Jun 3, 2021 | Género & Sexualidad

3J: la lucha feminista en Tres Arroyos

Integrantes de la Colectiva Feminista Ni una Menos de Tres Arroyos contaron a Nota al Pie lo que significó la organización en el marco del 3 de junio.
Integrantes de la Colectiva Feminista Ni una Menos de Tres Arroyos.
Integrantes de la Colectiva Feminista Ni una Menos de Tres Arroyos en la realización del mural a Nair Mostafá Crédito: @ColectivaFeministaNiunamenosTresArroyos.

La Colectiva Feminista Ni una Menos de Tres Arroyos se gestó a la par del Ni una Menos nacional. Previamente al 3 de junio, en mayo de 2015, un grupo de féminas indignadas por la cantidad de mujeres asesinadas por femicidas; hizo un llamamiento por Facebook a amigues para reunirse en la plaza San Martín.

La primera reunión fue de aproximadamente 12 integrantes y la segunda juntó a 40 personas. Esta plaza central de la ciudad, es el lugar en donde las féminas aúnan sus luchas y dolencias, gritando a viva voz cada 3 de junio: ¡Vivas nos queremos!

Nacimiento de Ni una Menos en Tres Arroyos

Una de las fundadoras de la Colectiva Ni una Menos y trabajadora social de la ciudad, Itati Arigo; dialogó con Nota al Pie y contó que “cuando la matan a Chiara Páez a mí me explotó algo adentro, no lo podía soportar más”.

En ese momento la trabajadora social le expuso a una colega la necesidad de hacer algo. De esa forma entre elles, coordinaron un primer encuentro en la plaza San Martín. “Ese día fue un grupo de mujeres muy heterogéneo, de distintos sectores”, comentó. 

Algunas de las mujeres presentes en las reuniones ya traían consigo la experiencia vivida de los Encuentros Nacionales de Mujeres; por ende plantearon, como en los Encuentros, una “asamblea horizontal, no votación sino por consenso, discutir las ideas”.  

En el segundo encuentro se decidió hacer la marcha que a nivel nacional habían anunciado. “Cuando el 3 de junio vinieron 3 mil personas no lo podíamos creer; fue un momento muy doloroso y a su vez nos dio una fuerza terrible”, expresó.  Por otro lado, se dieron cuenta “que no era solo los femicidios lo que convocaba; sino que eso era la punta de una cadena de violencias”. 

Luego, según Arigo, comenzaron a pensarse a elles mismes sobre lo “que nos pasaba por nuestros cuerpos, por nuestras historias”. La colectiva desde sus inicios fue enlazando lo trabajado a nivel nacional “pero con toda la autonomía, no dependíamos de otro espacio”.

Otra de las integrantes que es columnista de la sección de la colectiva en el magazine El Respirador que sale por la radio Cooperativa Indie Rock, Sofía Beltaco, quien ingresó en el 2018, también dialogó con este medio. Ella se acercó “por diferentes inquietudes respecto a la maternidad; todo eso que me pasaba lo quería transformar en lucha y entendí que lo personal es político”. 

Para Beltaco, la colectiva es su “lugar de refugio, de trinchera, es un espacio colectivo donde siempre estamos construyendo; compartiendo”.

“Canción sin miedo” cantada por “25 del 7” Crédito: @CarolinaSaugar


Las féminas recuerdan actividades de la colectiva

La trabajadora social compartió que el primer 3 de junio “me marcó mucho, por todo lo que sentimos en ese momento y por todo lo que sabíamos que nos faltaba laburar”.

“Para mi fue la salida necesaria para aunar a todas las mujeres que veníamos militando en este sentido; ayudó a que en Tres Arroyos se pusiera el tema en la opinión pública”, expresó Paola Moyano; otra de las fundadoras de la Colectiva Ni una Menos y comunicadora de la radio Cooperativa Indie Rock.

Otra de las actividades nombrada por Arigo, es el mural en homenaje a Nair Mostafá, realizado por la colectiva en el año 2019. Ella fue una niña violada y asesinada por un femicida el 31 de diciembre de 1989; quien hasta el día de hoy se encuentra impune. 

Esta fue, según Itatí, la “actividad más convocante por lo que significó para Tres Arroyos, fue algo muy terrible para la ciudad”. La mujer agregó: “Ahí enlazamos la historia de la ciudad, la historia de las violencias hacia les niñes; y cómo las violencias hacia las mujeres impactan directamente sobre les niñes”. 

Para Moyano “ir a la fiesta del trigo cuando hicimos la perfo ‘Un violador en tu camino’ fue fuertísimo lo que nos pasó a todas”. Luego poner su voz “en el micrófono, en la lectura de los documentos; para mi cada lectura de documento me atraviesa de una manera que me emociona”.

Cuando una fecha significativa se acerca, como el 3 de junio, Moyano dice que “hay como una magia, una unión, es como la energía de las brujas que se juntan, es muy fuerte”.

Marcha en Tres Arroyos a favor de la legalización del aborto legal, seguro y gratuito Foto: gentileza de Itatí Arigo.

Hermanadas en la lucha

Por otro lado, las reuniones son una de las actividades más valiosas para la colectiva, según les entrevistades. “Cada compañere que ingresa trae otra realidad”, comunicó Arigo. 

