Cuando el prejuicio habla, Willy Bronca responde

Tras el lanzamiento de su último single, el rapero dialogó con Nota al Pie sobre el detrás de “Pequeñas diferencias”, su proceso creativo, y más.
willy bronca
“Pequeñas diferencias”, lo nuevo de Willy Bronca. Créditos: @renatacaporalesfotografia

El rapero Willy Bronca dialogó con Nota al Pie sobre el detrás de “Pequeñas diferencias”, su último single atravesado por el conurbano. Además, habló acerca de su proceso creativo y a la construcción de una identidad musical propia.

El videoclip, dirigido por el escritor y director de cine César González, refuerza el vínculo entre su música y su historia personal. Con 28 años y oriundo de José C. Paz, el artista utilizó la casa de su abuela como escenario para desplegar una propuesta centrada en lo social. La canción combina distintos géneros y el video suma un sello propio en escena: rapear mientras toca la batería.

La producción de “Pequeñas diferencias” estuvo a cargo de Catriel Ciavarella (baterista de Divididos), quien también se encargó de la grabación de baterías. Willy Avander (integrante de Nafta y Militantes del Clímax) da un toque especial con un solo de saxo y completa El Bocha (quien integró la banda M.A.M., proyecto liderado por Omar Mollo durante los años noventa) con su bajo.

Periodismo que cuenta historias reales
Cada nota que leés existe gracias a quienes eligen apoyar el periodismo independiente.
Quiero colaborar

¿Qué rol cumple hoy para vos el Estado en los barrios del conurbano?

Está presente siempre por partes porque no siempre los municipios tienen la guita. Después tenés los barrios y está ese contraste: el lujo de dos o tres cuadras del centro y el resto de los 40 barrios en cualquiera. Entonces, cuando el Estado está presente, se nota porque están la universidad y el hospital; y cuando no está presente, se nota porque no hay plata, hay calles de barro que se inundan. Si están dando talleres, capacitaciones y oficios, la gente se entera y va. Cuando hay una oportunidad, la gente va; no es que nadie quiera hacer nada, es que no hay oportunidades.

Hay un estigma constante contra el conurbano y en Pequeñas Diferencias se refleja…

Sí, hay un estigma y un prejuicio sobre la gente de barrio en general, y una idea y un estereotipo ya formada. Justamente, en el video de Pequeñas Diferencias lo que queríamos mostrar con César era la gente laburante, el chabón que va a laburar. Al mismo tiempo quería mostrar la otra parte, que es el artista de barrio que, generalmente, como laburante está mal visto porque tu mismo par te dice: “Andá a agarrar la pala, andá a trabajar o dejá de perder el tiempo”. El arte pareciera ser una cosa que solamente la puede hacer la gente con plata y esto, en otra rama del arte, no es tan visibilizado. Entonces dijimos: “Bueno, voy a bailar en el video voy a ser un bailarín”.

¿Está inspirado un poco en tu vida ese bailarín?

El obrero del video está reflejado en varias cosas que pasaron en mi vida; por ejemplo, yo fui bailarín muchos años. A los 15 años estaba, por un lado, yendo a clases y bailando en un escenario, y al otro día me tocaba estar en la obra. Eran las dos cosas que convivían. Entonces, laburaba para pagar las clases, porque solo con las clases gratuitas no alcanzaba.

En el tiempo libre hacía changas, como pintar casas, y al día siguiente tomaba clases. No es solamente salir a ganarse el mango, sino invertirlo en una carrera que no está pensada para tu clase social. Y es más o menos lo que se ve en el video: el loco quiere bailar, le muestra al jefe de obra, y este le dice: “¿Estás loco? andá a pintar, boludo”.

Teniendo en cuenta referentes como César González que mostró otra faceta en el video, ¿Cómo ves la representación del conurbano en los medios?

Hay lugares re lindos también para ir a conocer y no se muestra eso; el atractivo siempre está en el morbo de la marginalidad. Ni siquiera es ir a cambiar esa marginalidad o mejorar esa cuestión, sino filmar lo mal que viven y listo. No lo muestran con una finalidad para que algo cambie, sino para mostrar los pobres que son, mirar la casa de chapa.

Desde tu experiencia dando shows en cárceles, ¿Qué creés que se ignora cuando se plantea la discusión de bajar la edad de imputabilidad?

