Jun 7, 2021 | Deportes

Los juegos de la barbarie

Nota al Pie da a conocer algunos de los momentos más oscuros de los Juegos Olímpicos: racismo, muerte y boicot con el aval del COI.
México en 1968. Créditos: news.culturadeportiva.com

Desde su resurgimiento en la era moderna, en la ciudad de Atenas (Grecia) en el año 1896, los Juegos Olímpicos (JJ.OO.) han ido evolucionando constantemente. Al día de hoy, se han transformado por su relevancia histórica y su gran convocatoria, en el evento multidisciplinario deportivo por excelencia. La máxima aspiración de cualquier deportista amateur (hoy, en su mayoría, profesionales) es poder acceder al podio y coronar su sacrificio con una medalla. 

Cuando el Barón Pierre de Coubertin propuso el resurgir de los JJOO fue bajo el símbolo de la unión y la hermandad, sin ánimos de lucro y solo por el deseo de conseguir la gloria. Sin embargo, el ventajismo y el oportunismo se han transformado en una característica desde los inicios de las olimpiadas. El control antidoping, presente desde México 1968, sólo ha dejado en claro la antiética histórica de les deportistas participantes y ha legado una mancha en el evento. 

Lo anterior mencionado, no opaca la responsabilidad mayoritaria que el COI (Comité Olímpico Internacional) posee en asuntos más polémicos. Desde el racismo palpable, hasta la omisión frente a masacres sociales y de deportistas, los Juegos Olímpicos han continuado celebrándose sin mayor recaudo. El evento se ha convertido en algo lo suficientemente lucrativo para opacar los claroscuros que marcan su historia. 

Nota Al Pie comparte en el siguiente informe, los distintos hechos lamentables que han girado alrededor de este evento multitudinario y que el COI, con los intereses de por medio, se ha encargado de minimizar. 

JJOO de Saint Louis 1904: Los primeros juegos racistas

En el año 1904, la segregación racial caracterizaba al pueblo estadounidense. Los derechos igualitarios aún no existían sino hasta 1965, cuando se declaran aprobadas las Leyes de Derechos Civiles y del Derecho al Voto. En retrospectiva, los afroamericanos llegaban a los Juegos Olímpicos de Saint Louis, Missouri, sin las posibilidades de participar con un mayor número de deportistas.

La ciudad de Chicago, la cual había sido elegida por el COI, había sido rechazada por el gobierno estadounidense por la realización de la Feria Mundial en la misma urbe. La decisión final del COI avalando el evento en Saint Louis, una de las ciudades más segreguistas de Estados Unidos, sería el principio del racismo en el máximo evento deportivo.

El hecho histórico de la participación de personas de “raza negra” y la presentación por primera vez de delegaciones de diferentes razas provocaron en la organización un evento que marcaría para siempre a las olimpiadas. Paralelamente a los juegos oficiales, se realizaron los “días antropológicos”, que actuaban como la contracara de los JJOO. En los cuales se buscaba demostrar la superioridad blanca ante otras razas consideradas como inferiores, como la negra o la indígena.

Un detalle a destacar, a pesar del racismo vigente, fue la medalla de bronce obtenida por George Coleman Poage, de la delegación norteamericana. Al subirse al podio en la disciplina de los 400 metros con barrera, se convirtió en el primer deportista de “raza negra” en obtener una medalla. 

JJOO de Berlín 1936: El poder de la propaganda nazi

Adolf Hitler, Canciller de Alemania comenzaba a ser un personaje importante (y cuestionable) en la Europa anterior a la Segunda Guerra Mundial. Como líder del Partido Nacionalsocialista, el hecho de poder realizar los Juegos Olímpicos le resultaba la excusa ideal para poder resaltar la magnificencia de su partido y mostrarles al mundo el desarrollo arquitectónico, político y social que acarreaba al pueblo alemán.

Jesse Owens. Créditos: elperiodico.com

Joseph Goebbels, el Ministro de Propaganda Nazi, tomaría ciertas medidas para ocultar las atrocidades que el regimen cometía. La primera medida fue suprimir la persecución a la comunidad judía, alejándose del concepto de superioridad aria que hasta entonces habían aplicado. Otra medida resultante fue la construcción de magnificentes monumentos y onerosos establecimientos para las disciplinas olímpicas. Además, mantendrían acuerdos de diplomacia con los países presentes.

El resultado final de los Juegos en Berlín 1936, sería el éxito de la delegación alemana, quienes, además de obtener el triunfo en las olimpiadas, habían dejado una imagen “limpia” como país. La segregación racial aria continuaba, lejos de las cámaras del evento. Más allá de la victoria de deportistas de “raza negra” que históricamente han resultado en una desazón para Hitler, lo cierto es que estos hechos no habían opacado el exitismo alemán y su concepción de la victoria.

