Santa Fe: las corporaciones siguen contaminando

La Multisectorial “Paren de Fumigarnos” pidió tratar urgente la actualización de la ley de fitosanitarios.
Avión fumigando en las cercanías de la ciudad Crédito: @CampañaParenDeFumigarnos.

El colectivo ambientalista Paren de Fumigarnos, entregó un escrito a la presidenta de la Comisión de Medioambiente Érica Hynes; donde se le solicitó tratar de inmediato el proyecto que busca modificar la ley de fitosanitarios 11273/95. La misma se sancionó en el año 1995 y supone la regulación del uso de fitosanitarios en Santa Fe

En 1996, Felipe Solá aprobó a nivel nacional el cultivo de soja transgénica. La ley de fitosanitarios no se actualizó; por ende, no contempla “el modelo del monocultivo sojero en nuestra provincia; y tampoco la utilización de agroquímicos”, aseguró en diálogo con Nota al Pie, Carlos Alberto Manessi; integrante del colectivo y actualmente vocal del Centro de Protección a la Naturaleza (CEPRONAT)

El proyecto se presentó en el año 2012. Cada dos años la multisectorial vuelve a insistir ya que pierde estado parlamentario. En julio de 2020 el diputado Carlos Del Frade lo presentó nuevamente. “Si no es tratado este año 2021, volverá a perder estado parlamentario”, advirtió Manessi.

El proyecto sostiene que las fumigaciones deben hacerse a 1500 metros de los pueblos, parques industriales, humedales, escuelas rurales; y no a 100 metros, como establece la ley de fitosanitarios vigente. “Por otro lado pedimos que se prohíban en todo el ámbito de la provincia de Santa Fe; las fumigaciones aéreas, esos serían los dos grandes puntos”, expresó el vocal de CEPRONAT. 

Otros dos proyectos posibles

La multisectorial Paren de Fumigarnos también presentó un segundo proyecto en el año 2018 de fomento a la agroecología. Este propone que en esos 1500 metros libres de fumigaciones; se realicen producciones agroecológicas “sin la utilización de venenos”. 

Asimismo, este año el colectivo ambientalista presentó un tercer proyecto. Este consiste en ubicar los silos instalados en los pueblos; a 1500 metros de distancia de los mismos. “Nosotres no decimos que no tengamos silos porque son necesarios; pero que estén ubicados en una zona donde no le joda la vida a la gente”, enfatizó Manessi. 

Los silos, según el también agrónomo Manessi, son tan peligrosos como las fumigaciones. En ellos “se ventea el grano para que se seque y cuando lo ventean levanta un polvillo que está impregnado de agroquímicos; que viene del campo; y eso vuela y los vecinos que viven alrededor de los silos están todos enfermos”.

Plenario extraordinario de @ParenDeFumigar realizado por #ATESantaFe Crédito: @CampañaParenDeFumigarnos

El objetivo 

Para la Multisectorial Paren de Fumigarnos se deben prohibir todos los agrotóxicos “que se utilizan no solamente en la agricultura; sino en la fruticultura, en la horticultura, en las producciones de alimentos”, puntualizó Manessi. 

Ese es el objetivo a largo plazo ya que “entendemos también que eso no va a ser de un día para el otro. Porque no solamente es prohibir, sino que después se tienen que cumplir las leyes”. 

El glifosato actualmente se encuentra considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como uno de los agroquímicos más peligrosos; siendo este un probable cancerígeno. Pero de todas maneras se está utilizando “a nivel país, arriba de 300 millones de litros”, mencionó el agrónomo.

“Hace cinco años que la Organización Mundial de la Salud (OMS) categorizó al glifosato como probable cancerígeno. Eso significaría como mínimo una banda amarilla o banda roja. Sin embargo, en Argentina el SENASA lo sigue manteniendo en banda verde o en banda azul”, planteó. 

Para Manessi esto “es muy peligroso” ya que “confunde” a les productores, a les vecines y a toda la ciudadanía. “El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) en algún momento tendrá que explicarnos; por qué no puso en práctica la recategorización que hizo la OMS en el año 2015”, señaló.

Cambiar el modelo 

Los agrotóxicos provocan enfermedades como el cáncer. También producen abortos espontáneos, malformaciones congénitas, intoxicaciones; entre otros padecimientos. De acuerdo a lo dicho por Manessi, “éste, es un modelo genocida porque envenena al ambiente y a las personas”. Hay una “epidemia de cáncer en nuestros pueblos”, resaltó. 

En Argentina se utilizan 500 millones de litros de agrotóxicos. “Hay 300 litros que pertenecen al glifosato; pero después hay 200 millones más que pertenecen a todos los otros productos químicos”, puntualizó el agrónomo. Los agrotóxicos se encuentran “en los ríos, en los peces, en los pájaros, en los humanos, en la tierra; porque las cantidades son muy grandes y no desaparecen de un día para el otro”.

Una posible alternativa es la agroecología, “totalmente viable desde lo económico, desde lo ambiental, desde lo humano; es otra manera de vivir y de tratar a nuestra pacha”, planteó.

“Un modelo genocida” Crédito: @CampañaParendeFumigarnos

La multisectorial propone un proyecto esperanzador para los pueblos y el medioambiente. Allí germina otro modelo posible. Este es un primer comienzo para habitar la tierra de forma distinta; para dejar de lado al fin al agronegocio, propagador de todo tipo de agrotóxicos; que causan múltiples enfermedades, destrucción de bosques nativos y una contaminación ambiental feroz.

La idea también es capacitar a les productores en esta nueva forma de producción, para hacerles entender que es posible cultivar sin agrotóxicos.  La experiencia de producción agraria en el país fue “desde siempre sin químicos”. Sin embargo, sostiene: “los últimos 25 años a partir de la incorporación de la soja transgénica y el glifosato; las corporaciones dicen que no se puede producir sin químicos”. 

“Nosotres estamos demostrando que sí se puede. Hay toda una historia productiva nuestra que así lo demuestra. Además, hoy se está haciendo mucha agroecología extensiva que es más rentable que la producción agraria química”, concluyó Manessi. 

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