Nov 7, 2021 | Deportes

Martin Palermo: el gran titán

A una década de su retiro y en el día de su cumpleaños, Nota al Pie hace un repaso de su trayectoria como futbolista

Un 12 de junio de 2011, el máximo goleador Xeneize jugó su último partido en la Bombonera. Crédito: Tato Aguilera

Martín Palermo, alias “El loco”, “El Titán” o“El Optimista del Gol”. Estos fueron algunos de los apodos que recibió a lo largo de su carrera. En varias oportunidades se mencionó que su vida era como la de una película: supo estar en la cima y afrontó los peores obstáculos que se pueden imaginar. Hoy, uno de les delanteres más queridos, festeja su cumpleaños número 48. Un 7 de noviembre de 1973, en La Plata, nació Palermo, el último goleador de raza.

A lo largo de su trayectoria como futbolista, supo vestir la camiseta de varios equipos: Estudiantes de La Plata, Villarreal, Real Betis y Deportivo Alavés. No obstante, es Boca Juniors el club con el que más se lo identifica y no es para menos porque con esa casaca supo marcar 236 goles en 404 partidos.

Sus mejores hazañas

La carrera de Martin Palermo está repleta de momentos inolvidables y, en menor cantidad, olvidables. Sin embargo, fueron sus goles los que quedaron guardados en la retina de los hinchas. No por nada fue apodado por Carlos Bianchi, otra de las figuras del conjunto de la Ribera, como “el optimista del gol”.

Sus gritos más recordados fueron defendiendo los colores azul y oro. A lo largo de los doce años que defendió la remera Xeneize, marcó goles de todas las formas y lugares imaginables. Desde el doblete, en la final de la Intercontinental del 2000, contra el Real Madrid, con una diferencia de tres minutos entre cada gol, hasta marcarle a Vélez Sarsfield desde casi la mitad de la cancha con la cabeza.

Una imagen que el hincha Xeneize amaba ver y ahora extraña: Palermo festejando los goles. Crédito: Andinape

Independiente de Avellaneda fue otro de los equipos que sufrió uno de sus locos goles. Fue el 24 de febrero de 2007 por la tercera fecha del torneo Clausura, en donde Boca terminó ganando por 3-1 con los goles de Cardozo, Palacio y Palermo.

El Muletazo

No importaba si enfrente estaba uno de los equipos más grandes de la historia o un equipo más humilde, Palermo siempre se las arreglaba para convertir. También se hizo presente en varios superclásicos contra River Plate

Uno de los más recordados por les hinchas Xeneizes es el que le convirtió al Millonario por la vuelta de los cuartos de final de la Copa Libertadores del 2000. La ida había sido para el equipo de Nuñez que se impuso por 2-1 y les dirigides por Carlos Bianchi reciben a su rival con la obligación de ganar. 

Aquella noche del 24 de mayo del 2000, Boca hizo un partido perfecto. Les locales ganaban 2-0 y  conseguían el pase a las semifinales. En ese momento, y teniendo un jugador más, el Virrey decidió mandar a la cancha a Palermo. 

El famoso “muletazo” de Martin Palermo. Crédito: ADS Fútbol

Cuando el partido estaba llegando a su fin, el goleador recibió la pelota en el área y giró para perfilarse hacia el arco, acto seguido sacó un zurdazo y puso el 3-0 en el marcador, resultado ya inamovible y que garantizó el pase de Boca a semifinales, quien a posteriori sería el campeón.

La albiceleste

En los 15 partidos que el “Titán” jugó con la Selección Nacional marcó 9 tantos. Uno de ellos valió la clasificación al Mundial de Sudáfrica 2010. Hay goles que quedan guardados en la retina, tanto para los futbolistas como para los hinchas. El gol de Palermo a Perú en el Monumental el 10 de octubre del 2009 es uno de esos.

Argentina, en ese momento comandada por Diego Armando Maradona, necesitaba ganar para no quedar afuera de la Copa del Mundo. Una tarea que logró en los primeros minutos del segundo tiempo gracias al gol de Gonzalo Higuain. Sin embargo, cuando el encuentro estaba llegando a su fin, (Hernán) Rengifo puso el 1-1 para Perú.

El único ruido que se escuchaba era el de la lluvia torrencial de aquella noche. Sudáfrica estaba más lejos que nunca y eso se reflejaba en la cara de todes les fanatiques presentes, pero a este capítulo todavía le quedaba una hoja.

