Sep 19, 2021 | Género & Sexualidad

Corrientes: tras dos fallos, se hizo justicia por Tamara Zalazar

Segunda parte de la entrevista de Nota al Pie a Sergio Zalazar y Jorgelina Romero, padres de la víctima. El largo proceso judicial que atravesaron para conseguir justicia.
Tamara Zalazar
Fueron casi seis años a la espera de la justicia. Crédito: Daiana Vargas.

Tamara Zalazar fue víctima del femicida Raúl Escalante en enero de 2016. Desde entonces, familiares, amigues y organizaciones sociales marcharon en busca de un único objetivo: justicia.

Sin embargo, en abril de 2018, el Tribunal Oral 1, integrado por Cinthia Godoy Prats, Ana Figueredo y Raúl Guerín (único miembro que votó en contra) absolvieron a Escalante por insuficiencia de pruebas. 

Ahora, el 25 de agosto de este año y tras un nuevo juicio, Escalante fue condenado a prisión perpetua con detención inmediata

En este contexto, Nota al Pie habló con Sergio Zalazar y Jorgelina Romero, padres de la víctima, sobre el camino que atravesaron pidiendo justicia.

El femicidio ocurrió en 2016, y desde entonces se han hecho infinidades de marchas en las que estuvo presente el nombre de Tamara Zalazar…

Sergio Zalazar: Sí. Nosotros sentimos el acompañamiento de la gente desde el primer día cuando hicimos la primera marcha, que fue para pedir que se cambie de carátula. La segunda marcha fue con el “Ni una Menos”. Sentimos el apoyo incondicional de todos los que estuvieron. 

El contacto entre Tamara y Escalante fue por redes sociales…

Jorgelina Romero: Sí. Le agarró por el Facebook. Lamentablemente. 

S.Z: Fue un 4 de enero que ya estuvo con él y después un 12 de enero, que es cuando la mata. Había más de 500 llamadas y mensajes desde el 4 al 12 de enero. Es mucho. 

Y después de eso Tamara ya no volvió…

J.R: Ese día, cuando ella no volvió, a nosotros nos pareció extraño porque ella no le va a dejar a su hijo nunca. Nunca. Nos pareció raro cuando ella no volvió por su hijo, y bueno pasó lo que pasó. Fíjate que él día que ella salió había dejado escrito el nombre completo del asesino y es algo que solo ella sabe por qué hizo. Es algo increíble.  

¿Dejó escrito el nombre de Escalante? 

S.Z: Sí, dejó escrito el nombre, o sino el que iba a quedar preso iba a ser mi yerno. Ellos estaban separados hacía una o dos semanas. 

J.R: Yo desde un principio supe que Adolfo (su yerno) no era. Nosotros le apoyamos a él cuando quedó tres días detenido pobre muchacho, y por culpa de un asesino de mierda.

¿Qué recuerdos tienen de ese día?

S.Z: Yo me quedé despierto hasta las 4 de la mañana del día 13 de enero esperándole sentado en la oscuridad. Estaba su melliza también. 

J.R: Yo estaba acostada, porque estaba muy cansada. Yo me dormía y me levantaba. Y así estuve, y toda esa noche le soñé a mi hija. ¡Toda la noche le soñé a mi hija! Nunca me voy a olvidar de eso. Y bueno a las seis de la mañana, el último sueño que tuve de ella, hago fiaca en la cama, me levanto, miro y no estaba. 

¿Recibieron señales de su hija?

J.R: Cuando nosotros le estuvimos velando a mi hija, ahí en la casa de su abuelo, del cansancio que tenía y de tanto dolor me fui a dormir. En ese momento sentí una caricia de ella (hace un gesto de caricia). Como diciendo mamá acá estoy. Porque por más que este tipo esté preso, a mi hija ya no lo tengo. A veces me cuesta hablar de mi hija, el dolor no nos saca nadie. sufrimos mucho tiempo. 

En otra oportunidad, cuando yo estaba en la comisaría averiguando el tema de mi hija, estaba junto a mi hermano y de atrás gritaron “¡Mamá!”, nos dimos vuelta y no había nadie. Mi hermano me dice esa es tu hija, te está llamando. Cuando yo estaba acostada también, me acuerdo, un zumbido fuerte “¡Mamá, mamá!” Llamándome parece. 

Una vuelta, mirá. No me tomes como loca, pero una vez, se ve que no estaba todavía allá arriba… Yo le estaba haciendo la leche a mi nieto, y escucho que levantan la cuchara y golpean la mesa. Pero bueno hoy pienso que era el espíritu de ella. Inclusive, una vuelta nos fuimos al Superior Tribunal de Justicia. En una de las marchas que hicimos, en una foto sale el alma de ella. La cara era de ella. En la foto salía detrás de la hermana. Y no era solo la cara, era toda la figura de ella. Era como que ella también fue a pedir justicia… 

El 26 de abril de 2018, la resolución del primer juicio fue el de absolver a Escalante…

S.Z: Sí. En el primer juicio, cuando lo dejan en libertad. Ahí rompimos todo, de la impotencia. Si no fuese por el presidente del Superior Tribunal de Justicia que se hizo cargo, nosotros seguiríamos imputados (por los destrozos) y estaríamos presos. 

