
El sábado 15 de noviembre por la noche, La Plata era un hervidero de gente. Sobre todo en las zonas cercanas al Bosque y centro de la ciudad, donde se concentran la mayor cantidad de instituciones culturales.
Se celebraba una nueva edición de “La noche de los museos”, evento en la cual estos organismos abren sus puertas al público de forma gratuita, con una gran oferta de actividades.
Desde las 19 hasta las 24 horas, les platenses se volcaron a las calles para recorrer los distintos circuitos de museos. También se sumaron a la propuesta instituciones de Berisso y Ensenada.
En un contexto de desfinanciamiento a la educación pública, no faltaron las manifestaciones en su defensa en las salas dependientes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Aquella que, a través de distintas ofertas, difundió conocimiento y compartió alegría a miles de ciudadanes en lo que duró “La noche de los museos”.

Los museos en el espíritu universitario platense
La Plata es sin dudas una ciudad universitaria. En ese sentido, muchos de los centros que podían visitarse pertenecen a la UNLP. El más popular, sin dudas, es el Museo de La Plata, perteneciente a la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la casa de estudios. La institución centenaria exploró la vida marina, las historias del mar y la importancia de su soberanía bajo el lema “Mundo azul: un viaje fascinante”.
Así, las personas que hacían aproximadamente cuatro cuadras de cola para ingresar, se encontraban con artistas circenses en la puerta de la institución. Luego, en las salas de exhibición disfrutaban de diferentes experiencias, como un recorrido con linternas, o (al estilo del famoso streaming del CONICET), proyecciones de imágenes del fondo del mar con música en vivo compuesta a partir de sonidos de la naturaleza, entre otras.
Pero no fue esa la única dependencia de la UNLP con llamativas propuestas. La Biblioteca Pública de la Universidad destacó la cultura platense de distintas maneras. En su “Expoferia Noctámbula” se mostraron libros, materiales gráficos y fanzines de editoriales locales, como EDULP, Ediciones Fugitivas, Segunda en papel, Pi ediciones, Trigal ediciones, Libros del Cosmonauta, Ediciones Bonaerenses, Del Bonete, Rio Va, Filosurfer, Club Hem, La Caldera y La Comuna Ediciones.
A su vez, en su Hemeroteca se expusieron ejemplares de periódicos de La Plata, hasta una página en microfilm del extinto diario “La Propaganda”, que data de 1983 (el año siguiente de la fundación de la ciudad).

Las exposiciones como formas de reclamar por los derechos humanos
Otra característica de la capital bonaerense es su espíritu de lucha, que también se vio en “La Noche de los Museos”. De diferentes maneras, las instituciones lograron poner sobre la mesa reclamos sociales.
El Museo de Arte y Memoria desarrolló la muestra itinerante “Fileteado por Palestina”, en la que fileteadores expusieron obras para reflexionar y generar lazos de solidaridad internacional con el pueblo palestino a través de su arte popular.
Otro ejemplo fue el Colegio Nacional de la UNLP, que ya en sus puertas recibía a les visitantes con una bandera gigante que rezaba “En Defensa de la Educación Pública”. En su interior, la Biblioteca Sergio Karakachoff exhibía la Instalación “Memoria” a cargo del museólogo Gabriel Miremont. También, un homenaje a Federico Moura, antiguo líder de Virus y ex alumno de la escuela.
Por su parte, la Comisión Provincial por la Memoria (con sede en la antigua Dirección de Inteligencia de la Policía bonaerense), además de sus exhibiciones permanentes, desarrolló la muestra temporal “JUZGAR Y FILMAR” sobre Juicios de lesa humanidad y registros audiovisuales en Argentina y Francia.
De esta manera, el arte, la ciencia y la cultura platense se tomaron de la mano para destacar la historia de la ciudad, construir memoria, brindar conocimiento de forma gratuita y acercar al público problemáticas sociales que deben resolverse de forma urgente.