La anécdota más destacada del evento fue la victoria del deportista estadounidense Jesse Owens, en varias disciplinas de velocidad y salto en largo. El atleta recibió las felicitaciones del Gobierno de Alemania (algo que históricamente se negaba), y no así del Presidente de Estados Unidos, Franklin Roosevelt, de quien no percibió felicitaciones oficiales ni fue invitado como parte de la delegación que había logrado llevarse las medallas. El racismo continuaba ganando.

JJOO de México 1968: La matanza de Tlatelolco

El gobierno mexicano de Gustavo Díaz Ordaz, se encontraba cuestionado por un gran movimiento estudiantil comandado por el Consejo Nacional de Huelga (CNH). En el medio, se aproximaban los Juegos Olímpicos en la Ciudad de México. A solo 10 días del evento, en una convocatoria realizada por el CNH en la Plaza de las Tres Culturas, en el complejo habitacional Nonoalco-Tlatelolco, se desató una tragedia.

Las fuerzas policiales y militares comandadas por el Batallón Olimpia, desataron un tiroteo contra les manifestantes que se encontraban presentes en el acto. Aproximadamente entre 300 y 400 personas habían resultado asesinadas y más de 1000 heridas, muchos de ellos jóvenes de entre 15 y 20 años. Los medios, partidarios y oficialistas del gobierno de Diaz Ordaz, justificaron la masacre como resultado de un “ataque” que les jóvenes habían comenzado contra las fuerzas.

Sin pronunciamiento oficial (tanto del Gobierno mexicano como del COI), más allá de lo justificado anteriormente, la preparación para los juegos continuaron su curso. Sin reclamos sociales vigentes y con los medios enfocados solamente en el evento. Los JJOO de México 1968 ya se encontraban manchados con sangre y al día de hoy, más allá del reclamo de les familiares de quienes estuvieron presentes en la matanza, sigue sin concebirse justicia. 

Película relacionada: Rojo Amanecer, dirigida por Jorge Fons, 1989.

Escenas y tráiler de la película Rojo Amanecer, no exhibida por ser filmada en la clandestinidad y luego estrenada en los cines de México.

JJOO de Munich 1972: La masacre de la delegación israelí

Para la delegación israelí presente en Múnich, el objetivo aspiracional de medallas se vería afectado de manera trágica. El grupo terrorista palestino Septiembre Negro, con una fuerte conexión con el líder nacionalista Yasser Arafat, tomó de rehenes a el equipo olímpico de lucha. El grupo ya era conocido en medio oriente por el asesinato del Primer Ministro de Jordania, Wasfi el-Tell en 1971.

Habiendo asesinado en el acceso a las habitaciones a dos miembros del equipo israelí, tomaron a 9 deportistas de rehenes. Las exigencias que presentaron como demanda fueron la liberación de prisioneros palestinos en las cárceles de Israel, además de les líderes de la Fracción del Ejército Rojo (RAF), grupo terrorista vigente en Alemania. 

Terrorista en Múnich, 1972. Créditos: marca.com

Después de 18 horas de negociaciones, se trasladaron les miembros terroristas junto a les rehenes al aeropuerto de Múnich, para allí trasladarse a El Cairo (Egipto). Y desde ahí continuar negociando la liberación del equipo olímpico. Lamentablemente, en un operativo fallido de la policía alemana junto con otros miembros de seguridad, se generó un tiroteo que acabo con la muerte de les rehenes restantes y cinco de les 8 miembros de Septiembre Negro.

La respuesta del Comité Olímpico Internacional resultó polémica y cuestionable. A 24 horas de los hechos acontecidos, el presidente del COI Avery Brundage, pronunció la frase “los juegos deben continuar” ya que de no hacerlo se verían condicionados por los terroristas. Esto terminó provocando malestar en las delegaciones presentes, más aún cuando no se mencionó a les deportistas asesinados en el acto de cierre.  

Película relacionada: Múnich, dirigida por Steven Spielberg, 2005.

Tráiler de la película Múnich de Steven Spielberg, que trata de manera parcial los hechos de la masacre de los deportistas israelitas y se enfoca en la cacería del grupo terrorista Septiembre Negro.

JJOO Montreal 1976: La exclusión de los países africanos

El Apartheid se encontraba en pleno apogeo en Sudáfrica. La segregación racial, vigente en otros Juegos Olímpicos como Saint Louis 1904 y Berlín 1936, no se encontraba emparentada en Montreal, una ciudad alejada de esta clase de conflictos. Sin embargo, la participación de Nueva Zelanda, país que había disputado encuentros con la Selección Sudafricana de Rugby (compuesto por jugadores predominantes de “raza” blanca) despertó el malestar en África.

Exigiendo la exclusión de Nueva Zelanda de los Juegos Olímpicos, aproximadamente 24 países africanos presentaron una petición frente al Comité Olímpico Internacional (COI). A pesar de las negociaciones y tratativas, finalmente se rechazó el petitorio alegando que el país oceánico no se encontraba incumpliendo con ninguna normativa o reglamentación que evitará realizar competencias con la nación sudafricana.