Fue una resolución insólita, toda la sociedad mostró su descontento con el fallo…

J.R: Hicimos otra marcha para que se retome el caso. Esa marcha fue masiva. Gente que no pertenecían a ninguna agrupación, periodistas, todos nos acompañaron. Nosotros no nos quedamos. Gracias a ellos también se hizo justicia, porque si no, hubiésemos sido dos pájaros locos y capaz nos íbamos preso nosotros. 

Tamara Zalazar
Escalante fue absuelto en el primer juicio “por falta de mérito”. Crédito: larepublica.com.

¿Los argumentos de las juezas fueron sobre la insuficiencia de pruebas?

S.Z: Los argumentos decían que no había pruebas suficientes, y entonces porqué ahora tres jueces le condenaron (en el segundo juicio). Yo digo (que las juezas) no deberían sentarse en esas sillas… porque si hay un tercer juicio va a ir preso otra vez, porque las pruebas le condenan a él. 

J.R: El test psicológico dice que le tiene de menos a las mujeres, no le importa lo que piensan, le tiene como un adorno. El test decía que no es apto para la sociedad. Y eso no tuvieron en cuenta estas dos juezas. Claro no van a tener en cuenta porque no es la hija de ella a la que le mataron, por eso no les importa. Yo siempre voy a decir, hasta que no esté en el cuero de uno no le va a importar, lamentablemente.

¿Tuvieron contención por parte de les profesionales?

S.R: Nosotros somos gente humilde. Apenas si nos alcanza lo de nuestro trabajo. Al principio no tuvimos ningún apoyo psicológico, nadie se hizo cargo. Después, cuando nos fuimos a hablar con el Dr. Semhan, del Superior Tribunal de Justicia, nos puso su psicólogo personal a nuestra disposición. Se hizo cargo dos o tres meses, pero después de eso nada. Él hizo todo lo que podía. 

¿Les ayudó la contención psicológica?

S.R: Esos tres meses nos ayudó mucho, porque anduvimos muy mal, inclusive esto repercutió en la familia. Nosotros empezamos a discutir, a pelear y eran cosas que antes no hacíamos. Yo un poco más y me vuelco a la bebida y salí de ahí, y así… y nuestra vida fue muy dura en estos cinco años. Nosotros por ahí comíamos, por ahí no, porque no te daban ganas de comer. Estábamos mal, podíamos reírnos, pero nosotros por dentro estábamos hechos mierda. Pero ahora estamos bien. Nos apoyamos el uno al otro, y con más fuerza para poder ayudar a más víctimas. 

¿Escalante siempre se declaró inocente?

J.R: Él siempre se declaró inocente. Y ahora en este juicio reconoció que anduvo con mi hija, y pidió perdón a su familia. Le pidió perdón a su familia porque le cago la vida, pero ¿vos te pensas qué nos pidió perdón a nosotros? No. 

¿Cómo fue la mañana en que declararon culpable a Escalante?

S.R: Ese de la sentencia, yo sueño con ella, y me dice “Papá llevá eso” pero yo no sabía qué era “eso”. Me levanto con ganas de ir al Tribunal Oral Penal con entusiasmo. Me levanto y miro a su altar y lo único que hice es agarrar una pulserita chiquitita y un crucifijo que eran de ella.

J.R: Yo me fui re tranquila yo me ponía nerviosa cada vez que la veía a él nomas. Tenía sentimientos encontrados, rabia, impotencia, no sé. Pero cuando entramos para la sentencia, y cuando dijo prisión perpetua y la detención inmediata me puse contenta. Es ahí cuando (Escalante) golpea la mesa, porque él pensó que iba a ser condenado, pero no con detención inmediata. Capaz se iba a fugar o matar o que se yo. Ahí se puso mal. 

¿Ustedes ingresaron a la sala solo para la sentencia?

J.R: Sí, nosotros entramos para la sentencia nomas. Mi abogado nos decía, que el tipo éste, era un burlón. Se burlaba. Me decía, “Por suerte no entraste, porque se burlaba hasta de la fiscal”, pero le agradezco a mi abogado, y a su hermana (también abogada) que siempre estuvieron al pie del cañón.

Dejale que se ría, le decía a mi marido, porque va a llorar. Es un psicópata. Porque reírte en el juicio y no tener conciencia de que mataste a una persona que podía haber sido tu hija… él también tiene hija, y ojalá, Dios quiera que no le pase a la hija de él, porque lamentablemente ella no tiene la culpa de tener a este psicópata como padre. 

Tamara Zalazar
Durante todo el proceso judicial la familia fue acompañada por distintas organizaciones sociales. Crédito: Daiana Vargas.

Ahora que se hizo justicia por Tamara ¿cómo continúan? 

J.R: La justicia está más para el rico que para el pobre, lamentablemente. Y hay muchos casos, y nosotros vamos a estar ahí para acompañar, porque gracias a Dios recibimos ya la justicia del hombre. Nosotros hoy en día tenemos toda la fuerza del mundo, gracias Dios estamos bien.

S.Z: Nosotros salimos peleando… en realidad lo que hay que hacer la sociedad es unirse… porque, está bien, la justicia la primera vez se equivocó, pero la segunda fue correcta y así tiene que ser… Ahora podemos dormir tranquilos, y podemos decir que mi hija está descansando en paz.

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