Sep 16, 2022 | Cultura

“Ay Camila”: un amor prohibido y la doble moral en época rosista

La obra de teatro relata los últimos días de la trágica historia de Camila O’Gorman. Nota al Pie dialogó con su director, Pablo Razuk.
“Ay Camila”
El 18 de agosto de 1848 Uladislao Gutierrez y Camila O’gorman fueron fusilados en Santos Lugares. Crédito: Pablo Cernadas.

“Ay Camila”, es una obra que te lleva al viejo Buenos Aires de 1800. Época en la que la Argentina no estaba del todo conformada. Durante aquellos años el país pasaba por momentos turbulentos marcados por la disputa de la hegemonía entre unitarios y federales. 

Nota al Pie dialogó con Pablo Razuk, director de la obra “Ay Camila”, una obra que narra los últimos días de la trágica historia de Camila O’Gorman.

Además, en medio se erigía la figura de Juan Manuel de Rosas, el gobernador y caudillo de Buenos Aires. Un personaje relevante en la historia de O’Gorman, al igual que la iglesia y la sociedad argentina de dicho año. 

La obra es dirigida por Pablo Razuk y protagonizada por Carla Haffar y se estrenó el 3 de septiembre en el teatro Korinthio, ubicado en Charcas 2737, CABA. Las funciones son todos los sábados a las 20 hs y  las entradas se encuentran disponibles en Alternativa Teatral.  

Sinopsis de “Ay Camila”

La historia de «Ay Camila» se sitúa en 1840 en los albores de la nueva República Argentina. Una joven de 20 años, proveniente de una familia acomodada, escapa al norte del país con Uladislao Gutierrez, un cura de Santa María del Buen Ayre. Su objetivo era empezar una nueva vida junto a Gutierrez. La historia oficial contará que esto no fue posible. Camila hoy regresa para contar su verdad. 

O’Gorman revive su historia para contar sobre ella y sus fantasmas; su adoración por su abuela; sus juegos de niña rica y, a su vez, su compromiso por los olvidados. La joven conocerá en carne propia los miedos del poder y su amor hacia un hombre prohibido. Así, la obra pone acento en la historia de Camila O’Gorman como una mujer que representa a todas las que le hicieron frente a los fusiles. Las que siguen trabajando por ser escuchadas y que se sostienen en la gran fuerza del amor. 

La obra “Ay, Camila” recupera la historia desde una mirada poética y la visión de su escritora, Cristina Escofet, quien junto a Haffar y Razuk crean una nueva versión. En ese marco, la misma tomará en cuenta el rol que tiene hoy en día la mujer en relación a la lucha por sus derechos. 

“Nos parecía un material maravilloso, histórico y poético para volver a hablar de las cosas que se han callado en la historia argentina”, explicó Razuk a Nota al Pie. 

“Ay Camila”
Desde una mirada poética, “Ay Camila” recupera la historia y la visión de su escritora, Cristina Escofet. Crédito: Pablo Cernadas.

Según lo investigado por varios historiadores, el fusilamiento de la pareja fue por el escándalo que implicó, más que por la acción en sí. Se estima que la pena de muerte se llevó a cabo por la presión de la iglesia, el padre de Camila O’Gorman y los unitarios, como Domingo Sarmiento.

En ese contexto, la clase alta en la sociedad argentina de 1800 estaba conformada por estancieros que se dedicaban a la importación y exportación. Asimismo, se encontraba lo que ahora podría definirse como clase media; compuesta por comerciantes, profesionales, empleados públicos, entre otros. Mientras que la clase baja estaba formada por peones y obreros. 

¿Cómo era la sociedad argentina en 1800?

Según varios relatos se dice que la sociedad argentina por esos años todavía conservaba costumbres hispánicas.  Por supuesto eran conocidas las tertulias y los saraos, que eran un poco más informales. El rol que tenía la iglesia y los sacerdotes era relevante, los ciudadanos les brindaban respeto. Sin embargo, en este tema estaba la doble moral, un condimento que fue crucial para la injusticia hacia Camila O’Gorman y el padre Gutierrez. Por aquellos años no se ignoraba que los sacerdotes tenían amoríos. 

En unos de sus textos sobre el fusilamiento de Camila O’Gorman, el historiador Felipe Pigna menciona que el  Deán de la Catedral y director de la Biblioteca Pública, Felipe Elortondo y Palacios, fue conocido por mantener  un concubinato con Anastasia Diaz, quien era su sirvienta. 

“Ay Camila”
Camila O’Gorman, una joven de 20 años, proveniente de una familia acomodada, escapa al norte del país con Uladislao Gutierrez, un cura de Santa María del Buen Ayre. Crédito: Pablo Cernadas.

Asimismo, tuvo una relación con María Josefa “Pepita” Gómez, con la cual tuvo una hija.  Elortondo y Palacios, es quien habría denunciado la fuga de O’Gorman y Gutierrez. Cabe destacar que tanto Pepita como el sacerdote habrían sido muy amigos de Juan Manuel de Rosas

“Vivían en la misma casa y ella oficiaba de ama de llaves. Iban a Palermo, a lo de Rosas, y eran recibidos con una cosa medio picaresca. Si uno no se oponía al régimen, si no era un escándalo público, las cosas pasaban”, comentó la historiadora, María Saenz Quesada, en una entrevista sobre su libro “Mujeres de Rosas”

A su vez, en el libro llamado “Cinco años en Buenos Aires (1820-1825)”, realizado por un inglés del cual no se conoce el nombre, relata cómo se vivía en esta ciudad por aquellos tiempos. En un párrafo menciona  que mediante escándalos se hacían públicas las hazañas amorosas de los sacerdotes. 

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