
El Premetro, un servicio esencial que conecta el sur de la Ciudad de Buenos Aires, se encuentra en el centro de una disputa que enfrenta a la gestión porteña con sus trabajadores, usuarios y asociaciones históricas. La posibilidad, deslizada desde las más altas esferas del Gobierno de la Ciudad (GCBA), de reemplazar los tranvías por colectivos eléctricos encendió las alarmas y provocó una ola de propuestas para su modernización y extensión.
La tensión se disparó tras las declaraciones del Jefe de Gobierno, Jorge Macri, quien en una entrevista reciente puso sobre la mesa la idea de sustituir el Premetro por un sistema de buses eléctricos, similar al proyectado Trambús.
Macri argumentó que la traza actual, con formaciones «muy chicas» y una frecuencia de 10 a 12 minutos, podría ser mejor aprovechada. «En la traza del Premetro es mucho más fácil poner hoy un colectivo eléctrico», afirmó, aunque se anticipó a la respuesta gremial asegurando que los puestos de trabajo estarían garantizados por la futura Línea F de Subte.
Fuentes del Ministerio de Infraestructura confirmaron que la idea está siendo analizada como una «alternativa de mejorar la conectividad en la zona», pero enfatizaron que aún «no es algo que esté definido ni hay una decisión tomada».
La propuesta de los trabajadores: un Premetro elevado y extendido
Frente a la amenaza de cierre, los propios trabajadores del Subte y Premetro, nucleados en la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (AGTSyP), lanzaron una contundente contrapropuesta. Su visión es clara: en lugar de desmantelar, se debe extender, modernizar y mejorar el servicio, alineándose con las tendencias mundiales que apuestan por el transporte guiado sobre rieles.
La iniciativa de la AGTSyP se articula en dos pasos ambiciosos. Por un lado, la idea de la elevación y modernización. El primer paso es elevar las vías en el tramo inicial, desde Plaza de Los Virreyes hasta el cruce de Avenida Cruz y Autopista Cámpora. Según el gremio, «elevar el trazado permitiría aumentar la velocidad del viaje, evitar accidentes, descongestionar el tránsito y mejorar la frecuencia».
Además, proponen la incorporación de modernos tranvías de cuatro coches articulados, duplicando la capacidad de las formaciones actuales.
También plantean la extensión a General Paz, en el segundo paso que es la extensión del recorrido. La propuesta mantiene el ramal actual hasta el Centro Cívico, pero lo extiende hasta la Avenida General Paz, con la terminal asentada a la altura del acceso al Autódromo. Incluso plantean una «opción a futuro de empalmar un recorrido desde Puente La Noria hasta Ciudad Universitaria».
La defensa del gremio se basa en la eficiencia: «El Premetro es un transporte clave para los vecinos del sur de la ciudad, pero hace cuatro décadas que no se moderniza», sostienen, argumentando que el transporte sobre rieles es más rápido, seguro, eficiente y tiene una mayor vida útil.
La voz de los usuarios y la historia
La oposición al posible reemplazo no se limita a los trabajadores. La Asociación Amigos del Tranvía (AAT), también se manifestó enérgicamente, advirtiendo que el Premetro «de ninguna manera puede reemplazarse con buses eléctricos de escasa capacidad».
La AAT coincide en la necesidad de modernización, proponiendo la incorporación de formaciones «multiarticuladas» de piso bajo y la implementación de un sistema de «semaforización inteligente» para optimizar la frecuencia.
En cuanto a la traza, la AAT impulsa la extensión hasta Puente La Noria y la finalización del «loop por dentro de Lugano I y II».
El descontento también se hizo sentir en las calles. El sábado 27 de diciembre, usuarios y vecinos se movilizaron en la Estación Intendente Saguier, combinando con la Línea E, para realizar un viaje de protesta hasta la estación Centro Cívico.
En paralelo, se lanzó una petición online que ya suma más de 600 adherentes, instando a las autoridades a «reconsideren el cierre del Premetro y trabajen en soluciones que fortalezcan, en lugar de debilitar, nuestra capacidad de movilidad y conexión».
La contradicción de la obra en marcha
Un dato que añade complejidad al debate es el estado de una obra clave para el Premetro. El «loop», que busca cerrar el trazado original conectando los ramales General Savio y Centro Cívico, fue licitado y adjudicado por la misma gestión que hoy evalúa el cierre.
A pesar de las dudas, Subterráneos de Buenos Aires S.E. (Sbase), asegura que la obra, que prevé una extensión de 900 metros, está en marcha y presenta un 29 por ciento de avance.
Esta inversión en curso subraya la incertidumbre sobre el futuro de un medio de transporte que, a cuatro décadas de su inauguración, lucha por su supervivencia y modernización en el paisaje urbano de Buenos Aires.

