
Con una formación musical que comenzó en la infancia y un entorno familiar atravesado por el arte, Chicho dio sus primeros pasos entre instrumentos y melodías que, con el tiempo, se transformaron en composiciones propias. Lejos de quedarse en esa herencia, el joven artista profundizó su identidad y lanzó “El Coihue”, un single que explora nuevas sonoridades. Nota al Pie conversó con él sobre su presente, sus influencias y lo que viene.
Dante Gualtieri, más conocido artísticamente como Chicho, consolidó un camino musical que, si bien tuvo su origen en el ámbito familiar, logró transformarse en una búsqueda personal. Criado en un entorno donde la música formaba parte de lo cotidiano, comenzó a vincularse con distintos instrumentos desde muy chico, impulsado por una curiosidad que con los años se volvió disciplina.
Durante el último tiempo, su crecimiento también se vio reflejado en redes sociales, donde algunas de sus interpretaciones lograron una fuerte repercusión. Ese impulso digital se complementó con presentaciones en vivo que marcaron distintos hitos en su desarrollo artístico, con shows en espacios culturales de la Ciudad de Buenos Aires y una convocatoria en aumento.
¿En qué momento sentiste que ese legado familiar dejó de ser herencia y se convirtió en una búsqueda propia?
Cuando empecé a componer mis canciones, sentí que un poco la herencia pasó a ser una búsqueda más personal y una decisión propia de dedicarme a lo que más me gusta que es hacer música. Entonces, me parece que es el momento en el que hago el “click” y que se torna todo de una forma mucho más mío.
¿Qué lugar ocupa lo personal y qué tanto hay de construcción estética o personaje en lo que escribís?
Hay canciones en las que no tengo que pensar nada y todo sale, así como algo muy propio. Hay veces en las que tengo que pensar en un personaje, en alguna situación ficticia o no, pensar en alguna situación para poder sacar adelante la composición. Como siempre, eso va variando y en El Coihue saqué todo lo que tenía dentro y lo plasmé en esos 6 minutos y 25 segundos de canción.
¿Qué diferencias encontrás entre las canciones que escribías cuando empezaste y las de ahora?
Veo una gran diferencia entre las canciones que escribía cuando arranqué a componer y las que tal vez compongo hoy en día. Creo que tengo mucha más data de música; en estos últimos años escuché mucha música y fui sacando cosas de distintos artistas que me influenciaron mucho. Creo que hoy en día mis composiciones son más completas, más lindas y por lo tanto más sofisticadas.
¿Qué te despertó el sur argentino para construir el clima y la identidad de la canción “El Coihue”?
Desde que soy muy chiquitito viajo muy seguido al sur argentino porque mis tíos viven ahí, en un pueblito cerca de Bariloche llamado Los Coihues. Entre el año pasado y este año fui de mochilero con amigos y quedé fascinado con los paisajes, las caminatas, la gente. Siento que es un lugar en el que me siento muy cómodo y tranquilo.
Este adelanto es un paso a la puerta grande para tu carrera, ¿Qué significa para vos esta canción?
Es muy distinto a los demás, dura seis minutos y medio. Sonoramente hay una búsqueda un poco más profunda, pero de todas formas creo que todos los temas son fundamentales para mi carrera. Cualquier canción puede ser un paso grande para mí; son como mis hijas mis canciones, así que esta es una que se suma a la familia y a la cual le tengo muchísimo cariño.
¿De qué manera apareció la decisión de incorporar el sampleo de “Té para tres” y cómo dialoga con tu propia obra?
El sampleo surge en el estudio. Estábamos terminando la canción y quedaba resolver algunas cosas de la introducción, que es un poco más elaborada que las otras porque dura más de un minuto. Entonces estábamos viendo qué podíamos meter y nos acordamos del unplugged de Soda, de Té para tres, y dijimos “tenemos que meter este guiño” porque ya de por sí el tema también está inspirado en esa canción.
Chicho sabemos que sos un apasionado del fútbol, ¿Cómo armarías tu equipo perfecto de músicos?
Al arco lo mando al Indio Solari, aunque sea medio petizo. De dupla centrales y dupla rústica, Iorio y Pappo. De tres lo mando a Miguel Abuelo, que seamos de la defensa. Y de cuatro a Fito Páez, que suba y baje. De cinco lo pongo a Spinetta, sería el capitán del equipo, el inteligente. De diez lo mando a Cerati, que es el talentoso, el que la mueve. De 7 lo mando a Andrés Calamaro, de 11 a Iván Noble y dupla de 9 Charly García y Ricardo Mollo. Ah… y yo voy de DT. ¡Imbatibles!
¿Cuáles son tus próximos pasos? Disco, shows, colaboraciones…
Ahora va a salir el EP, en mayo muy posiblemente, y después el 12 de junio vamos a estar tocando en The Roxy todos los temas que salieron, más algunos inéditos. ¡Va a estar espectacular eso!

