
A dos semanas del inicio de las sesiones extraordinarias, La Libertad Avanza sigue manteniendo reuniones dentro del gabinete con el objetivo de ajustar el proyecto del Presupuesto 2026 que va a ser enviado al Congreso. Además, el ministro del Interior Diego Santilli continúa con sus encuentros con los gobernadores para conseguir más apoyos.
A dos semanas de que empiecen las extraordinarias, en Casa Rosada admiten que todavía hay “puntos sensibles” dentro del proyecto que están ajustando a contrarreloj. La discusión interna gira en torno a cómo sostener el equilibrio fiscal prometido para 2026 sin frenar la asistencia a provincias y sin desarmar la hoja de ruta que exige Estados Unidos y los organismos internacionales. El borrador final del Presupuesto aún no fue cerrado y el Gobierno quiere enviarlo con el mayor nivel de consenso posible para evitar otra derrota legislativa
Negociaciones para el presupuesto

La “prioridad absoluta”, de acuerdo al presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem y a La Libertad Avanza, es aprobar el Presupuesto 2026. Dado que el Gobierno, por decisión propia y por no haber querido negociar, aún opera con el presupuesto del último año de presidencia de Alberto Fernández. Una aprobación rápida tendría un valor simbólico para Milei: sería el primer Presupuesto propio de su gestión y permitiría mostrar orden fiscal frente a los reclamos de Estados Unidos y del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Ante los pedidos de Estados Unidos el flamante ministro del Interior se reunió con la mayoría de los gobernadores (Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo, Marcelo Orrego, Martín Llaryora, Ignacio Torres, Raúl Jalil, Rogelio Frigerio, Alfredo Cornejo, Rolando Figueroa y Carlos Sadir) y se juntará con Alberto Weretilneck (Río Negro).
Las negociaciones se deben a que el oficialismo no llega a las 90 bancas en Diputados y tiene una veintena en el Senado, por lo que deberá acordar con los bloques aliados y con quienes representan a los gobernadores. A cambio las provincias le piden una ayuda para acceder a créditos internacionales y mayores fondos. Desde el Gobierno ponen como límites para las negociaciones la asistencia social, la defensa, la seguridad y el recorte del Estado.
Una de las monedas de cambios será la Ley de Glaciares, un pedido de gobernadores como Alfredo Cornejo de Mendoza y de Estados Unidos. Javier Milei confirmó, en la Fundación Club de la Libertad, en Corrientes que van a intentar modificarla. Cómo explica Melani Aguayo en su nota, la Ley fue ratificada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en 2019, que reafirmó que los derechos colectivos (como el acceso al agua) prevalecen sobre los intereses individuales o corporativos. Si se modifica, se habilitaría la explotación minera en zonas hoy protegidas, algo que varios gobernadores consideran central para “reactivar inversiones”, pero puede ser letal para el medio ambiente.
Dentro de las solicitudes de los gobernadores también se encuentra la coparticipación del impuesto a los combustibles líquidos. Un tema que ya se discutió, pero no habían podido llegar a un acuerdo entre las partes y terminó con un proyecto enviado al Congreso por los 24 gobernadores. Piden que se discuta nuevamente un mayor reparto para las provincias. El reclamo volvió a cobrar fuerza porque las provincias argumentan que la caída de recaudación las dejó sin margen fiscal para cerrar el año.
El oficialismo está confiado que esta vez se va a aprobar el Presupuesto y que eso va abrir lugar a las otras reformas que quieren implementar. “Hay altas posibilidades de que podamos sacar el presupuesto”, señaló Martín Menem. Francisco Paoltroni, senador libertario, confirmó en una conversación con Radio Rivadavia, que se van a tratar en sesiones extraordinarias “Presupuesto 2026, modernización laboral y la derogación de la Ley de Glaciares”. A su vez, confirmó su vuelta al bloque luego de haber sido expulsado por votar en contra del pliego del juez Ariel Lijo.

