
El Gobierno de la Nación, a través del Ministerio de Economía, publicó la resolución 1569/2025 en el Boletín Oficial que orienta a la privatización de las hidroeléctricas Alicurá, El Chocón, Cerros Colorados y Piedra del Águila de la región del Comahue.
Esta decisión se enmarca dentro de las intenciones de privatización total de Energía Argentina (ENARSA) por parte de la administración libertaria. Atento a ello, la resolución publicada el miércoles incorporó una circular modificatoria al pliego del concurso público nacional e internacional para la venta del paquete accionario.
La iniciativa hacia la privatización de las hidroeléctricas tuvo como primer movimiento en abril del 2024, cuando la Secretaría de Energía instruyó a ENARSA y a Nucleoeléctrica Argentina (NASA) a conformar estructuras societarias específicas para la reversión de los complejos.
De ese modo, Alicurá, El Chocón, Cerros Colorados y Piedra del Águila pasaron a conformarse como Sociedades Anónimas. Tras ello, y a través de la Ley 27.742 y el Decreto 286/2025 se declaró a ENARSA como “sujeta a privatización”, con la consecuente autorización de la venta del conjunto accionario.
Luego, a través del Decreto 590/2025, se habilitó la venta por concurso público nacional e internacional y sin base, es decir, sin un monto mínimo para su venta. Finalmente, en agosto pasado, el Ministerio de Economía lanzó la convocatoria a través de la Resolución 1200/2025, la cual aprobó el Pliego de Bases y Condiciones.
A partir de allí, la Unidad Ejecutora Especial Temporaria “Agencia de Transformación de Empresas Públicas”, coordinó y gestionó el procedimiento y las consultas ante los interesados en la licitación. En consecuencia, lo publicado esta semana incorpora ajustes al pliego y sus anexos, a modo de clarificarles dudas legales u operativas a los interesados.

La decisión de renovar la concesión de Alicurá, El Chocón, Cerros Colorados y Piedra del Águila surge tras el vencimiento de las licitaciones en 2023 que se habían otorgado en la década del ’90.
La privatización de las hidroeléctricas en desmedro de la soberanía energética
El gobierno de Javier Milei continúa con su avance hacia la privatización de las empresas estatales, y en este caso las centrales hidroeléctricas son las apuntadas. Bajo la excusa de “modernización” y “eficiencia del sistema”, el gobierno continúa con la retirada del Estado para un achicamiento en el sector energético.
Una de las voces calificadas que crítico duramente el accionar del gobierno fue la del exsecretario de Energía de la Nación, Darío Martínez: “Es un gobierno totalmente errático que se está desprendiendo de todo para tratar de manotear un dólar más porque su modelo fracasó. Ahora busca comprometer no solo las represas sino también el agua”.
Además, se refirió al sistema de administración compartida entre Nación y provincias: “Siempre sostuve cuando fui secretario que lo mejor era una sociedad entre el Estado nacional y las provincias y en conjunto tomar la mejor decisión”, expresó en AM750.
Y se lamentó la aprobación de la Ley Bases: “Se le puso un arma a un mono y ahora está a los tiros”. Asimismo, se refirió a las facultades excepcionales que se le otorgaron a Milei con las consecuencias que dejó: “Son atribuciones que a ningún presidente se le deberían dar y se las dimos al peor. Hoy nos estamos lamentando de esta decisión”.
Además de perder la soberanía energética, Martínez alertó sobre los precios de la energía: “Acá no sólo privatizan las represas sino que el gobernador festeja que la energía se va a cobrar en dólares, y eso no es una buena noticia para los argentinos”.

Por otro lado, también opinó la exsubsecretaria de Planeamiento Energético, Cecilia Garibotti: “Lo deseable es que tu forma de explotación de las represas esté relacionada con tu planeamiento energético”, opinó.
Y cuestionó que la licitación pública se haga sin base: “Esto quiere decir que, si tu oferta más barata llega a ser mucho menos de lo que habían previsto, que se había hablado a montos superiores a 500 millones de dólares en un principio, si los privados ofrecen pagar menos de eso, el Estado se los va a adjudicar igual”.
Por último, Garibotti refirió a las ventajas del modelo de estatización: “Es una de las formas para tener energía más barata. El Estado nacional no tiene fines de lucro, no necesita que le asegures un nivel de ganancia, entonces puede generar la energía más barata posible para los argentinos y no tiene un perjuicio”.

