Ago 25, 2022 | Género & Sexualidad

Brecha de género: ¿Qué sucede con las carreras y puestos de trabajos para las mujeres?

Todavía hoy, el género de una persona determina su participación en el mercado laboral. Nota a Pie te cuenta de qué trata el informe de Ecofeminita que analiza estas diferencias.
Las mujeres representan el 51,7% de la población económicamente activa en América Latina. Sin embargo, su presencia en el mercado de trabajo aún es débil. Crédito: argentina.gob.ar.

Días atrás, el medio Ecofeminita publicó un informe que visibiliza las diferencias que, de acuerdo al género, pueden encontrarse en el ámbito del mercado de trabajo y los ingresos percibidos. Nota al Pie te cuenta de qué trata y qué sucede con la brecha de género en nuestro país.

Cabe mencionar que la Argentina ha suscrito convenios y tratados internacionales en los que el Estado se compromete a avanzar en la igualdad de género. 

Dichos acuerdos reconocen la desigualdad como una injusticia que vulnera los derechos individuales y colectivos de las mujeres y requiere la intervención del Estado.

Al respecto, las realizadoras del informe aseguran que “se pone de relieve la necesidad de que la gobernanza pública garantice un sistema integral de cuidados que posibilite su mejor provisión y distribución y, además, que incentive el ingreso de las jóvenes en carreras y ocupaciones tradicionalmente masculinizadas”.

Imagen2. Epígrafe: Según CIPPEC, en Argentina las mujeres enfrentan mayores obstáculos para acceder al mercado de trabajo, y sus trayectorias tienden a ser más inestables que las de los varones. Crédito: Expansión.

Mujeres estudiantes

Durante décadas, los hombres fueron mayoría en las universidades, hasta que hace pocos años eso cambió. Según una investigación de ONU Mujeres, el género femenino domina las aulas en las ramas de Ciencias Sociales y Jurídicas, con más del 60%. Sin embargo, son minoría en otros ámbitos como las enseñanzas técnicas (27,4%), que van de ingeniería a informática.

Además, las mujeres tienen mayor rendimiento académico: el 60,9% de les graduades de los últimos años pertenecen al género femenino. Sin embargo, cabe mencionar que, una vez acabados los estudios, existen limitaciones y barreras para ellas.

La discriminación empieza a veces en la propia universidad, al dejar de ser estudiantes. A pesar de ser mayoría dentro de les alumnes, solo representan el 35,7% de les profesores. Únicamente el 14,3% son catedráticas y las profesoras titulares apenas son el 36,6% del total.

¿Qué sucede en el pasaje al mercado laboral?

Según Ecofeminita, la brecha entre mujeres y varones en el mundo del trabajo sigue estando presente. A pesar de los avances de las últimas décadas, mientras que en Argentina un 80% de los varones participan del mercado laboral, solo el 59% de las mujeres lo hacen. 

Si bien la brecha de ingresos está presente para todas las disciplinas, no en todas es igual. En Ciencias Aplicadas, como informática e ingeniería, la diferente inserción laboral luego de finalizar los estudios juega un rol fundamental para la reproducción de las desigualdades de género.

El informe asegura que hay una diferenciación salarial según las distintas ramas de actividad productiva, donde aquellas actividades vinculadas a las tareas estereotípicamente femeninas son infravaloradas económicamente. Sin embargo, en otras áreas, tales como las humanidades y salud, las brechas se observan con independencia de la inserción laboral posterior.

En relación con la tasa de actividad que contabiliza a quienes participan en el mercado de trabajo, ésta es mayor entre los varones. Según el informe, esta discrepancia podría explicarse porque las mujeres en edad laboral dedican su tiempo a realizar tareas domésticas no remuneradas, o por el hecho de que tienden a educarse más que sus pares del género masculino.

Como escribió Brigid Schulte, directora de una iniciativa sobre equidad de género en New América, “no es que las mujeres no hayan tenido talento para dejar su marca en el mundo de las ideas y el arte: nunca tuvieron el tiempo”. Una gran mayoría ha sido tradicionalmente relegada a un rol de continua asistencia a los varones trabajadores.

La dimensión económica de la desigualdad de género, a menudo, es invisibilizada. Crédito: Rawpixel.

Otros estudios

En paralelo, otres investigadores han trabajado sobre la brecha de género. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por ejemplo, reveló que un 62% de les representantes de las principales entidades vinculadas al ámbito digital en América Latina y el Caribe considera que la brecha digital de género es un problema en sus países.

A su vez, se han investigado las causas por las que las mujeres no emprenden más en dicho ámbito y la más común es la elevada carga y las responsabilidades familiares que asumen (70% de les encuestades respondió eso).

Además, una amplia mayoría de las personas entrevistadas (80%) considera que la inversión en negocios digitales propiedad de mujeres es inferior a la que obtienen los negocios cuyos propietarios son hombres.

Del mismo modo, la investigación asegura que en la actualidad dos tercios de los países de América Latina y el Caribe no contemplan la dimensión de género en los pilares transversales a la hora de diseñar políticas públicas eficientes en transformación digital empresarial.

Compartir:

Notas Relacionadas

Nota Al Pie