Los lugares que sentí más tranquilos fueron los centros abiertos y los espacios donde los pibes podían ir a la plaza o salir a estudiar. Ahí había pibes que, capaz, para no volver a delinquir, preferían no regresar a su barrio porque sabían que, si volvían, ya estaba toda la junta, que es un mundo del que es bastante jodido salir. Después, los lugares más hostiles que conocí fueron los más represivos. Yo tampoco sabía qué había hecho cada uno.

Lo que sí es seguro es que, si no hay un entorno donde te sientas útil o empieces a aprender cosas, una vez que salís va a ser todo igual. No importa la edad a la que entres: puede ser igual o incluso peor si no hay herramientas. Esas herramientas son cariño, confianza, perspectiva; es mostrar un abanico de posibilidades, es romper con un montón de códigos. Está mal planteado desde un principio el sistema penitenciario.

Abriste el show de María Becerra en River, ¿Cómo lo viviste siendo que tus letras contienen un mensaje que es más social?

Creo que la gente lo recibió muy bien, ¡se re coparon! Hay como una idea creada de que no te tenés que meter con esos temas, pero la idea -para mí- es más grande que la realidad. Siento que hay mucha gente esperando a escuchar esas letras. Por otro lado, tampoco me voy a cerrar a hacer solo ese tipo de música; esa es una partecita chiquita de Willy Bronca, la parte combativa que es la que se ve porque resalta ahora con todo lo que está pasando, pero no es ni a palo la mayoría de lo que hago.

En este nuevo disco que estoy por sacar se nota más esto que digo. Pero, de tres discos, hay cinco canciones que son tan explícitas, el resto ya habla de otras cosas.

Va variando…

Sí, “El Cruce” habla de todo José C. Paz; “7 de la mañana”, de la ciudad de Buenos Aires; “Gran Maestro”, de mi abuelo; “Puentes”, de estar amanecido, volviendo de joda. Hay como más variedad o forma de hablar de la lucha desde otro lado. Por ejemplo, “Todos los días” habla de las Abuelas de Plaza de Mayo y “De Golpe” habla sobre los desaparecidos en la dictadura y hace un paralelismo con lo que está pasando ahora.

¿Cómo lográs esa vuelta de rosca al momento de componer?

Trato de encontrarle otra poesía y eso creo que gusta. Además, estar acompañado por toda la música que rodea a los temas: no es que sea una pista y que estoy bardeando al Gobierno y ya está; vamos con arreglos de jazz, funk, las violas, la bata, el saxo, los coros, y se arma toda otra cosa que hace que quien está escuchando capaz diga: “Bueno, está bien la letra, pero mirá la música que hay también”.

Willy, seamos políticamente incorrectos, ¿Cómo ves el mainstream y el under?

Si yo veo que no me cabe lo digo, ¡Corta! Pero creo que muchos del underground no lo dicen y muchos del mainstream lo están diciendo. No me parece contradictorio que de repente también me llamen ahí. O sea, me habla María Becerra para tocar en River, pero capaz que en eventos under no me hablan porque tienen miedo de que yo hable de política. Es raro lo que está sucediendo. Lo normal, entre comillas, para mí sería que suceda al revés. Pero debería pasar en los dos.

¿A qué asociás este silencio?

Creo que es esto de la crisis económica, de ese miedo de que te dejen afuera de festivales, que no te llamen. Eso hace que no hablen porque perdés plata y después tenés que pagar el alquiler y la comida. Yo soy consciente de que acá hay festivales que no me llaman porque hablo de esto, y la cabida para tocar estaba. Pero bueno, me llaman para otras cosas, así que vamos para arriba.

DSC 0080
Con su característica lírica de alto contenido social, Willy retrata el barrio que lo vio crecer y las distintas realidades del conurbano. créditos: @renatacaporalesfotografia

¿Cómo ves el negocio de la música en términos de exposición y la industria musical?

Creo que hoy en día hay una diferencia con lo que sucedía antes, y no sé de qué año te estoy hablando, pero sé que, en un antes, la mayoría de artistas o bandas del under hacían música por amor al arte: iban, se juntaban a tocar. Creo que hay un porcentaje mucho mayor de gente del under que está en la música intentando buscar una salida laboral; no es que hacen la música que les gusta y, si les va bien, firman y despega la banda. No.

