
Inflación en alza y salarios en retroceso
En la Ciudad de Buenos Aires, la inflación continúa avanzando mientras los salarios pierden capacidad de compra. Los aumentos salariales acordados durante el último año no lograron acompañar la suba de precios, lo que mantiene a una parte significativa de las y los trabajadores con ingresos por debajo de la línea de pobreza.
Durante el año pasado, la inflación alcanzó el 31,8 %, según datos del Instituto de Estadística de la Ciudad, mientras que los aumentos salariales llegaron apenas al 26,2 %. A ese porcentaje se sumó una suma fija no remunerativa de $60.000, que no impacta ni en el aguinaldo ni en otros adicionales salariales.
Suma fija congelada y pérdida del poder adquisitivo
La suma fija no remunerativa permanece congelada en $60.000 desde agosto de 2024. De haberse actualizado de acuerdo con la inflación acumulada desde ese momento, en diciembre de 2025 debería haber alcanzado los $265.000. La diferencia refleja una fuerte pérdida del poder adquisitivo de los ingresos.
El esquema salarial vigente continúa ubicándose por debajo tanto de la inflación acumulada como de la proyectada para los próximos meses. Según estimaciones del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la inflación mensual sería del 2,1 % en enero, 1,9 % en febrero, 2,0 % en marzo y 1,9 % en abril, lo que anticipa una nueva licuación salarial.
Crecimiento de la precarización laboral
A la situación salarial se suma el aumento sostenido de las contrataciones precarizadas dentro del Gobierno de la Ciudad, mediante tercerizaciones o contratos bajo modalidad de monotributo. Estas formas de contratación implican la exclusión de derechos laborales básicos, como aguinaldo, aportes jubilatorios y licencias.
Además, quienes se encuentran bajo estas modalidades perciben salarios inferiores a los del personal de planta permanente, aun cuando realizan las mismas tareas.
Una propuesta salarial considerada insuficiente
La propuesta del Ejecutivo porteño contempla un aumento del 3 % en enero (con base diciembre), un 4,5 % en febrero (con base enero) y un 7 % en febrero para trabajadores monotributistas. Sin embargo, el porcentaje fue señalado como insuficiente frente a la inflación.
Desde ATE se planteó que, para al menos equiparar la inflación proyectada para 2025, el Gobierno de la Ciudad debería otorgar un aumento del 4,2 % retroactivo a diciembre, además de incorporar los reclamos expresados en el acta paritaria.

Presentismo y asignaciones con impacto limitado
El aumento del adicional por presentismo, que pasó de $20.000 a $50.000, también fue considerado insuficiente. El beneficio no alcanza a la totalidad de las y los trabajadores y no contempla situaciones habituales del ámbito laboral, como enfermedades, accidentes o licencias justificadas.
Una situación similar se registra con las asignaciones, como las de nacimiento o escolaridad, que tuvieron incrementos poco significativos y solo alcanzan a una parte del personal.
Salarios por debajo de la línea de pobreza
Según datos del IDECBA, en diciembre de 2025 la línea de pobreza se ubicó en $1.346.876, mientras que la línea de indigencia alcanzó los $726.569. Las cifras confirman que una proporción relevante de las y los trabajadores de la Ciudad percibe ingresos que no alcanzan para cubrir necesidades básicas.
Una Ciudad rica con trabajadores empobrecidos
Buenos Aires es una de las ciudades con mayor presupuesto de la región, comparable al de capitales europeas. No obstante, se observa un proceso de deterioro de la gestión pública orientada a la atención de los vecinos y vecinas, acompañado por precarización laboral, pérdida salarial y políticas que impactan directamente sobre quienes sostienen el funcionamiento cotidiano del Estado.

