Abr 20, 2021 | Zona Ambiental

Campaña plurinacional en defensa del Agua para la Vida

Mientras en algunas regiones de Argentina el agua es utilizada y contaminada por actividades productivas que muchas veces están en manos de empresas trasnacionales, hay zonas donde les habitantes no tienen acceso a ella. Esta distribución desigual del recurso natural y su mala implementación llevó a diferentes Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y colectivos sociales a […]
Foto: Facebook El Valle en Movimiento.

Mientras en algunas regiones de Argentina el agua es utilizada y contaminada por actividades productivas que muchas veces están en manos de empresas trasnacionales, hay zonas donde les habitantes no tienen acceso a ella. Esta distribución desigual del recurso natural y su mala implementación llevó a diferentes Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y colectivos sociales a organizarse en pos del cuidado del ambiente y de la naturaleza.

En este sentido, reclaman al Poder Legislativo que garantice el derecho al agua, así como la planificación de las actividades productivas y del espacio urbano para reducir la contaminación. Además, piden que se asegure el control popular sobre las fuentes del agua, su calidad y acceso.

Foto: Facebook El Valle en Movimiento.

El derecho al ambiente sano

El artículo 41 de la Constitución Nacional manifiesta que «todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo».

Sin embargo, durante 2019 diversos estudios revelaron el grado de contaminación que producen ciertas actividades productivas presentes en el desarrollo económico del país.

Una de esas investigaciones es la realizada por intelectuales del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) Mar del Plata. Ésta reveló la presencia de plaguicidas tóxicos para la salud humana en diversos cuerpos de agua en la Región Pampeana.

La agroindustria emplea por año más de 500 millones de litros de agrotóxicos de los cuales 107 son plaguicidas prohibidos en el resto mundo.

Otro tipo de extractivismo

Avanzando en el mapa regional, precisamente en la Cordillera de los Andes, se desarrolla la megaminería, a la que los pueblos se oponen. Esta actividad contamina suelos y degrada la calidad del agua a partir del proceso conocido como Drenaje Ácido.

Estos datos demuestran la falta de sustentabilidad a largo plazo del sistema productivo actual y la violación del derecho al ambiente sano. Así lo expresa también la convocatoria de la Campaña Plurinacional en Defensa del Agua para la Vida en Argentina.

El documento de la convocatoria sostiene «la necesidad de reconvertir y transformar los modelos productivos industriales». Se busca que éstos «aseguren el trabajo digno y a la vez incorporen procesos de tratamientos de efluentes que no contaminen ríos, napas y acuíferos». Además, expresa el impulso a «la agroecología, la agricultura familiar, campesina e indígena como sistema de producción de alimentos».

Asimismo, el comunicado de la campaña hace hincapié en «diseñar otra distribución de la población en todo el territorio geográfico». Pide esta planificación como una política de Estado «para una desconcentración de las megaciudades, asociada a un nuevo entramado productivo».

El derecho del agua para la vida

Argentina cuenta con la Ley Nº 25.688 de «Régimen de Gestión Ambiental de Aguas» que «establece los presupuestos mínimos ambientales para la preservación de las aguas, su aprovechamiento y uso racional». Sin embargo, el país cuenta con una problemática normativa en la falta de consenso y planificación junto a cada provincia.

Convocatoria de la campaña.

El documento de la campaña plantea que «no existe un marco normativo nacional que unifique criterios en la gestión del agua». En este marco, afirma que «no hay presupuestos mínimos aceptados y se registra también una alta dispersión normativa en las gestiones hídricas en cada provincia».

Por otro lado, en 2010, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas se estableció que el acceso a fuentes de agua potable es un derecho humano esencial para el goce pleno de la vida y de todos los derechos humanos.

Esto conduce a reflexionar sobre la relación del ser humano con a la naturaleza. De cara a esto, el comunicado de la campaña introduce nuevas formas de entender y trabajar el derecho al agua. En este sentido, defiende los Derechos de la Naturaleza, que introduce la noción de la Naturaleza como sujeto de Derecho. A su vez, resguarda la cosmovisión del Buen Vivir que aportan los pueblos originarios y que propone la armonía de la relación entre el ser humano y la naturaleza como también entre seres humanos.

A partir de estas dos nociones, la campaña busca «promover, apoyar e impulsar los cambios estructurales y culturales» que garanticen mayor compromiso por les ciudadenes en el cuidado y la preservación del agua.

Además, exige disminuir la contaminación del agua y la naturaleza; pensar nuevas formas de productividad y desarrollo que beneficie a todes; y representar al agua como «elemento vital a preservar para la continuidad de la vida y las generaciones futuras de todas las especies» según lo expresa la convocatoria.

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