
La participación de Javier Milei en el Foro Económico Mundial de Davos volvió a exhibir un alineamiento explícito con Donald Trump. El presidente argentino fue uno de los primeros, y de los pocos, jefes de Estado en firmar la adhesión al Board of Peace (Consejo de la Paz), el nuevo organismo impulsado por el mandatario estadounidense para supervisar su plan para Gaza y, según anunció, intervenir en otros conflictos internacionales.
Trump se autoproclamó presidente del flamante Consejo y aseguró que el organismo trabajará “en coordinación” con Naciones Unidas, aunque el diseño y el discurso dejaron entrever un esquema paralelo al multilateralismo tradicional, con fuerte liderazgo estadounidense y poder de veto concentrado en la Casa Blanca.
En el escenario, junto a Trump, aparecieron algunos de sus aliados más cercanos: Milei, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, y el primer ministro húngaro Viktor Orbán. En total, participaron líderes o cancilleres de 19 países que firmaron la constitución inicial del organismo. En la primera fila se ubicaron figuras clave del trumpismo, como el secretario de Estado Marco Rubio, el emisario Steve Witkoff, Jared Kushner y el ex primer ministro británico Tony Blair.
President @JMilei signs as a founding member of the Board of Peace, together with @realDonaldTrump. MAGA 🇺🇸🤝🇦🇷 pic.twitter.com/W68r472Rwu
— Milei in English – Official Account (@jmilei_english) January 22, 2026
“Felicitaciones presidente Trump. La carta está ahora en vigor y el Consejo de Paz es ya una organización internacional oficial”, anunció la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, durante el acto realizado en la estación alpina suiza.
La iniciativa prevé una membresía permanente con un costo de 1.000 millones de dólares, aunque Trump extendió invitaciones personales a líderes como Vladimir Putin, Benjamín Netanyahu, Volodimir Zelenski y el papa León XIV. En el caso argentino, la invitación personal del mandatario estadounidense eximió al país de ese pago, un gesto que refuerza la sintonía política entre ambos gobiernos.
Un organismo con vocación global y liderazgo concentrado
Aunque el Consejo de la Paz fue presentado originalmente para supervisar la posguerra en Gaza, Trump dejó claro que busca ampliar su alcance a otros conflictos internacionales. Durante su discurso, aseguró que “el mundo está más pacífico que hace un año”, sostuvo que la guerra en Gaza “está llegando a su fin” y lanzó advertencias directas a Hamas e Irán.
También se refirió a Venezuela, jactándose del operativo estadounidense que derivó en la captura de Nicolás Maduro bajo acusaciones de narcotráfico, y aseguró mantener una “gran relación” con el entorno de Delcy Rodríguez. “Capturamos a Maduro y los venezolanos están felices”, afirmó, en una declaración que volvió a generar controversia.
El mandatario estadounidense aprovechó además para cargar contra España, a la que acusó de ser “un aprovechado” por no comprometerse a elevar su gasto en defensa al 5% del PIB dentro de la OTAN, y adelantó que buscará discutir el tema con el gobierno español.
Según diplomáticos presentes en Davos, el Consejo de la Paz no solo apunta a Medio Oriente sino que también funcionaría como una plataforma política para consolidar un bloque de países alineados con Washington frente a China, Rusia e Irán, y como contrapeso operativo a organismos multilaterales como la ONU, a los que Trump volvió a cuestionar por su “ineficiencia crónica”.
Argentina, entre los miembros fundadores
Argentina figura entre los cerca de 20 países que confirmaron su participación en la firma del Consejo, junto con Israel, Turquía, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Hungría, Egipto y Pakistán, entre otros. En contraste, países como Francia, Noruega, Suecia y Eslovenia rechazaron la invitación, al advertir que el nuevo organismo busca debilitar el mandato de Naciones Unidas y erosionar el multilateralismo.
La presencia de Milei entre los fundadores no pasó inadvertida. Trump elogió públicamente al presidente argentino por su “claridad ideológica” y por su respaldo explícito a Estados Unidos e Israel.
Para el Gobierno argentino, la foto en Davos se leyó como una señal de «alineamiento estratégico y afinidad personal con el líder republicano», en un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas crecientes.
Dólar, deuda y geopolítica: las definiciones de Milei en una entrevista con Bloomberg
En paralelo a su participación en Davos, Milei brindó una entrevista a la agencia Bloomberg en la que defendió el esquema de bandas cambiarias, ratificó su apuesta por el libre comercio y respaldó la estrategia estadounidense en Venezuela.
Consultado sobre el dólar, sostuvo que “el tipo de cambio dentro de la banda es libre” y justificó el esquema como una forma de “enseñar a flotar” hasta eliminar el excedente monetario. Aseguró que, una vez convergida la inflación local con la internacional, el país estará en condiciones de avanzar hacia una flotación plena.
Sobre la deuda, afirmó que Argentina tiene “déficit cero” y que solo buscaría acceder a los mercados para realizar rollovers. En materia comercial, ratificó su intención de abrir la economía a la Unión Europea, Estados Unidos, China e India, y calificó al gigante asiático como “un gran socio comercial”, aunque aclaró que “cuando llega el momento geopolítico, no hay dudas de dónde está Argentina”.
En política regional, elogió la gestión de Trump y de Marco Rubio en Venezuela, respaldó el plan estadounidense de transición en “tres etapas” y reiteró su apoyo a María Corina Machado. También expresó preocupación por la situación del gendarme argentino Nahuel Gallo.
Finalmente, al ser consultado por su relación con Brasil, aclaró que busca una “relación adulta” con el gobierno de Lula da Silva, aunque no evitó una provocación: “Jamás le daría el nombre de alguien de izquierda a mis perros. Los amo mucho como para insultarlos”.

