Ago 14, 2021 | Sociedad

Club del Trueque: que el dinero no condicione nuestras vidas

Nota al Pie dialogó con Horacio Covas, uno de los fundadores del sistema que plantea otro tipo de economía posible.

Club del Trueque
“Pleno Vuelo”. Programa del Club del Trueque conducido por Horacio Covas y Jorge Presta, todos los viernes de 17 a 18 horas en Radio WEN. Foto: gentileza del entrevistado.

El Club del Trueque es un sistema que apunta a construir una economía autosustentable, basada en la cultura del trabajo. En ella las personas se convierten en prosumidores (productores/consumidores); e intercambian sus propias producciones de bienes y servicios sin mediación de dinero.

Horacio Covas, Carlos de Sanzo y Rubén Ravera, fueron los fundadores de este emprendimiento que en los años ‘90 alcanzó su mayor apogeo. Hoy continúa vigente, aunque en otro formato.

Se trata de una propuesta económica que no se basa en la acumulación de dinero; y se estructura en una mirada ambiental y sustentable del mundo. 

Para conocer en profundidad su historia, sus principios, su actualidad y los avatares a los que tuvo que enfrentarse, Nota al Pie habló con uno de sus creadores: Horacio Covas.

¿Cómo nace el Club del Trueque, Horacio? 

La génesis tiene que ver con muchas historias previas al 1 de mayo de 1995 que fue la fecha de su fundación. Por ese entonces yo trabajaba en un proyecto que se llamaba Red Profesional; y tenía que ver con la avanzada de las redes sociales, pero aplicadas a los procesos productivos.

Carlos De Sanzo y Rubén Ravera llevaban adelante el Programa de Autosuficiencia Regional con propuestas de tipo ambientalistas como el compostaje y las tecnohuertas. Nosotros nos conocíamos desde la adolescencia, de la militancia política de los ‘70. Somos sobrevivientes de la dictadura. Siempre estuvimos preocupados por estos temas y veíamos que lo que ocurría en los ‘90 nos estaba conduciendo a un colapso no sólo económico sino también ambiental y cultural. 

Así fue como en 1994, de todas nuestras ideas y experiencias sale el concepto de un proyecto productivo a cielo abierto; desde una perspectiva económica en la que el dinero no condicionara nuestra vida. Ese primer proyecto se llamó Econoesferas.

¿Cómo llegan de Econoesferas al Club del Trueque?

Al principio era un poco complicado transmitirlo a las personas y hablar de esto porque aunque no estaba todo bien en los ‘90 tampoco estaba todo mal, aún. 

Entonces, íbamos buscando códigos de comunicación más sencillos y llegamos al concepto de intercambio multi recíproco, pero lo descartamos porque también era hasta difícil de pronunciar. 

La palabra trueque no era sinónimo de lo que veníamos haciendo, porque un sistema de trueque directo era difícil de practicar. Pero decidimos usarla porque era fácil de comprender: un ambiente amistoso para generar intercambio de bienes y servicios, un club.

¿Qué es entonces el Club del Trueque?

Es una unidad productiva bajo el concepto de la prosumición. Este concepto viene de Alvin Tofler, un futurólogo norteamericano que estaba dedicado al análisis de lo que estaba por venir en el sistema capitalista formal. 

Tofler había predicho en su libro La Tercera Ola que se venía un nuevo concepto de actividad productiva al que llamó prosumidor pero a nivel de estructuras empresariales.  

Nosotros lo modificamos y lo adaptamos al ser humano. Dijimos que el prosumidor es aquella persona que produce y consume en la misma medida: tanto doy, tanto recibo. Todo en un mecanismo donde el dinero quedaba afuera, y generaba un nuevo mercado. Uno donde el dinero no podía infiltrarse; y las personas interactuaban entre ellas. 

El Club del Trueque no es ir a la feria. Eso es solo una parte de un sistema mucho más complejo de producción dentro de parámetros ambientalistas. Estamos en una sociedad altamente dinámica que evoluciona de forma permanente en torno a su tecnología, pero no a otros aspectos. 

Se desconoce, por ejemplo, cómo aplicar las tecnologías limpias, la energía solar, la eólica; saber cómo puedo hacer mi propio panel solar, cómo instalo uno, cómo puedo ahorrar energía. Todo esto tiene que ser transferido a las personas y hoy no hay elementos ni medios en las escuelas, por ejemplo, que se dediquen a formar a personas autosuficientes.

Club del Trueque
Otra forma de economía posible. Foto: redglobaldetrueque.blogspot.com.

¿Ustedes preveían de alguna forma lo que estaba por ocurrir con la debacle del 2001?

Como ambientalistas sabíamos lo que se venía. Percibíamos que el ciclo financiero de toma de ganancias del sistema capitalista estaba cerrándose, pero era difícil que la gente entendiera; porque estaban en el gobierno de Menem con el “1 a 1”, el “deme 2”.

Cualquier persona podía hasta tomarlo como un chiste esto que nosotros decíamos. Cómo me voy a preparar para un colapso si está todo bien, si un peso era un dólar y el argentino lo que más quería era tener dólares en su caja de ahorro. No sabían todavía que estábamos siendo objeto de un ensayo neoliberal. 

¿Cómo llegaron a crecer los clubes hasta reproducirse por todo el mundo?