Por otro lado, Moyano dijo que “podemos llevar problemáticas que nos pasan y analizarlas, acompañar y brindar herramientas”.

“Si bien las pibas que están en la colectiva están sufriendo las mismas cosas históricas que sufrimos como mujeres; tienen una fuerza y unas ganas de cambiar las cosas increíbles”, resaltó la trabajadora social. 

Para Itati, la colectiva es “el primer lugar de militancia en mis 58 años donde me siento totalmente libre para decir, para pensar, disentir, acordar; es un lugar amoroso, plural y explosivo; una tira algo y al toque se arman un montón de ideas y podemos conversarlas y llevarlas a la práctica; es un lugar donde se piensa se siente y se hace”. 

A Beltaco la moviliza “hasta lo más profundo de mi ser salir a la calle con mis compañeras, con mi hija, levantar las banderas y poner la voz”. La colectiva es “un lugar de libertad absoluta donde tenemos nuestras diferencias; pero a pesar de ser mujeres y disidentes diferentes, construimos”. 

Otra de las fundadoras de la colectiva, ex integrante de la colectiva y también trabajadora social, Yanina Hansen; conversó con Nota al Pie y dijo que “este es un espacio donde se encontraron un montón de cuestiones; y a la vez de compartir con otras; que en ese compartir uno también aprende a desandar estos caminos, a deconstruirse”.

La recepción de la sociedad tresarroyense

En la marcha de 2015 “todos ante el horror de las muertes salieron a la calle”, pero pasado el tiempo; la colectiva comenzó a trabajar diversos temas “como el aborto, las distintas opresiones hacia la mujer” y eso generó distancia y rechazo por gran parte de la sociedad, dijo Arigo.  

“Cuando fue la ley del 2×1, fue la colectiva la que convocó, empezamos a tomar temas que quizás nos excedían; pero como nadie se hacía cargo los empezamos a poner en la plaza también”, indicó la integrante de la colectiva.

La trabajadora social dijo que “la izquierda nos criticaba porque no éramos tan de izquierda; el kirchnerismo porque en el 2015 era un peligro para Cristina, el macrismo porque les cantábamos las cuarenta; siempre quedábamos en falsa escuadra; pero a su vez, localmente, tampoco podían decirnos nada, porque creo que todos sabían que era real lo que nosotras planteábamos”.

Manifestaban demandas tales como la necesidad de un refugio para la mujer, el parto respetado y nadie; según Arigo, “se podía poner hablar en contra de eso, de lo único que se pusieron hablar en contra algunos personajes fue del aborto legal”.

Por otro lado, la trabajadora social planteó que “todos los otros grupos están ligados a las instituciones del Estado; y no les permite este funcionamiento autónomo”. Además, expresó que “hoy en día todo el mundo sabe que nosotras vamos a estar, es más, mucha gente que no puede hacer lo que nosotras hacemos, está esperando que lo hagamos”.

Beltaco dijo que hay “un montón de mujeres que nos grita cosas en la calle” cuando les integrantes de la colectiva “estamos hablando de tu explotación también, de las mujeres y las disidencias en general”.

Les niñes en la plaza San Martín en una de las marchas organizada por la Colectiva Foto: gentileza de Itatí Arigo.

Presente de logros y reveses

Con respecto al contexto actual la trabajadora social dijo que “la crisis económica y sanitaria no colabora en nada; cuanta más pobreza hay, más vulnerables van a estar las mujeres y las disidencias”.

Luego también la situación pandémica genera “un parate en las acciones concretas y lo que le dio agenda política al Ni una Menos; fue estar en las calles, acuerpadas, gritando y denunciando”. “Es un momento para repensar, para ver cómo vamos a seguir”. 

Por otro lado, la trabajadora social sostuvo que las denuncias “aumentaron, pero las violencias también; porque se empezó a decir que no a determinadas prácticas”. “El hombre quedó desencajado, por eso nosotras también necesitamos una masculinidad que se repiense”, afirmó.

Beltaco nota un avance en relación a la visibilización: “esto de poder ponerle nombre a todas las violencias”. “También el darle importancia a la Educación Sexual Integral, a las parteras, visibilizar las tareas de cuidado de las mujeres”, sostuvo. 

Por otro lado, entiende “que el cambio tiene que ser estructural, falta una reforma judicial feminista que nos ampare; falta que las leyes y los derechos que conquistamos en la calle sean garantizados”.

La trabajadora social Hansen, comentó estar convencida que el camino es por la educación, “por seguir todos repensándonos y deconstruyéndonos para llegar algún día al tan esperado momento de la igualdad de género”. 

Para Moyano una de las palabras claves es: femicidio. “En eso trabajó mucho la Red PAR, para mí eso fue fundamental para el Ni una Menos; el cambiar de que estamos hablando”, dijo quien también fue integrante de dicha red. 

Por último, rescató el “caminar que estamos haciendo las mujeres que está sembrando semillas de conciencia”; y concluyó: “Las mujeres estamos cambiando el lugar en el que nos posicionamos; estamos visualizando las violencias y las opresiones que vivimos”.

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