En consecuencia, 32 delegaciones boicotearon los Juegos, en contra de la decisión del comité. Entre ellos, 29 del continente africano (destacando Argelia, Camerún, Egipto y Túnez). Montreal se convirtió en el primer evento en el cual distintos países del mundo renunciaron a participar, situación que se repetiría en los siguientes dos eventos.

Moscú 1980 y Los Ángeles 1984: Los juegos del boicot

La Guerra Fría llegó a su punto máximo en la década de los 80, cuando la Unión Soviética comenzó a mostrar las debilidades en su régimen comunista y Estados Unidos presionaba para el ingreso del capitalismo en dicha nación. En medio de este conflicto de intereses políticos, económicos y militares, el COI seleccionó a ambos países para la realización de los siguientes Juegos Olímpicos.  

Moscú, 1980. Créditos: elequipo-deportea.com

La característica que ha regido en ambos eventos es la del boicot masivo. En Moscú 1980, los países con intereses capitalistas, con Estados Unidos a la cabeza, decidieron darse de baja del evento. En total, 66 delegaciones, entre ellas naciones que se encontraban bajo un régimen militar, e inclusive dictaduras como las del cono sur (Argentina, Chile y Uruguay, apoyados por EEUU con el Plan Cóndor), resignaron su participación.

Los Ángeles 1984 evidenció los mismos conflictos de intereses y 14 miembros del bloque socialista se ausentaron de las olimpiadas realizadas en la ciudad. A raíz de esta división, la Unión Soviética decidió organizar junto con aquellos países ausentes y en paralelo los Juegos de la Amistad. El mismo consistió en un evento multidisciplinario en el cual y bajo el lema “deporte, amistad y paz” los países del bloque socialista pudieron demostrar sus habilidades sin sentirse presionados.

JJOO Atlanta 1996: Una bomba a los intereses comerciales

Las olimpiadas modernas llegaron a su centenario en 1996. Atenas, aventajaba a los demás competidores en la elección de la sede, por ser la ciudad donde se habían celebrado por primera vez. Sin embargo, los intereses económicos y comerciales viraron la elección del COI hacia la ciudad norteamericana de Atlanta. 

La incorporación de publicidad, patrocinios, venta de entradas y aportes privados alejaban por mucho el pie fundamental que regía a las olimpiadas. 

Richard Jewell en Atlanta, 1976. Créditos: elperiodico.com

En medio de la competencia, una tragedia se apoderó del Parque Olímpico del Centenario. Eric Rundolph, un fundamentalista perteneciente a una secta llamada Iglesia de Israel (racista, antisemita y con creencia de supremacía aria) instaló un artefacto explosivo que provocó la muerte de 2 personas y dejó 111 heridos. Richard Jewell, un guardia de seguridad acusado erróneamente de ser el autor, evitó un mayor número de fallecides al evacuar la zona de explosión.

El COI consideró innecesario suspender los Juegos Olímpicos, ya que ello provocaría un mayor pánico en las personas, además de que resultaba un hecho aislado. El evento continuó sin suspensión a pesar de los daños ocasionados y el fracaso económico que supondría darlo por finalizado. Una vez más, los intereses privaron a la ética.

Película relacionada: Richard Jewell, dirigida por Clint Eastwood.

Tráiler de la película Richard Jewell basado en la falsa acusación de los medios al héroe del atentado de Atlanta 96

JJOO Pekín 2008: Un régimen abre sus puertas al mundo

El régimen chino, el máximo reducto del socialismo post caída de la Unión Soviética, se enfrentaba al boicot de los demás países. Acusado tanto por los opositores como por organismos de derechos humanos en romper estos últimos contra su población, generaba dudas en la realización de un evento. Sin embargo, el COI consideró necesario premiar a la República Popular de China por su aporte al deporte con la realización de los Juegos Olímpicos.

La contaminación reinante en Pekín/Beijing tuvo que reducirse drásticamente, con la implementación del uso de vehículos como minibuses y buses para el transporte público. Además, se aumentó el control de seguridad contra aquellos organismos protestantes a favor de la República China (Taiwán) y se hizo foco en dispersar a les manifestantes que marcharon a favor de la liberación del Tíbet.

Nido de pájaro en Pekín, 2008. Créditos: ecodiario.eleconomista.es

En fin, el objetivo era poder mostrarle al mundo occidental, una apertura comercial del Gobierno chino y el crecimiento económico, social y político que poseía el gigante asiático. A pesar de mantener las dudas sobre el régimen y los derechos humanos que aún se continuaban quebrantando sin pruebas fehacientes, el boicot no se hizo presente y asistieron casi en su totalidad las delegaciones de todos los países del mundo. 

Los Juegos Olímpicos han evolucionado: el racismo ha sido combatido y penado pero no ha desaparecido, la tragedia ha sido pasada por alto y se han buscado métodos más firmes para evitarla. El criterio de la competencia sana, sin fines de lucro ha dejado lugar al éxito de la competencia, la publicidad, los convenios comerciales y priorizar el evento por sobre la ética. En fin, la única imagen válida para el COI es la competencia, lo único que importa son los Juegos Olímpicos.

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