Jun 18, 2021 | Zona Ambiental

Argelanda: producir sin agrotóxicos es posible

El campo agroecológico Argelanda protege la biodiversidad y elabora harinas sin fitosanitarios.
El Rodeo a lo lejos y al frente un lote con vicia, trébol y Lotus después de la cosecha de trigo. Crédito: Margarita Tourn.

La agroecología es un modelo de producción sin agrotóxicos. Los alimentos son sustentables y el proceso de producción depende mucho de la biodiversidad. Les productores crean corredores biológicos; e incorporan cultivos de forma asociada, entre otros aspectos; los cuales ayudan a crear productos elaborados prácticamente por la Pachamama y la flora y fauna del lugar.  

A 15 km de Claromecó, una de las localidades balnearias del partido de Tres Arroyos y de San Francisco de Bellocq; localidad perteneciente también al mismo partido, se encuentra Argelanda. Este campo agroecológico nace a la vera del arroyo Claromecó y está compuesto por 420 hectáreas.

Hace 25 años Margarita Tour, productora de alimentos sustentables, bibliotecaria y artista, junto a su compañero Marco van Strien, ingeniero agrónomo, se encuentran a cargo de la producción. En ese entonces producían mediante la siembra directa, la cual les parecía buena porque evitaba la erosión, pero hace diez años comenzaron a ver los límites de este sistema y se dieron cuenta de la importancia de reducir agroquímicos, por ende, dieron inicio a la disminución de los mismos.

Finalmente, hace ya tres años que no utilizan fitosanitarios. Aparte de la agricultura industrial existen otros modos de trabajar la tierra. Entre ellos se encuentra la agricultura orgánica; la permacultura, la biodinámica y la agricultura regenerativa. 

Producción agroecológica en Argelanda

En este caso Argelanda trabaja desde la agroecología que es otra de las formas del cuidado de la tierra, los alimentos, animales y personas; sin el uso de agrotóxicos a diferencia de la agricultura industrial la cual sí los utiliza; y provoca daños irreversibles en el medioambiente y las personas. 

La productora de alimentos sustentables, Margarita Tourn, dialogó con Nota al Pie y dijo que la agroecología es “un sistema complejo en que se asocian las distintas partes; y que la persona que está delante del trabajo tiene que tener en cuenta todas esas partes”.

Lo más importante de esta forma de producción, según Tourn, “es la presencia en el sitio; y la observación permanente de cómo se expresa la naturaleza viendo cómo uno puede influir de forma que no sea disruptivo; sino que acompañe esos procesos naturales”.

Alta carga de animales en lote de sorgo y soja Crédito: Margarita Tourn.

Proceso de producción

El lote primeramente es pastoreado por las vacas el cual integra dos especies distintas, el sorgo con la soja, es decir; se siembran combinados, totalmente distintos que colaboran en conjunto, de forma consociada. No se trabaja mediante monocultivo. 

Este cultivo asociado “balancea mejor la dieta del animal, levanta la proteína de la dieta con la soja; y el sorgo le aporta mucha energía y fibra”, explicó Marco van Strien en un video realizado por la Dirección de Cultura y Educación de Tres Arroyos.  

“En el caso del suelo el sorgo aporta raíces muy importantes en cabellera para estructurar el suelo; y la soja cumple la función de la fijación biológica del nitrógeno en el suelo”, planteó el ingeniero.

Los palos de sorgo que no comen las vacas quedan en el suelo en forma de protección del mismo. “Protege al suelo del clima, del ambiente, del impacto de la gota de lluvia; y también hace un efecto importante de prevención de nacimiento de plantas espontáneas”, que puedan afectar al cultivo, explicó van Strien en el video.

Dejar que la naturaleza produzca la siembra 

La vaca come y luego deja la bosta en el suelo. Este es un residuo valioso “porque la vaca en su estómago logra degradar todo el alimento que aprovecha; y la mayor parte de lo que consume lo devuelve con el bosteo; y la bosta es mucho más fácilmente degradable en nutrientes para las plantas que lo que es un rastrojo puro”, describió van Strien. 

Las parcelas donde comen las vacas son chicas, según Tourn, “para que coman siempre pasto limpio y no necesiten ser desparasitadas tan seguido; para que coman bastante rápido la parcela y ya pasen a otra”. 

“Todo el bosteo queda en esa parcela anterior de forma distribuida, en un espacio grande el bosteo se acumula cerca de las aguadas, por ejemplo; en cambio si están en una parcela chica; es más equilibrada la diferencia y es muy bueno para reincorporarse en el suelo”, afirmó la docente de “Artes del fuego”. 

Luego se pasa una sembradora por el suelo, de siembra directa “directamente sobre el residuo que dejaron las vacas; sin hacer ningún tipo de aplicación de herbicidas y sin ninguna labranza previa; este suelo estaba ya preparado por las vacas para poder sembrar”, enfatizó van Strien en el video. 

Por otro lado, cabe mencionar que la semilla es “semilla que yo produje el año pasado; estamos usando en este momento semillas realmente libres que no necesitan pagar regalías” y la semilla “es siempre viable”, aclaró el ingeniero. Finalmente, el trigo agroecológico crece, se cosecha y quienes integran Argelanda lo elaboran.

La importancia de combinar especies

Recientemente en Argelanda se sembró en conjunto “cebadas con lotus corniculatos y trébol rojo; esto hace que las leguminosas fijen nitrógenos y se enriquezca el suelo”, mencionó Tourn.   

