La cuarta edición de Vuelta al Lago Epecuén es una competencia de ultra distancia que retorna luego de la pandemia por el COVID-19. Los circuitos de 63 y otros 2 de 23 y 14 kilómetros respectivamente, tendrán como escenario las ruinas del pueblo que se inundó el 10 de noviembre de 1985, Patrimonio Histórico de la Provincia de Buenos Aires.
Es un evento deportivo de mucha relevancia que se correrá en la localidad de Carhué, a sólo 500 kilómetros de distancia de Buenos Aires y 10 kilómetros de Villa Epecuén donde se encuentra la laguna considerada el Mar Muerto argentino por el alto índice de salinidad y propiedades medicinales.
La presentación
El pasado 22 de septiembre se dio a conocer la competencia a través de un vivo de Instagram live, donde estuvieron en el acto el Intendente de Adolfo Alsina, Javier Andres, Vanesa Neubauer, directora de Turismo, Ezequiel Figueroa, director de deportes, Viviana Castro, guardaparques municipal y Javier Barbis, organizador del evento. Durante la presentación, Andres destacó la importancia de correr entre las ruinas. “Es una experiencia transformadora para los corredores como para el lugar. Una oportunidad para volver a unir el pasado con el presente sin olvidar el futuro de una geografía única en Argentina”.
Por otro lado, Ezequiel Figueroa, director de deportes de la Municipalidad de Adolfo Alsina, sostiene que están preparando los últimos detalles para que todo salga bien, “estamos con un clima agradable, alta temperatura, llegamos a los 500 inscritos. La largada de la ultra distancia tiene partes que son desconocidas hasta por los que vivimos acá, con rocas, arena, bosques de caldenes y campo; además las Ruinas”.
Lago en el Cielo
La convocatoria de la prueba conocida como Cross-Country, no sólo es para ultra maratonistes, sino para aventureres de la larga distancia. La vuelta al Lago Epecuén, fusiona el deporte con el turismo termal y de salud que promueve la Municipalidad de Adolfo Alsina. Por el atractivo que resulta ver las imágenes del Mar Epecuén con sus atardeceres, flamencos y otras aves. Los árboles secos cubiertos de salitre y lo que quedó de un pueblo pujante que el próximo domingo será testigo del mundo runner.