Sep 13, 2022 | Sociedad

El investigador Galo Soler Illia recibirá el premio Bunge y Born en Nanociencias

El próximo 20 de septiembre se entregará el principal galardón de Argentina en ese campo científico. El evento tendrá lugar en el Auditorio del Centro Cultural de la Ciencia ubicado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Galo Soler Illia
Galo Soler Illia obtuvo el premio Bunge y Born en Nanotecnología y recibirá el galardón el próximo 20 de septiembre. Crédito: Télam.

El próximo 20 de septiembre a las 18:30, se realizará la entrega de los Premios Fundación Bunge y Born 2022 en Nanociencias. El evento tendrá lugar en el Auditorio del Centro Cultural de la Ciencia, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA),  y será transmitido en la web de la fundación. El destinatario del galardón es el Dr. Galo Soler Illia, por sus aportes al desarrollo de la Nanotecnología en la Argentina. Por su parte, la Dra. María Alejandra Molina obtendrá el Premio Estímulo

El científico fue entrevistado el pasado fin de semana en el programa de radio El Algoritmo Escondido. El ciclo conducido por Santiago Martínez Laino; Cecilia Boto y Pablo Mercau se emite en FM Radio con Vos 89.9.

¿Qué es la nanotecnología?

En la entrevista, el investigador se refirió al campo de estudio en el cual se desempeña. En ese sentido, explicó que “la nanotecnología se ocupa de materiales que tienen entre uno y cien nanómetros que son entre mil y cien mil átomos”. 

Al respecto, puntualizó que “cuando los materiales tienen ese tamaño, sus propiedades varían. Tal es así que aspectos como densidad, punto de fusión y color, se modifican de acuerdo al tamaño”. Para el experto en nanotecnología “eso es algo asombroso, y nos permite desarrollar nuevas tecnologías”. A modo de ejemplo, detalló: “El oro, que sabemos que tiene color dorado y se funde a más de mil grados, cuando tiene 15 nanometros es de color rojo y se funde a una temperatura menor, de 800 grados”. 

El desarrollo de la nanotecnología como disciplina específica

Galo Soler Illia explicó que la nanotecnología empezó a emerger como disciplina hace unos 30 años. Previamente, quienes se dedicaban a eso, “eran personas que provenían del área de la física, de la química o de las ciencias de los materiales y de la electrónica e iban convergiendo”, relató.

En el 2000, el entonces presidente estadounidense Bill Clinton creó la Iniciativa Nacional de la Nanotecnología en Estados Unidos; y desde allí se empezó a generar un cuerpo específico de esa actividad. Posteriormente, otros países crearon institutos similares. 

Galo Soler Illia
El investigador considera que debe crearse una política pública para facilitar a les científiques el acceso a equipamiento. Crédito: Indalo Innova.

En Argentina se creó el Instituto de Nanosistemas en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), del cual Soler Illia es decano. Allí se desempeñan más de 40 personas con más de 10 investigadores. La creación de esa entidad es uno de los factores por los cuales la Fundación Bunge y Born decidió galardonar al científico. 

“Ellos evaluaron positivamente mi aporte a la creación de comunidad de investigación en nanotecnología, eso me gustó mucho”, expresó el investigador. En ese sentido, enfatizó: “Este es un premio que no solo es para mí, sino para las más de 200 personas que han trabajado conmigo en los últimos 20 años”.

A su vez, destacó los vínculos que han establecido entre el sector académico y empresarial.  “La Fundación Bunge y Born ha premiado lo que es la generación de una red de conocimiento. Y sobre todo, la aplicación de los conocimientos en la industria”, señaló. Asimismo, resaltó: “Cuando viene a nosotros una empresa con un problema, nosotros se lo solucionamos”.

Esponjas con componentes nanométricos

Galo Soler Illia relato cuál es su actividad: “Yo soy químico y me encargo de producir y diseñar los materiales para darle las propiedades que buscamos”. En ese sentido, puntualizó que su especialidad es “hacer pequeñas esponjas que tienen poros nanométricos”. 

Al respecto, explicó la función y beneficios de esos componentes. “Lo hicimos para limpiar agua, mediante arquitectura nanométrica. A los poros los complementamos con moléculas específicas que se encargan de absorber algunos contaminantes”, precisó. 

También destacó que los poros se pueden usar como filtros o como sensores; y señaló: “Tienen potencial para ser cargados con fármacos y para llevarlos a algunos organismos, o bien para testear curas de enfermedades”.

La nanotecnología en Argentina

El científico abordó la situación actual de la actividad en nuestro país. “Yo estoy muy feliz con lo que hago. Yo, en mi caso, he podido adquirir mí propio laboratorio”, relató. 

Sin embargo, destacó que a nivel de política pública hay aspectos que hay que mejorar. “Si bien hay apoyo a la ciencia, hoy los jóvenes que trabajan tienen una situación difícil”, advirtió. 

En ese sentido, aclaró que “quien empieza un grupo de investigación no tiene acceso a equipamiento, o no ganan bien y eso debería estar entre las prioridades del Ministerio de Ciencia y Tecnología”. 

También se refirió a los salarios que perciben les trabajadores del sector. Al respecto, criticó que es escaso y advirtió que “la idea es que no haya jóvenes investigadores que estén al borde de la pobreza”.

Galo Soler Illia
En cuanto al futuro de la actividad, Galo Soler Illia advierte que sólo una mínima parte de la juventud se aboca a las ciencias exactas. En este sentido, considera que hay poco estímulo en la educación. Crédito: Nuevos Papeles.

Impulsar la ciencia para impulsar el país

El investigador consideró que el impulso de la ciencia local es clave para el desarrollo. “Hay que apoyar a la ciencia y en realidad hay que apoyarse en la ciencia para que el país avance”, indicó. 

Al respecto, aseguró: “Los científicos no debemos ser la frutilla del postre, sino que debemos ser los motores de la sociedad”. También se refirió a la escasa cantidad de personas que se abocan al estudio de algunas disciplinas. “En lo que son las ciencias exactas, nos falta gente joven, no hay los suficientes estudiantes de física y química”, advirtió. 

En ese sentido, argumentó que la causa de eso es que “se enseña muy mal la ciencia en las escuelas”. Para superar esa dificultad, propuso despertar en les jóvenes la curiosidad por esos temas, algo que considera que no se está haciendo. “Los chicos podrían hacer experimentos químicos y podrían divertirse. Hay que jugar, hay que hacerlos experimentar”, subrayó.

Notas Relacionadas