Jul 23, 2021 | Cultura

La magia de ser luthier

Una antigua disciplina que implica la confección, reparación y restauración de instrumentos.

Luthier
Ramón Luis Rodríguez se dedica a la luthería, la construcción, reparación y restauración de instrumentos musicales. Crédito: imagen provista por entrevistado.

La magia de la música se vincula, en gran parte, con los instrumentos y son innumerables les artistes que supieron conquistar a los públicos con su arte. Sin embargo, detrás de ese encantamiento hay otras figuras que no son tan familiares para les espectadores: les luthiers. 

La luthería es tan antigua como la música en sí misma y consiste en el oficio de moldear y convertir madera en un instrumento. De esta manera, les luthiers se convierten en protagonistas claves del arte musical. 

Nota al Pie dialogó con el luthier Ramón Luis Rodríguez, para conocer detalles de lo que implica la luthería. Asimismo, también habló sobre los comienzos de su historia y su vínculo con el oficio y del significado de ejercerlo. 

Rodríguez, de 43 años, vive en el partido de San Vicente, provincia de Buenos Aires. Respecto de su labor señaló: «Me dedico a la construcción y reparación de instrumentos de cuerda frotada y pulsada, antiguos y modernos; barrocos renacentistas y contemporáneos».

«La luthería es en realidad una disciplina. Yo lo veo como una forma de vida de poder crear y transmitir algo desde un taller, desde un instrumento, de una madera y compartir conocimientos», sostuvo. 

Además, el entrevistado agregó que «para mi la luthería es una disciplina que también va por el lado de la transformación; de transformar las cosas en tres dimensiones porque lo que estamos haciendo es desde una madera hacer un instrumento». 

Entre los instrumentos que repara y construye se encuentran guitarras, violines y mandolinas, antiguas y modernas. Crédito: imagen provista por entrevistado. 

Los primeros pasos

Rodríguez también habló sobre sus comienzos con la luthería, profesión que ejerce hace más de una década y que diariamente lo mantiene en su taller por varias horas. 

Al principio, se formó como músico en la Escuela de Música Popular de Avellaneda; sin embargo, su camino iba por otro rumbo. Así afirmó: «Me encanta la música, pero no era lo que quería hacer, tenía esa necesidad de hacer algo más relacionado con lo práctico».

Tras dejar la carrera de instrumentista de jazz, decidió seguir su camino. Comenzó a estudiar en un taller escuela de construcción de guitarra clásica en el complejo de La Manzana de Las Luces. 

«Estuve un año estudiando. Con mi profesor habíamos formado una amistad, y yo ya iba y me quedaba todo el día. Así empecé a construir guitarras y con cosas muy sencillas», relató 

En ese sentido, Rodríguez recordó que «no tenía recursos porque era trabajar y juntar para pagar la cuota de la escuela. Al año, mi profesor me dijo ‘chango andate a tu casa y armate el tallercito’, y así empecé  a trabajar». 

En el trancurso de ese tiempo, el luthier continuó con su formación, hizo un perfeccionamiento en construcción de violines y pronto llegó un hecho clave en su profesión. 

Al respecto, destacó: «Hice las calibraciones, la puesta a punto de los instrumentos de las orquestas de San Vicente; después empecé a construir, a ofrecerme en las redes, a ir a las ferias y así empezó todo». 

En sintonía, Rodríguez reflexionó: «Todo empezó de muy abajo y encontré este camino que hoy por hoy es lo lo que más quiero hacer. Y creo que todo esfuerzo va generando su fruto». 

Esencia lutheriana

Por otra parte, el especialista se refirió a cómo surgieron sus ganas de ser luthier y enfatizó que «yo pienso que sale desde adentro. Es algo que lo tenés que sentir y hacerlo». 

«Yo construyo instrumentos de distintos países, latinoamericanos y de todos los países. Desde laúd árabe hasta guitarra renacentista del siglo XVI, guitarra barroca y todo tipo de instrumentos antiguos y actuales», detalló. 

En este sentido, el entrevistado habló sobre los esfuerzos y la dedicación que implica la luthería y así estableció que «lleva práctica, información e investigar muchísimo».

«Los instrumentos son cosas muy perfectas y es infinita cantidad de información que tienen, entonces creo que el modo de ser luthier es que tenés que sentirlo. Es estar continuamente buscando información, comparando y estudiando», subrayó. 

En línea con lo expuesto, Rodríguez dio detalles de parte del trabajo que realiza y así comentó que «yo preparo barnices con resinas de esencias naturales, colores con aserrín de la madera. Utilizo métodos antiguos para la construcción del instrumento.

A su vez, el artista también se refirió a lo que le permitió el ejercicio de su disciplina a nivel personal. Al respeto afirmó: «Yo lo que logré con los años que estoy en la luthería es descubrirme a mi mismo». 

Asimismo, también destacó que «además, la luthería abarca muchas cosas, por ejemplo el ambientalismo. Vivo plantando árboles y reciclando madera. Sería incapaz de cortar un árbol para hacer un instrumento y no podría dejar de hacer instrumentos, entonces estoy continuamente tratando de generar ese equilibrio»

El luthier apunta a reciclar madera para la construcción y reparación de los instrumentos. Crédito: imagen provista por entrevistado.

Proyectos y el ser luthier

El entrevistado precisó que en su taller se dedica a la construcción, reparación y restauración de diversidad de instrumentos. Entre los mismos se encuentran guitarra clásica, charango, violín y mandolina, por solo mencionar algunos. 

También resaltó que actualmente se embarcó en la tarea del armado de un instrumento que marca un acontecimiento especial. Al respecto destacó: «Estoy construyendo una guitarra renacentista de cuatro órdenes porque este año cursé la diplomatura en la Universidad de las Artes«.

«Es la diplomatura para los luthieres y voy a poder tener el título que tiene valor nacional y provincial. Por eso estoy terminando este instrumento para presentar para la entrega del diploma», comentó con alegría. 

En cuanto a su panorama actual, el artista también se refirió a un proyecto que quiere llevar a cabo. De esta manera, explicó: «Lo que quiero hacer es para mi pueblo de San Vicente«. 

«Quiero crear una línea de tiempo de la construcción de instrumentos desde uno medieval hasta uno renacentista, barroco hasta la guitarra clásica. Es para que mi pueblo tenga un registro de que hubo un luthier que construyó esta calidad de instrumentos», precisó 

Por último, Rodríguez reflexionó sobre el significado de ser luthier y aseveró que «para mí poder ser luthier en mi vida es una parte muy importante. Me hizo ver muchas realidades y muchas cosas de la vida con detenimiento».

«Para mí es crear, es recuperar en las manos, en la mirada esas cosas que con el tiempo se fueron perdiendo. Es poder sentir las cosas un poquito más con lo real y  no me imagino sin hacer instrumentos. Para mi es eso, es crear vida y crear cosas sanas», finalizó.

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