Feb 1, 2023 | Cultura

El teatro Cervantes abre su temporada junto a las mujeres de la Villa 31 

La sala María Guerrero ofrecerá ocho funciones de la obra dirigida por Marco Canale y Javier Swedzky, donde se narra la historia de un grupo de mujeres que atraviesan América para regresar al lugar donde nacieron.
Cervantes porteños
La Villa 31 vuelve al Cervantes de la mano de las mujeres que realizan “Los nacimientos”. Créditos: Télam.

El Teatro Nacional Cervantes abrirá su temporada 2023 este jueves con “Los Nacimientos”, una historia que narra cómo un grupo de mujeres mayores de la Villa 31 montan una obra de teatro en la que atraviesan América para regresar a su lugar de nacimiento antes de morir, y podrá verse en la sala María Guerrero, la sala principal del teatro, entre este jueves 2 y  12 de febrero, en ocho funciones únicas.

«Lo interesante de este acontecimiento es que el teatro puede establecer un puente entre la Villa 31 y la ciudad, pueden reunirse en una sala partes de la misma ciudad que no viven de manera conjunta», comentó Javier Sewdzky a Télam. 

Canale, el otro dramaturgo  a cargo de la obra, afirmó: “La obra y su estreno en el Cervantes son una acción positiva y fuerte, pero que no cambia las realidades de cada  uno. El público y las actrices se encontrarán, pero después las mujeres vuelven a la villa y el público a sus casas”. 

Ante esto, también añadió: “Hay que tener mucho cuidado de no ser paternalista porque hay una parte de la ciudad que vive una realidad muy distinta y sobre esa contradicción se sostiene este proyecto que no va a salvar esa situación sino que a lo sumo podrá iluminar algo de ese encuentro”.

Cervantes
Marco Canale y Javier Swedzky son los directores a cargo de la obra. Créditos: Info Arenales.

El teatro y la inclusión

El proyecto es un trabajo que busca crear un espacio en el que comulguen los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires. El escenario propuesto será el teatro, que por otro lado, pertenece a una idea elitista de la cultura. 

“Hay un trabajo con las mujeres, una investigación biográfica pero también una investigación histórica sobre la Villa 31, cuestiones que no salen del diálogo con ellas”, afirma Canale. 

En este sentido, los directores cuentan que la obra incluye una parte biográfica, una parte histórica y también una parte ficcional. “Los tres territorios están cruzados: puede pasar que tomes como biográfico algo de una de ellas que es ficcional o histórico o algo que aparece como ficcional es real, entonces el lenguaje de la pieza se articula en ese cruce de registros inestable donde el espectador no puede terminar de tener claro dónde empieza una cosa y dónde termina la otra”, agregó.

La importancia de lo cultural y el subconsciente de los porteños

Los directores ponen énfasis en la idea de que es importante comprender que en la ciudad habitan muchos más componentes culturales de los que generalmente tenemos presentes, y esos componentes son víctima del prejuicio y los estigmas.

El padre Mugica decía que la villa era el subconsciente de los porteños, y los dramaturgos sostienen que eso hace referencia a “eso que está ahí, pero no te queres acercar, pero en el fondo también es parte de nosotros”.

“Nos interesa mostrar esas dimensiones, iluminar la riqueza de los lenguajes que se escuchan en la villa, que son también idiomas de la ciudad de Buenos Aires, porque acá se habla quechua, se habla guaraní. Hay  que pensar qué lugar tiene eso en nuestro universo cultural”, sostiene Canale.

“Para nosotros tanto idealizar como estigmatizar la pobreza son nocivas y la idealización es otra forma de racismo. Nos interesa mostrar las distintas caras que habitan la pobreza porque en general la mirada sobre la pobreza que tenemos está teñida de estigmatización y hay muchos saberes y conocimientos propios, de estas mujeres por ejemplo, que están como elididos y hay muchos modos de pensar y sentir de los que tenemos mucho que aprender desde este otro lado”, agregan.

Credito Artezblai
La obra incluye una parte biográfica, una parte histórica y también una parte ficcional Créditos: Artezblai.

Precedentes

Fueron siete años de trabajo para llegar a la presentación de la obra, pero esta pudo llevarse a cabo gracias a puestas en escena anteriores, que se desarrollaron como performance. Un ejemplo  de esto es la obra “La velocidad de la luz”, que Canale estrenó con el mismo grupo de mujeres en el año 2017, en el marco del Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA). Esta obra constaba de dos partes: en la primera, el público entraba en las casas de las mujeres y se leía un relato de su historia mientras ellas cantaban. En la segunda parte, se desarrollaba una obra ficcional en un espacio común,  como las salas más pequeñas del Cervantes.

De hecho, la idea y la fórmula de «La velocidad de la luz», de la que “Los nacimientos” conserva aspectos, viajó luego y fue replicada por Canale en distintas partes del mundo como Tokio, Hannover y Cádiz.

«Una de las ideas del espectáculo es cómo puede venir la 31 al Cervantes y recibir a este proyecto con estas mujeres que no son actrices profesionales y cómo un teatro nacional se puede abrir a un barrio que es muy cercano pero con el que no hay muchos puentes sino que más bien prima la desinformación y el prejuicio», señala Javier Swedzky.

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