Feb 12, 2022 | Zona Ambiental

Proyecto Mutan: La innovación a favor del medio ambiente

Nota al Pie dialogó con Sergio Fasani, creador e impulsor del emprendimiento que busca reducir el desecho plástico a través del reciclado.
Al día de hoy llevan más de 30.000 kilos de plástico post-consumo reciclado, lo cual equivale a 12 millones de tapitas plásticas. Créditos: Proyecto Mutan.

El proyecto Mutan se desprende de la tesis de Sergio Fasani, Licenciado en Diseño Industrial y el responsable detrás de la idea de darle un nueva función al plástico de un solo uso, a través de la recuperación y el reciclaje. Sergio expresó: “Yo ya venía trabajando con un proyecto vinculado a cooperativas y a recuperadores urbanos, trabajaba con los materiales que utilizaban ellos.”  

Luego agregó: “Cuando nos pusimos a investigar con Luciana, mi compañera en ese proceso, nos dimos cuenta que tenían mucho plástico y trituradoras de plástico que no usaban”. 

Luciana y Sergio enfocaron su trabajo en ver qué se podía hacer para transformar el triturado directamente en objetos. En la entrevista mencionan que esa parte del proceso de reciclado tradicional existe, pero es un poco más complejo y caro. En los últimos años el proyecto empezó a tomar impulso, fue esa estabilidad la que les permitió llamarlo empresa.

Respecto a los comienzos de Mutan, el diseñador compartió: “Empezamos a trabajar con algunos proveedores, pero no querían hacerlo con materiales reciclados. Terminamos armando nuestras propias máquinas”.

La primera presentación en sociedad se dio en 2016,  “Lo primero que hicimos fueron las lámparas que presentamos en Puro Diseño. Después hicimos bancos, mesas y cestos”.

Reciclado para todes

Durante los primeros años Mutan se dedicó a hacer mobiliario y en el 2020 empezaron a confeccionar anteojos. El equipo continúa desarrollando procesos y máquinas que les permitan diversificar  el uso de productos. Sergio explicó que Mutan es un grupo de ocho personas, varían un poco dependiendo el momento. El núcleo más chico está compuesto por cuatro personas que se encargan de la parte de gestión, y el resto están en producción.

En cuanto al proceso de producción, desde el inicio se trabaja muy de cerca con la fundación Garrahan de donde proviene casi todas las tapitas que usan.  “Trabajamos muy de cerca con cooperativas a las que les compramos el material. Ellos lo clasifican y lo limpian previamente”, dijo Sergio. 

Además, realizan tareas en conjunto con un grupo de mujeres de la Villa 1-11-14 a quienes han capacitado. “Ellas ya venían explorando el trabajo de hacer láminas a partir de bolsas, así que las acompañamos un poco para perfeccionar ese proceso”, explicó. Este trabajo sirve para realizar los estuches de los lentes, hechos íntegramente por ellas.

Por otro lado, también contó que están empezando un proyecto en Vicente López, con la Municipalidad, para capacitar a otro colectivo de mujeres del barrio con el objetivo de replicar la situación, y que después puedan tener independencia. Para el diseñador es esencial transferir un poco de conocimiento y de tecnología. 

Las lámparas presentada en la feria Puro Diseño (2016). Créditos: Proyecto Mutan.

Ecología y creatividad de la mano

En 2016 presentaron la primera línea de luminarias realizadas a partir del reciclaje de tapitas plásticas (donadas a ONGs por gente de todo el país) en la feria Puro Diseño. En 2017 fueron seleccionados para presentar esta línea en la feria Wanted Design en la ciudad de New York, con el apoyo de ExportAr. 

“Ahí surge la idea de avanzar con el desarrollo de un nuevo producto para mercados más allá del argentino. Que sea portable y que nos acompañe en el día a día, así nace el primer modelo de lentes Mutan”, agregan desde el equipo. 

Para producir un par de anteojos son necesarias 10 tapitas plásticas, las cuales son trituradas luego y mezcladas con colores para luego fundirlas vía calor. Una vez listas las introducen a presión en una matriz metálica, allí copian las cavidades de la misma y toman su forma final.

Para realizar los estuches, utilizan 6 bolsas plásticas que se reciclan. Las cortan de distintos colores para generar un collage y una nueva textura. Mediante calor y presión, se obtienen las nuevas láminas plásticas flexibles que se transforman en estuches.

“Entendemos a los lentes y al resto de nuestros objetos como una excusa, como intermediarios en nuestro vínculo con otros y con el ambiente”, aseguraron desde Mutan.

Tapitas Plásticas que luego del proceso se transformaran en un par de anteojos. Créditos: Proyecto Mutan.

Los lentes fueron reconocidos por el Sello Buen Diseño Argentino 2021 (junto con la Compostera Totem, Banco Tango y Luminarias de los años anteriores). Hoy en día están comenzando la comercialización en otros países de Latinoamérica, con el apoyo del Programa Desafío Exportador de la Dirección de Promoción de Exportaciones de la Provincia de Buenos Aires.

Más catálogo, menos impacto

Al finalizar la charla, Sergio comentó que la idea es poder escalar la producción siempre pensando en lograr reciclar más plástico. “En esa misma línea estamos lanzando una línea de placas. Si observan la web, hay mesas, sillas. Placas para las mesas es algo que nos piden mucho”.

Al día de hoy llevan más de 30.000 kilos de plástico post-consumo reciclado que equivalen a 12 millones de tapitas plásticas. Esta cifra significa un ahorro de 60.000.000 de litros de agua que se utilizarían para la producción de nuevos plásticos.

Este año reciclaron 8.000 kilos. En 2022 esperan alcanzar los 15.000 kilos anuales reciclados y 6 millones de tapitas plásticas recuperadas que luego serán parte de lentes y mobiliario.

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