¿En qué sentido creés que cambió la forma de hacer música con la aparición de plataformas como TikTok?

Hay mucha gente fijándose en cuál es el género que está de moda, cuál es el sonido que está de moda, el que va a pegar en TikTok. Entonces hacen todo para poder vivir de la música. Es decir, el fin no es vivir de la música porque lo que hiciste gustó y se viralizó, sino que el fin es encontrar eso que se viraliza y hacerlo para vivir de la música. Entonces, ya desde que arrancás a hacer música, empezás a ser diferente. Ese artista no tiene la rebeldía que tenía el artista under de hace años atrás, que, como no buscaba vivir de la música, decía todo lo que se le cantaban las pelotas.

Hay un fuerte recorte de presupuestos en la educación, la ciencia y cultura, ¿Qué impacto creés que tiene eso en los pibes?

Creo que hay mucho desfasaje entre el avance de la sociedad y el avance del sistema educativo y de un montón de instituciones; ya está llegando a puntos donde se percibe como inútil. Por más que no lo sea, se percibe así. Sin embargo, todo lo que haga que la educación sea entretenida es mucho mejor y creo que está comprobado que es mucho mejor aprender, literalmente, a través del juego que aprender desde la disciplina, el esfuerzo y la imposición.

Los científicos del CONICET, en el stream, jugaban mucho, se reían, se divertían, y eso es lo que lo hizo atractivo. No fue un “bueno, esta es la historia de la roca y esta roca tiene mil años”, sino que se hacían chistes “mirá el culito de la estrella”, eso despierta interés en cualquier pibe, en cualquier nene y la risa de que se han divertido.

¿Cómo empezaste a samplear?

Arranqué sampleando haciendo beats, y después venía a aprender a tocar eso que estaba sampleando. Ahí me empecé a fijar en otro tipo de música y así llegás a lugares re piolas. Me gusta pensar que hago la música que a mí me gustaría samplear: es aprender a componer lo que a mí me gustaría samplear, los sonidos que a mí me gusta escuchar en un sample. Y ahí me pongo a investigar qué escalas usaron y qué progresiones, los sonidos, los instrumentos, cómo se tocan, de dónde sale la historia del instrumento y cómo fue cambiando a lo largo de los años, cómo se graban, quiénes tocaron, por qué tocan así, cuál es la historia de tal músico, quién le enseñó a ese músico a tocar, y así.

¿Qué proyectos se vienen para tu carrera?

Se viene el tercer disco, el más picante de todos. ¡Tengo unas ganas de que lo escuchen porque es un delirio!, la imagen de rapero olvidate, ¡es un delirio! Después me voy a conseguir un acordeón, lo siento terapéutico. Necesito un instrumento que respire y el acordeón tiene fuelle.

Compartir:

Nota al Pie es un joven medio alternativo y autogestivo. Precisamos tu aporte para sostener el día a día de un periodismo popular que encuentra cada día más dificultades para mantenerse independiente. Con tu suscripción mensual nos ayudás muchísimo. Podés cancelarla cuando quieras. Por mail te iremos informando de los beneficios de ser parte de Nota al Pie.
¡Muchas Gracias!

Notas Relacionadas

Seguir Leyendo

Brasil: es posible derrotar a la extrema derecha

Después del triunfo de Bolsonaro en la primera vuelta de Brasil, quedan por delante tres intensas semanas de campaña, durante las cuales hay posibilidades de revertir este resultado, en la medida que se corrijan errores y se aprovechen aciertos, buscando la más amplia participación de cientos de miles de militantes y adherentes dispuestos a trabajar por la reelección del Presidente Lula.

Córdoba: llega el 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres y disidencias

Del 10 al 12 de octubre Córdoba recibe a miles de mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales, intersexuales y no binaries. La violencia de género, los discursos de odio y el ajuste se encuentran entre los principales reclamos.

“La mujer puerca”, teatro íntimo, cine, danza y más en la agenda de la Ciudad de Buenos Aires

Llega otro fin de semana de primavera, y la cartelera cultural viene cargada. Hay para todos los gustos: música, cine y teatro, con un poco de danza y flamenco en vivo.

Ultimas Noticias

Más del autor