Al principio nos veían como una nota de color: “un grupo de vecinos en Bernal se reunía para hacer un intercambio…”

Éramos una nota de color en los diarios y revistas locales. Hasta que en una oportunidad salimos en gente y porque salimos ahí nos ven de la productora de Hora Clave, el programa de Mariano Grondona

Ahí nos ven en todo el país y eso generó el contacto con una multiplicidad de gente que ya tenía necesidades por resolver. No era solamente la clase media preocupada, era la clase trabajadora, la clase media baja, lo que hoy llamamos el sector vulnerable. 

Así que empezamos a impulsar la idea y empezamos a viajar con nuestros recursos. Pensemos que todo este proyecto nace de encuentros de conocidos o amigos. Al día de hoy nunca recibimos apoyo económico y financiero de ninguna organización. Todo esto se construyó desde abajo y llegó a constituirse una red global mundial.

¿Por qué se funda un 1 de mayo? 

Porque el 1 de mayo es el símbolo de un día internacionalista de lucha de los trabajadores. Y nosotros buscábamos mostrar que otra economía sí es posible; y que el dinero puede manejarse desde otro lugar, que no tenemos que caer en el FMI o en los préstamos usurarios; que terminan llevándose no tanto los dólares sino las vacas, la soja o vendiendo los territorios.  

¿En que se basa ese modelo de otra economía posible?

En crear una estructura que no se base en la acumulación en la que nos formatea el modelo económico de llevar dinero a un plazo fijo. Por eso creamos el sistema de bonos de intercambio.

También queríamos operar con la mayor horizontalidad posible, pero convengamos que la horizontalidad pura ni en un movimiento social ni en un llano humano es lógica. Necesitás de líderes, a esos líderes nosotros les damos el nombre de coordinadores.

Ticket Trueque
Los bonos de intercambio se entregan en forma gratuita a todos los integrantes de la red con una sola condición: que cuando se vayan de la red los devuelvan. Foto: elfederal.com.ar.

¿Qué son y cómo funcionan esos bonos de intercambio?

Los bonos no son dinero, no son cancelatorios de deuda, no son obligatorios y tienen un vencimiento justamente para que la gente no los acumule.

Se entregan en forma gratuita a todos los integrantes de la red con una sola condición: que cuando se vayan de la red los devuelvan. Son una cifra que   permite operar, pero el valor de la producción sea intelectual o sea tangible se va poniendo de acuerdo a lo que cada grupo humano que conforma ese club de trueque defina. Es una discusión interna entre todos y entre ellos definen.

Por eso es que planteamos la idea de capacitación permanente para entender el funcionamiento, porque nosotros fuimos paridos por el modelo capitalista y nos manejamos en base al chip de que todo tiene que ver con el dinero y cuando entramos en un modelo donde el dinero no tiene peso nos desarman completamente. 

¿Qué pasó con el club del trueque después del 2003?

La evolución y la velocidad con la que creció todo nos llevó a crear mega nodos de 10 mil personas: o sea el país empezaba a nuclear diámetros concéntricos que no se podían invisibilizar. 

En el 2003 habíamos alcanzado una influencia cercana a 7 millones de personas en el país. Teníamos por un lado el “que se vayan todos”; y por otro lado cada vez más personas adhiriéndose al Club del Trueque a una velocidad impresionante. Eso provocó que desde el gobierno y la CAME fuéramos observados con malos ojos. Sufrimos una gran campaña de desprestigio mediático y todo se hizo incontrolable, entonces tuvimos que buscar otras formas de operar. 

La construcción nunca fue perfecta y nunca dijimos que haya sido perfecta. Todo lo contrario, nosotros dijimos que el modelo que ofrecíamos de club del trueque era un modelo sistémico más inspirado en la biología que en la economía. Tenía como proyecto interno evolucionar y evolucionarse a sí mismo para aprender de sus errores.

¿Cómo funciona el Club del Trueque hoy? 

Antes que nada, quiero aclarar una idea errónea que quisieron instalar cuando empezaron todas las persecuciones que sufrimos. La red de clubes bajó mucho pero nunca desapareció por eso decimos: el trueque nunca vuelve porque nunca se fue.

Club del Trueque
“El trueque nunca vuelve porque nunca se fue” Foto: redglobaldetrueque.blogspot.com.

Hoy los clubes quedan vinculados a nosotros, pero de manera independiente. Generamos una nueva construcción. Ya no más espacios de mil o 10 mil  integrantes sino grupos más reducidos de 20 o 30 personas con un coordinador. Cada coordinador es libre de hacer lo que el grupo decida, todos ayudan a armar la estructura y se otorgan 1000 créditos por persona. Con eso se realiza el intercambio y luego cada nodo se vuelve independiente.

¿Ustedes hoy tienen un programa de radio donde hablan de estos temas, no?

Sí, estamos en la 93.7 FM Radio WEN de Quilmes, todos los viernes de 17 a 18 horas. Junto con Jorge Presta, que es también una parte importante en este nuevo formato del Club del Trueque, hacemos un programa que se llama Pleno Vuelo. Allí hablamos un poco de todos estos temas. 

Creemos que es importante dejarles a las generaciones venideras, que tienen un porvenir incierto, un mensaje. Y El club del trueque lo condensa, es un sistema operativo que les permite aumentar la resiliencia ante el advenimiento de la emergencia climática. 

Es una herramienta para estar preparados ante un colapso financiero por falta de energía; si no podés cargar tu celular o te quedas sin combustible. Nosotros sabemos cómo sacar agua de la lluvia y resistir frente a catástrofes climáticas; pero no somos eternos. Ellos son los depositarios de estos saberes, si se dan cuenta.

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