
En un contexto marcado por el ajuste del gobierno libertario de Javier Milei y su abierta hostilidad hacia el sistema científico, la ciencia argentina volvió a demostrar su relevancia estratégica.
A través de avances significativos que impactan en la salud pública, el desarrollo tecnológico y la soberanía ambiental, demostró su potencial aun frente al recorte presupuestario, la pérdida de salarios y la incertidumbre institucional que atraviesan organismos como el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), y las universidades nacionales.
El streaming del CONICET que mostró la ciencia desde las profundidades
Uno de los hitos más relevantes de la ciencia argentina por su llegada fue la expedición Underwater Oasis, más conocido como el “streaming del CONICET”. Este trabajo logró investigar ecosistemas profundos del talud continental argentino, descubrir alrededor de 40 nuevas especies marinas y captar la atención de millones de personas que siguieron la transmisión en vivo.
Durante 21 días de trabajo a bordo del buque de investigación R/V Falkor too, la campaña denominada oficialmente Underwater Oasis of Mar del Plata Canyon, Talud Continental IV exploró el océano profundo en una de las regiones de mayor biodiversidad y menor estudio del Atlántico sur, ubicada a 300 kilómetros de la costa bonaerense y con profundidades que superan los 3.500 metros.
El uso de equipamiento oceanográfico de última generación permitió registrar imágenes inéditas y datos clave sobre estos ecosistemas, al tiempo que la transmisión en directo alcanzó casi 18 millones de visualizaciones en redes sociales, un fenómeno inédito para una misión científica nacional.
Cabe destacar que su éxito en internet fue tal que por primera vez la ciencia ganó un Martín Fierro al mejor streaming del año. Durante la expedición les científicos aprovecharon el espacio para defender la ciencia argentina y dar pelea al ajuste.
Neokit, diagnósticos rápidos y accesibles desde la ciencia pública

Otro de los hitos destacados de la ciencia argentina en medio del ajuste es Neokit, la empresa surgida del CONICET que desarrolla test simples, rápidos y económicos para detectar enfermedades como dengue, Chagas, viruela de mono, chikunguñya y Covid en apenas una hora, una iniciativa estratégica para la salud pública que nació de un encuentro casual y hoy tiene impacto regional.
Los orígenes de Neokit S.A.S. se remontan a 2011, cuando el investigador Martín Vojnov, que estudiaba bacterias que afectan a los cítricos, había desarrollado un kit de diagnóstico y se cruzó en un pasillo de la facultad con Carolina Carrillo, investigadora del CONICET, y juntos decidieron aplicar ese conocimiento a una de las deudas históricas del sistema sanitario, la detección temprana del Chagas en recién nacidos.
Esto permitió transformar investigación básica en tecnología concreta, accesible y producida en el país, en un contexto en el que el gobierno de Javier Milei desfinancia la ciencia y desconoce su rol central para garantizar derechos y soberanía sanitaria.
Huayracursor jaguensis, uno de los dinosaurios más antiguos del mundo
El dino más antiguo del mundo es argenitno, un equipo de paleontología del CONICET descubrió en la precordillera de La Rioja el esqueleto casi completo de un dinosaurio de cuello largo que vivió hace unos 230 millones de años y fue bautizado Huayracursor jaguensis.
El fósil pertenece al período Triásico Tardío, una etapa crucial en la historia de la vida en la Tierra caracterizada por la aparición de los primeros dinosaurios, y su estudio permitió ampliar el conocimiento sobre la evolución temprana de estos reptiles que habitaron los desiertos del actual territorio argentino.
Con este descubrimiento, que se suma a especies emblemáticas como Argentinosaurus, Patagotitan y Joaquinraptor, la Argentina se consolidó en 2025 como la tercera nación del mundo con mayor cantidad de especies de dinosaurios conocidas, sólo detrás de Estados Unidos y China.

Un test nacional de dengue frente a la crisis sanitaria
Por último, la ciencia argentina volvió a mostrar su capacidad de respuesta ante emergencias sanitarias con la aprobación por parte de la ANMAT del primer test nacional de antígeno para el diagnóstico de dengue, desarrollado en el Laboratorio de Virología Molecular que dirige la investigadora del CONICET Andrea Gamarnik en la Fundación Instituto Leloir.
El kit Detect AR Dengue permite identificar la infección por cualquiera de los cuatro serotipos del virus mediante la detección de una proteína viral en sangre durante la fase aguda de la enfermedad y será producido y comercializado por el Laboratorio Lemos, un paso clave para fortalecer la autonomía sanitaria del país.
La autorización llegó luego del mayor brote de dengue registrado en la Argentina durante el verano 2023 2024, con más de 583.000 casos confirmados y al menos 419 muertes, y busca dar respuesta a la escasez de insumos que se evidenció en plena crisis.
Destinado a laboratorios de análisis clínicos y operado por personal capacitado, el nuevo test se apoya en conocimiento generado en el sistema científico público y apunta a garantizar diagnósticos oportunos ante eventuales nuevos brotes, en un escenario de recortes presupuestarios y debilitamiento de las políticas de ciencia y salud impulsadas por el gobierno de Javier Milei.
En otro año en el que desde el Gobierno se deslegitima la ciencia y el desarrollo nacional, con funcionarias terraplanistas, discursos antivacunas y afirmaciones delirantes como que las vacunas producen imantación, la ciencia sigue resistiendo.
Aunque miles de investigadoras e investigadores se vieron empujados a dejar el país por las condiciones precarias y la falta de inversión en el sistema científico, muchas y muchos otros continuaron dando pelea para defender un proyecto de país que ya demostró que puede despertar interés social, ofrecer respuestas concretas a demandas urgentes y producir conocimiento incluso bajo ataque.

