Jun 9, 2021 | Género & Sexualidad

Género y discriminación por edad

Nota al Pie dialogó sobre edadismo y patriarcado con la diputada Mónica Macha y con la agrupación “La Revolución de las Viejas”.
La violencia de género atraviesa todas las etapas de la vida. Foto: Estela García, Nota al Pie.

El edadismo o discriminación por edad tiene un factor que lo profundiza: el género. Al igual que en el resto de las etapas de la vida, el patriarcado se cuela en la adultez mayor. En este marco, el año pasado la diputada nacional por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Gabriela Cerruti, presentó el Proyecto de Ley Para la Eliminación de todas las formas de discriminación por razonas edad, que hace hincapié en las mujeres y diversidades.

Una de las mujeres que acompaña el proyecyo es la diputada nacional por la provincia de Buenos Aires, Mónica Macha. En diálogo con Nota al Pie, la legisladora opinó que con las “demandas y militancias que venimos teniendo desde el feminismo y el transfeminismo, cada vez se van abriendo más temáticas o problemáticas”.

En este sentido, manifestó que había “temas que ni estaban en agenda y que de a poco empiezan a surgir porque hay una militancia atrás; porque hay una necesidad”. Es esa lucha la que busca derribar ciertas ideas en torno a la adultez mayor.

Mónica Macha es una de las diputadas que acompaña el proyecto presentado por Gabriela Cerruti. Foto: diariofemenino.com.ar.

Con respecto a esto, Macha explicó que hay “un discurso biologicista”. Este se refiere a “las mujeres viejas” como personas “que ya no producen, que ya no menstrúan, como una cosa de pérdida”. Además, agregó que se considera que “una mujer vieja ya no seduce”; ya que “la sexualidad de una vieja está puesta en un lugar de algo de lo que no se habla, o como algo denostado”.

Sin embargo, remarcó que “estas configuraciones van cambiando con los tiempos”. En este sentido, sostuvo que, así como la vejez actual no es igual a la de otras generaciones, “es diferente a la que va a venir más adelante”.

Edadismo en lo económico y en lo físico

El proyecto de ley también tiene en cuenta la cuestión laboral de las mujeres y diversidades. En este marco, Macha se refirió a la diferencia de género en la vejez y remarcó la importancia de las jubilaciones para amas de casa; así como el considerar a “la cantidad de años de cuidado como lo que es, como un trabajo”.

“El trabajo informal dentro de la casa, las deja también como en una situación más precaria a la hora de su independencia económica”; detalló la diputada nacional con respecto a las diferencias de género que viven las mujeres en la adultez.

Además, mencionó la cuestión del físico “que también estamos tratando por otros lados de tirar; que es la idea del cuerpo, el cuerpo joven, el cuerpo flaco, de algún modo como objetivos”. Macha consideró que “es un punto para poder problematizar las corporeidades diferentes, diversas, y en ese sentido también los cuerpos según las edades”.

Dado que los estereotipos son en gran parte promovidos por los medios de comunicación masiva -y luego replicados en las redes sociales-, la diputada remarcó la importancia de “poder problematizarlo, y que cada persona que trabaja en un medio de comunicación” tenga una perspectiva que ayude a derribarlos.

La Revolución de las Viejas

Ahora bien, mientras en el plano legal se busca conquistar una ley que elimine todas las formas de discriminación por edad; en el plano social también hay un grupo de mujeres que se unieron para compartir vivencias y luchar contra el edadismo. Se trata de La Revolución de las Viejas, un colectivo que tomó su nombre del libro escrito por la diputada Gabriela Cerruti.

Para saber más al respecto, Nota al Pie se contactó con Gisela “Gitu” Tumini, integrante de La Revolución de las Viejas Mar del Plata. “Tengo 47 años, soy abogada, comerciante, diseñadora autodidacta, y cocinera amateur, apasionada del arte culinario en todas sus formas. Soy mamá, amante, compañera, amiga, trabajadora, familiera y militante feminista”, se definió.

La Revolución de las Viejas Mar del Plata.
La Revolución de las Viejas Mar del Plata. Foto provista por Gisela Tumini.

