
El automovilismo argentino vivió un día inolvidable en el sur de la Ciudad de Buenos Aires. En un domingo soleado y con calor que invitó a la gente a llenar las calles y las tribunas desde temprano, el piloto Franco Riva se quedó con la victoria en la primera fecha del Campeonato de TC2000 YPF Energía Positiva 2026, disputada en un circuito callejero montado en Villa Soldati.
Más de 70 mil personas presenciaron una carrera histórica que marcó el regreso de la categoría a un circuito callejero porteño después de 13 años. La jornada fue una verdadera fiesta del deporte motor: además de la competencia, las familias disfrutaron durante todo el día de propuestas de entretenimiento, gastronomía y distintas atracciones pensadas para el público.
El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, presenció la carrera y fue el encargado de entregar el trofeo al ganador del 47° Campeonato Argentino de TC2000. “Estamos muy contentos con la organización de la carrera, con la categoría y con la gente: acá vinieron 70 mil personas a disfrutar de la fiesta. Los fierros en Argentina son una pasión inmensa y queríamos volver a tener un circuito callejero, esta vez en el sur, que es una zona a la que le estamos dando valor e invirtiendo mucho”, afirmó.
El circuito tuvo una extensión de 2.509 metros y combinó tramos de las avenidas General Roca y Escalada con un sector del Parque de la Ciudad. El público pudo seguir la competencia de manera gratuita desde el espacio abierto ubicado en la recta principal del circuito, de 952 metros sobre la avenida Roca, donde los autos alcanzaron velocidades superiores a los 250 kilómetros por hora.

El TC2000 en las calles del Sur porteño
Los motores comenzaron a rugir desde temprano. Antes del Gran Premio de la Ciudad de Buenos Aires de TC2000 también iniciaron sus campeonatos las categorías Fiat Competizione y Top Race. En la primera se impuso Matías Apuzzo, mientras que en la segunda el vencedor fue Marcelo Ciarrocchi.
Luego llegó el momento central de la jornada: tras la entonación del himno nacional, tres aviones sobrevolaron el circuito dibujando estelas blancas en el cielo y marcando el inicio de la carrera principal.
La competencia fue intensa y emocionante hasta el final. Franco Riva logró quedarse con la victoria, mientras que Emiliano Stang y Gabriel Ponce de León completaron el podio.
Durante el fin de semana, equipos y mecánicos trabajaron intensamente en la puesta a punto de los autos, mientras que pilotos y técnicos recorrieron el trazado para estudiar cada detalle antes de las actividades en pista.
Jorge Macri destacó además la estrategia de potenciar el sur de la Ciudad con grandes eventos: “En 2025 uno de cada cinco eventos masivos se realizó en el sur. Aquí al lado está el autódromo Oscar y Juan Gálvez, donde hicimos una inversión récord de 108 millones de dólares y estamos renovando los boxes, el paddock, el trazado, el asfalto y toda su tecnología. Esto es un muy buen puntapié para lo que se viene: el MotoGP del año que viene y el sueño de la Fórmula 1, que ojalá se nos dé”.
Para quienes se acercaron hasta Villa Soldati la experiencia fue mucho más que una carrera. En la Fan Zone, uno de los grandes atractivos del evento, hubo simuladores de Fórmula 1, exhibición de autos clásicos y motos, réplicas de coches de carrera, una muestra dedicada a la historia del autódromo porteño, un patio cervecero y de comidas, y juegos para los más chicos.
En el Paddock, además, una enorme grúa elevó por turnos a grupos de 20 personas hasta 30 metros de altura en una plataforma circular que permitía observar el circuito desde lo alto y tomarse una foto panorámica del evento.
“Buenos Aires es la ciudad más linda del mundo y siempre ofrece enormes atractivos para vecinos y turistas. Hoy, con las obras en el Autódromo, recuperamos esta propuesta, para la que trabajamos más de dos meses. Queremos seguir impulsando el sur con entretenimientos, shows y, en este caso, motores. Tener un circuito callejero le hace muy bien a todo el mundo automovilístico”, sostuvo el secretario de Deportes de la Ciudad, Fabián “Chino” Turnes, junto al presidente de TC2000, Alejandro Levy.
El seis veces campeón de la categoría, Matías Rossi, también destacó la experiencia: “Fue un evento diferente, muy especial, y también una posibilidad única para los que les gustan los autos. Una carrera muy linda y exigente. A mí me gusta porque el piloto tiene que combinar muchos aspectos y en distintos trazados. El callejero no es novedad en el mundo, pero sí es novedad en la Argentina, a mí me encanta”.
En la misma línea, Emiliano Stang, segundo en la carrera, resaltó el contacto directo con el público: “Fue una fecha hermosa, la cual nos trató muy bien. Creo que es la única pista en el año donde la gente puede estar a 20 centímetros de un auto de carrera, eso es maravilloso”.