Optimismo era una de las palabras menos pensadas en esos momentos. Cuando el cronómetro marcaba los 47’, Argentina tuvo un córner a su favor, que fue ejecutado por el Pocho Insua. La defensa rival intentó despejar el esférico, pero se la terminó dejando a Insua. El volante mandó la pelota al área con la esperanza de que alguien mandara ese balón al fondo de la red y ahí estaba él, “el optimista del gol”. Palermo solo tuvo que poner su pie y empujar la redonda al fondo de la red. 

El estadio entero rebalsó de felicidad y empezó a corear el nombre del gran goleador: “¡Paleeermooo, Paleeermooo, Paleeermooo!”. Maradona corrió y se tiró de palomita al agua festejando el tanto de la victoria. Por su parte, Martín celebró sacándose la camiseta, extendiendo los brazos, abrazando a la lluvia y cayendo en lo que había logrado.

Maradona sobre Palermo: “Es uno de los pocos tocados por la varita. Estaba siempre bien ubicado”. Crédito Axel Carrizo

Del campo al banquillo

El 18 de junio de 2011, tras igualar 2-2 contra Gimnasia de La Plata y luego de cansarse de hacer goles a lo largo de su carrera, Martin Palermo colgaba los botines

Una semana antes, el 12 de junio en el post de Boca 1-1 Banfield por el torneo clausura 2011, el goleador del conjunto azul y oro fue homenajeado en su segunda casa, La Bombonera. El club le otorgó los postes que se ubican del lado del complejo Pedro Pompilio

En total Palermo disputó 404 partidos con el Xeneize y convirtió 236 goles, que lo convirtieron en el máxime artillere en la historia del club. En sus dos etapas en la institución conquistó 13 títulos: seis campeonatos locales, dos Copas Libertadores, una Copa Intercontinental, dos Copas Sudamericanas y dos Recopas.

¿Qué representa Palermo?

Nota al Pie entrevistó a diferentes hinchas y periodistas y les pregunto que significa Palermo para elles.

Viviana Vila, periodista y locutora deportiva, compartió que representa para ella: “Palermo para el fútbol argentino representa el hombre de los goles imposibles e insólitos. El hombre récord para el fútbol y Boca. Es la reposición permanente de sus propias dificultades para llegar a lo más alto. Está en la marca de los libros de goles de hechos y momentos insólitos”.

“Detrás de esos números y esas estadísticas hay un hombre que desde muy pequeño amó la pelota en Estudiantes y fue goleador en todas las inferiores. El que le costó hacer pie en Primera y después debutó, ya con brillo, se instaló en Boca y en el mundo por lo que significó y además esto de su propia película”. 

“Él es el protagonista de su propia película, que lo tiene permanentemente en la condición de entender que es un resiliente, un luchador que nunca bajó los brazos ni en los obstáculos de su vida personal, que no se compara con nada de dolores extremos a las lesiones más terribles. Fue sobreponerse, fue seguir con perfil bajo, a veces con más estridencia en la cúspide del mundo, con lo cual me parece que no solo es un terrible goleador, sino que es un ejemplo de resiliencia. Eso le deja al fútbol argentino y yo me permito agregar que además es una hermosa persona”.

Hoy en día, Martin Palermo continúa su amor por el fútbol desde el Banquillo. Actualmente se encuentra dirigiendo a Aldosivi de Mar del Plata. Crédito: elintransigente

Manuel Antezana, periodista deportivo e hincha de Boca, declaró: “Para mí, Palermo fue el goleador más grande que tuvo Boca Juniors. Una persona que a pesar de las adversidades estuvo en la cancha como ninguno. Como lo hizo el 6 de agosto de 2006, cuando jugó contra Banfield y marcó un doblete en la victoria por 3-0, luego de perder a su hijo Stefano”.

Además agregó: “Lo quiero por cómo es como persona y por lo que demostró dentro y fuera de la cancha. Martin es un jugador con el que se puede hacer una película tranquilamente. Su despedida no tiene comparación, junto con la del Diego fueron uno de los retiros que más me hicieron llorar”.

Enzo Basso, periodista de Chile, aportó: “Martin Palermo representa todas las características naturales que tiene que tener un número 9. Su carrera traspasa fronteras. Es un jugador que siempre lograba alguna hazaña, su vida era una película. Carlos Bianchi lo describió de la mejor manera cuando lo apodo el optimista del gol. Dejó una huella imborrable en el fútbol sudamericano, no sólo en el argentino”.

Finalizó añadiendo: “Representa el espíritu de lucha y todo el sufrimiento que un jugador tiene que atravesar para poder triunfar: el fallecimiento de su hijo, cuando falló los tres penales con Argentina, su regreso y el muletazo con River. Él nunca se dio por vencido”.

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