Tumini es parte de La Revolución de las Viejas desde sus comienzos, a principios de 2020. El disparador para la creación del colectivo fue un video que Cerruti publicó en las redes. En ese audiovisual, la diputada “se hacía las mismas preguntas que nos hacíamos nosotras en la intimidad”.

“Y así nos reunimos, en distintas partes del país, para empezar a reflexionar en voz alta sobre todos esos temas que nos atraviesan y que nos inquietan por ser mujeres envejecientes, feministas, del campo nacional y popular y revolucionarias”, contó; y explicó: “estamos acá para resignificar la vejez”.

La militante feminista reiteró que “el sentido socialmente construido alrededor de la vejez se asocia a valores negativos como la enfermedad, lo inútil, lo pasivo, la dependencia, la pérdida de capacidad intelectual”; y sintetizó: “básicamente se nos mira como una carga y de esa manera nos hacen creer que somos un estorbo”.

El feminismo es intergeneracional. Foto: María Caucia, Nota al Pie.

En contraposición, aseguró que se perciben “como activas, autónomas, queremos tomar nuestras propias decisiones hasta el final, queremos decidir cómo vivir y con quiénes”. En este marco es que las mujeres formaron “esta red que funciona como contención y acompañamiento, porque decretamos que no queremos sentirnos nunca más solas”.

Feminismo y sexualidad en la vejez

La representante de La Revolución de las Viejas explicó que toman como referencia temas en los que se cruzan el género y la edad. En este sentido, manifestó que “independientemente de nuestras luchas específicas, a las que le ponemos el cuerpo y el alma, somos parte de algo más amplio, somos parte del movimiento feminista”.

La también abogada explicó que “la categoría del género funciona en todos los ámbitos de la vida como un vector de reproducción de desigualdad”. De esta forma, remarcó que cuando el género y la edad se interrelacionan, se profundiza la desigualdad “y cuando hablamos de desigualdad, hablamos de violencia”.

Cabe mencionar que, tal como manifestó Tumini, “las prácticas viejistas son comunes, y se reproducen sin conciencia y sin mal intención”. Con respecto a esto, comentó que “deconstruir los prejuicios, mitos y estereotipos es parte de nuestra batalla, para erradicar todas las formas de discriminación”.

La Revolución de las Viejas.
Integrantes de La Revolución de las Viejas. Foto provista por Gisela Tumini.

En cuanto a la sexualidad, y siguiendo la misma línea que Macha, la mujer remarcó que “socialmente está instalada la creencia que, con la menopausia, se termina el deseo y la vida sexual, por culminar la vida reproductiva”. Sin embargo, dejó en claro que esto no es así y compartió: “hoy estamos conociendo nuestros cuerpos, compartiendo experiencias y aprendiendo a través de un grupo especializado en ESI (Educación Sexual Integral) para adultas, que pertenece a nuestro colectivo”.

“Deconstruimos la idea de que la sexualidad pasa por la genitalidad y el coitocentrismo, y ampliamos la mirada poniendo en el centro nuestros propios deseos, sensaciones y sentimientos para vivir la sexualidad en forma integral”, detalló Tumini.

Refiriéndose a la agrupación que integra, la mujer expresó que “toda esta construcción colectiva nos potencia y nos empodera; y agregó: “nos motiva a la lucha para la construcción de un mundo menos injusto y menos violento para todes”.


Importancia de una Ley Antiedadismo

Con respecto al proyecto que busca erradicar todas las formas de discriminación por edad, Tumini consideró que es importante “porque no tenemos dentro de la legislación nacional ninguna norma ni disposición que contemple y regule taxativamente la categoría de la edad como causa de discriminación”.

“Somos conscientes que las normas representan un aspecto necesario, pero no son suficientes para alcanzar el objetivo real que es derribar los mitos, prejuicios y estereotipos que pesan sobre las vejeces”, enfatizó.

Por eso, explicó que las diferentes “grupas” de La Revolución de las Viejas buscan “fortalecer los vínculos entre las políticas públicas, las organizaciones sociales que tienen a los derechos humanos y específicamente derechos de adultes mayores como eje articulador y el conjunto de la sociedad civil para ir en la dirección del cambio de paradigma sociocultural”.

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