunta de fondo permanece abierta: qué pasa con las personas desalojadas. En nombre de la seguridad y la propiedad privada, los operativos avanzan con rapidez, mientras que las soluciones habitacionales siguen siendo una deuda.

