Mar 28, 2023 | Zona Ambiental

La restauración de especies animales es clave para mitigar el cambio climático

Un estudio demostró que la protección de la fauna cumple un rol central para prevenir el calentamiento global. Por ello, les investigadores hacen hincapié en la importancia de su restauración y conservación como parte de las soluciones climáticas.
Rewilding Argentina nota
Se calcula que en Chaco quedan menos de 20 yaguaretés. La Fundación Rewilding Argentina lleva adelante un programa de reproducción y reintroducción de esta especie en el impenetrable. Crédito: Rewilding Argentina.

Un estudio publicado en la revista Nature Climate Change demostró cómo la protección y restauración de poblaciones de animales silvestres impacta en la prevención del cambio climático. Esto es debido a que ayudan a aumentar la captura y el almacenamiento de carbono, lo cual contribuye para evitar el calentamiento global. 

La investigación, denominada «La reconstrucción trófica puede ampliar las soluciones climáticas naturales», fue desarrollada por científiques de 8 países. La recuperación de esas poblaciones “sobrealimentaría” los sumideros de carbono de los ecosistemas, contribuyendo así a mantener el aumento de la temperatura global por debajo del umbral crítico de 1,5 °C.

Estos resultados muestran evidencia de que la protección de la fauna podría tener un papel clave en la mitigación del cambio climático. Además, a esto se le suma la menor pérdida de biodiversidad, obteniéndose beneficios ecosistémicos provistos por los animales.

“La evidencia científica muestra que proteger y restaurar a los animales salvajes y sus roles funcionales puede mejorar la captura y el almacenamiento de carbono natural”, sostiene el estudio. En ese sentido, les científiques hacen un “llamado a un nuevo pensamiento que incluya la restauración y conservación de los animales salvajes y sus roles en los ecosistemas. Esto como un componente clave de las soluciones climáticas naturales que pueden mejorar la capacidad de prevenir el calentamiento climático más allá de 1.5 °C”.

Siete Puntas Digital nota
Tras su extinción en todo el país, la nutria gigante está siendo reintroducida en los Esteros del Iberá. Crédito: Siete Puntas Digital.

Los animales en el ciclo del carbono

Según les investigadores, hasta el momento se subestimó el papel que juegan los animales en el control del ciclo del carbono. En este sentido, Andrew Tilker, coautor del estudio, aseguró: “La conservación de la fauna salvaje ofrece un potencial desaprovechado como solución al cambio climático”. Sin embargo, aclaró que esto puede darse si se permite que las especies desempeñen sus papeles funcionales en los ecosistemas.

Dicha investigación fue citada en la web de la Fundación Rewilding Argentina. El rewilding o reintroducción de las poblaciones animales para mejorar la captura y el almacenamiento naturales de carbono se conoce como “Animación del ciclo del carbono” (ACC). Esta es probablemente la mejor solución climática basada en la naturaleza al alcance de la humanidad.

Tilker indicó que para evitar el empeoramiento de los efectos del cambio climático sería suficiente “una inversión auténtica y urgente en la recuperación de las especies silvestres”. A esto se le suman “esfuerzos para detener la deforestación y recuperar las tierras silvestres degradadas, además de la transición a las energías renovables”.

Entre las poblaciones estudiadas se encuentran animales como peces marinos, ballenas, tiburones, lobo gris, ñu, y nutria marina. También el buey almizclero, elefantes africanos y bisonte americano. La investigación demostró que sus protecciones o restauraciones podrían facilitar la captura adicional de 6.410 millones de toneladas de dióxido de carbono (GtCO2) al año.

Este número equivale al 95% de la cantidad necesaria de captura de carbono de cada año (6,5 GtCO2) para llegar a eliminar 500 GtCO2 de la atmósfera en el año 2100. Se cree que esto mantendría el calentamiento global por debajo del umbral de 1.5º C.

Aves Argentinas nota
El macá tobiano es una especie en grave peligro de extinción. Habita lagos y lagunas de las mesetas de altura de la provincia de Santa Cruz, una de las ecorregiones más amenazadas y menos protegidas de la Argentina. Crédito: Aves Argentinas.

Repoblación trófica a gran escala

Cabe mencionar que las especies animales consideradas en el estudio tienen una esperanza de vida media de entre 20 y 200 años. Al respecto, desde Rewilding Argentina afirmaron: “Centrarse en la protección y restauración de especies tan longevas sería ventajoso”. “Garantizaría contribuciones netas de carbono muy significativas hasta finales de siglo. Por el contrario, si desaparecieran, los ecosistemas que habitan podrían pasar de ser sumideros de carbono a fuentes de carbono”, detallaron.

“Los hallazgos del nuevo estudio demuestran el valor y la necesidad urgente no sólo de proteger la naturaleza salvaje funcional que nos queda, sino también de permitir que los ecosistemas degradados recuperen su salud por completo mediante la repoblación trófica a gran escala”, agregaron desde la Fundación.

Por su parte, Frans Scheper indicó que “aprovechar este enorme potencial exigirá un cambio de mentalidad en la ciencia y la política”. El director general de Rewilding Europe y coautor del documento sostuvo: “Tenemos que actuar rápido porque estamos perdiendo poblaciones de muchas especies animales en el mismo momento en que descubrimos hasta qué punto su papel en los ecosistemas puede permitir la captura y el almacenamiento de carbono”. Por último, expresó: “Como se ha demostrado en Europa y Norteamérica, muchas de estas especies volverán si se lo permitimos”.

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