Por otro lado, van Strien en el video advirtió: “yo si quiero que mi trigo no requiera fertilizante nitrogenado; no lo voy a lograr asociando el trigo con el trébol; sino que lo voy a lograr gracias a los cultivos previos que fijaron nitrógenos para este trigo, es toda una construcción que hay que hacer con tiempo”. 

Corredores biológicos

En el campo agroecológico están comenzando a realizar corredores biológicos. El proceso de construcción lleva muchos años, sobre todo, según Tourn, si se agregan especies arbóreas. “Lograr árboles acá lleva muchos años, no como en otros climas y además la mayoría de los nativos son de crecimiento más lento”, expresó.

Lo primero que hicieron fue armar “una cuadrícula para atravesar el campo en todos los sentidos; que nace en el arroyo y termina en el otro extremo del campo, realizando corredores de seis metros de ancho”. En ellos no se siembra ni se tiene permitido el ingreso de animales “para que nazcan los pastos que quieran nacer”. En el interior de estos corredores hay “islas con árboles nativos o de la zona o de la gran zona”. 

El objetivo, de acuerdo a lo mencionado por Tourn, es que “dentro de ese espacio que nosotros cultivamos y que hemos ‘colonizado’; haya algo que sea más similar al original; donde puedan expresarse las plantas y los animales propios del lugar y de la zona”.

“Hay miles de animales que viven de otros bichitos y si no tuvieran esos predadores se convertirían en plagas; al tener reservorios donde los animalitos estos pueden vivir todo el año es un modo también de evitar las plagas”, argumentó. El agroquímico puede combatir una plaga, pero “va a matar también todos los otros bichitos; que hubieran sido quienes se encargaran de combatir esa plaga”.

Según la mujer se debe tener el mayor equilibrio posible, “cuidar esa diversidad hace que todo sea más saludable; que se necesiten menos insumos y que obviamente no se contamine, especialmente el alimento que queremos producir de una forma sana”.

Los productos de Argelanda

Diferentes harinas producidas en Argelanda Crédito: Margarita Tourn.

Hace un año comenzaron a vender sus productos a vecines y amigues. Producen harina de trigo candeal, trigo de pan, harina de arvejas, harina de trigo pan, entre otros productos.  Actualmente Tourn está proponiendo “darlo un poco más a conocer; porque tenemos un molino; que son dos piedras de granito que giran sobre sí mismas con un motor; y lo que se logra es una harina super buena, totalmente integral”.

El proceso de molido “permite que permanezcan muy bien todas las propiedades del cereal; y como no se le pone blanqueador, no se le saca el germen, es una harina muy saludable; más allá de que también el grano es muy saludable porque no tiene fitosanitarios”. Les integrantes ofrecen un combo promocional para quienes aún no probaron sus harinas. 

Por otro lado, Tourn contó al medio que la idea es comenzar a realizar pastas también, con otra máquina que le permite “hacer pastas secas con la misma calidad de la harina; nada más que en este caso de trigo candeal”. 

La productora destacó que “producir con toda la batería de agroquímicos es desequilibrante de forma ecológica y económica; te esclaviza mucho y nosotros con este modo nos sentimos más independientes; ese es un valor intangible que es más alto que lo monetario”.

Margarita y Marco arrendan a la familia, “al campo de mis suegros”. Eso es bueno según Tourn; ya que “hace muchos años que estamos sobre la misma superficie y es importante; porque no se puede hacer agroecología por un año o dos, primero hay que restablecer el equilibrio de la tierra y eso es un proceso muy largo”.

Resultados cuantitativos y cualitativos

El medio también dialogó con Natalia Carrasco, ingeniera agrónoma y trabajadora del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Ella y otres profesionales, junto al Ministerio de Desarrollo Agrario en conexión con el INTA, realizan agroecología en la chacra de Barrow de ocho hectáreas.

Cada tres años aproximadamente, siembran trigo en dos lotes, uno agroecológico y otro de producción industrial; para comparar la producción de granos. En el 2012 hicieron trigo y “el margen bruto fue igual. Esto es porque el lote agroecológico tiene muchos menos costos para producir”, planteó. A los cuatro años de esta siembra “el trigo agroecológico rindió más y el suelo allí tiene mejor calidad”.

En relación a los agroquímicos, Carrasco mencionó que “en siete años usamos un litro de glifosato; mientras que en el lote actual a esa altura se habían usado 43 litros de glifosato”. A su vez nunca más usaron “urea mientras que en el lote de al lado se usaron casi 1000 kilos por hectárea”.

Asimismo, hicieron una medición de nitrógeno y “dio que el módulo agroecológico tenía 180 kilos por hectárea mientras que en el lote convencional que había sido fertilizado tenía 124”. A nivel económico, de acuerdo a lo dicho por la ingeniera, los costos bajaron 60% en la producción agroecológica. El margen bruto, “aumentó un 244 %, acumulado en cinco años”. 

“El modelo agroecológico es sustentable en su dimensión productiva, social y económica”, reflexionó. Los datos numéricos y la forma de producción lo demuestran. La agroecología derriba el mito de les voceres del agronegocio, les cuales dicen que los agrotóxicos son indispensables para la siembra. Habitar y trabajar la tierra de forma sustentable, es posible.

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