Jul 29, 2022 | Cultura

Mujer sin nombre: una obra que muestra el origen de la música popular y el teatro argentino

La pieza teatral se fusiona con la música para reconstruir parte de la vida de una mujer esclava en el Virreinato del Río de la Plata que busca libertad.
Si bien la ópera se retrae a la época virreinal en Argentina continúa la descendencia afro. El Censo Nacional del 2010 brindó el dato de que más de 130 mil argentinos declararon ser afrodescendientes o tener antepasados afrodescendientes o africanos. Créditos: Santiago Canepa.

El viernes 5 de agosto se estrenará la obra “Mujer sin nombre” en el Teatro Municipal Roma, ubicado en Sarmiento 109, Avellaneda. Las entradas, que tienen un costo de $500, se encuentran disponibles en la página web de Plateanet o se pueden conseguir en las boleterías del teatro de lunes a viernes de 10 a 20h.  

Sinopsis 

La pieza a estrenar se encuentra compuesta por la música de Amanda Guerreño y el libreto de Horacio Berón, con la producción de Sol Lírica. “Mujer sin nombre” es una ópera que, a partir de su protagonista, se sumerge en los inicios de nuestra música popular y el teatro en Argentina, el cual remonta al Virreinato del Río de la Plata. 

Mujer sin nombre  tiene como eje central la esclavitud, las prohibiciones, la libertad, la diversidad y el encuentro. Con la yuxtaposición de dichos tópicos se presenta el sueño de un nuevo mundo que vive en el teatro, el cual fue reducido a cenizas por acción de quienes no toleraban el nacimiento de una nueva identidad.

La historia se desarrolla en una Argentina de 1783 de la mano de una joven esclava que fue alquilada al dueño del teatro La Ranchería con el fin de hacerla trabajar como actriz. Será allí donde la protagonista, Libertad, interpretada por Maria Eugenia Caretti emprenderá un nuevo camino en el que el teatro será la llave para que pueda emitir su voz y persona. 

Gabriel Vaca, productor general de la obra en diálogo con NAP nos comentó que la motivación de crear Mujer sin nombre radicó en la búsqueda de trabajar sobre temas que son parte de nuestra historia  y nuestra región. Lo que implica también que en la música que presentan tenga aire al folklore argentino y el candombe rioplatense. 

Desde el año 1585 llegaron habitantes provenientes del continente africano a Buenos Aires, donde dejaron elementos que componen la cultura argentina en la actualidad como el dulce de leche, las achuras y las payadas. Créditos: Santiago Canepa.

La esclavitud y el teatro en Argentina

El teatro en nuestra ciudad data desde 1757 con la creación del Teatro de Óperas y Comedias ubicado en la actual  Alsina entre Defensa y Bolívar, pero no tuvo mucho tiempo de vida debido al recelo que tenía hacia las artes escénicas el obispo de la diócesis de Buenos Aires. Por lo cual la sala fue clausurada por inmoralidad. Sin embargo, en 1783 nace la Casa de Comedias, que se popularizó como La Ranchería, ubicada en la actual Perú y Alsina. 

Según el historiador Felipe Pigna, la Ranchería no se trataba de un teatro lujoso y cómodo sino más bien lo describe como un galpón con techo de paja y paredes de ladrillo asentadas en barro. El lugar era iluminado mediante velas hechas con sebo distribuidas por todo el complejo. En Aquel teatro inicial era común que los personajes de mujeres en un principio sean interpretados por hombres debido a la mala fama que tenia ese oficio, asociado a la prostitución. Con el tiempo quienes comenzaron a encarnar personajes fueron mujeres “mulatas” esclavas como así también esclavos. 

La Ranchería desapareció tras 9 años a raíz de sufrir un incendio generado por un cohete en agosto de 1792.  

Para 1810 en Buenos Aires vivían alrededor de 40 mil personas de las cuales se estima que un tercio era de África. Créditos: Santiago Canepa.

Staff

Mujer sin nombre, es una obra que busca reconstruir y poner en valor la memoria y subjetividades que fueron borradas de la historia Argentina. Ello se materializará a través de las interpretaciones de un elenco integrado por Santiago Sirur, Luchi de Gyldenfeldt, Juan Pablo Labourdette, Gabriel Vacas, Marcos More Martínez, Rafael Walger y Daniel Ataupilco Estela.  

La ópera candombera tiene la dirección y preparación musical de Pablo Manzanelli, como así también la dirección escénica de Florencia Ayos.  

Por otra parte, la ópera cuenta con el ensamble musical compuesto por Yesica Nicolet (flauta traversa), Nahuel Zárate (clarinete), María Florencia Díaz (trompeta), Juana Zapata (trombón), Martín Díaz (guitarra), Edgar Piñero (violín), Jessica Estigarribia (violonchelo), Alan Benavidez (contrabajo) y Arauco Yepes, Gianfranco Barnabá y Maxim Gerlach Lopszyc (percusión). 

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