
El último domingo se vivió un día más que especial en el fútbol argentino con la victoria electoral de María Sol Méndez para ocupar el mayor cargo dirigencial en Deportivo Español. Las elecciones quedarán marcadas en la historia institucional del club por la asunción de la primera mujer en la presidencia desde su fundación en 1956. Asimismo, la flamante mandamás se transformó en la 7ª en presidir una entidad afiliada a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Nueva etapa en Deportivo Español
Es cierto que la jerga habitual señala que el fútbol es un deporte machista pero eso no implica que las mujeres puedan hacerse un lugar en ese mundo. Si bien la presencia dentro de la cancha creció en los últimos años, en el marco dirigencial todo ha sido más lento. No obstante, la Argentina registró otro caso histórico de una mujer como máxima autoridad de un club que compite a nivel profesional y mantiene la afiliación directa con la casa madre.
Cada elección en las instituciones deportivas es un vaivén de emociones para sus hinchas y socios que esperan lo mejor de cara al futuro. En ese sentido, Deportivo Español anunció a María Sol Méndez como su nueva presidenta luego de imponerse al oficialismo con 50 votos de diferencia para encaminar un esperanzador cambio de mando. Cabe mencionar que la velada conllevó un simbolismo aún mayor por coincidir con el Día Internacional de la Mujer.
La ex legisladora porteña lideró la agrupación Español Renace que se alzó ante la nómina oficialista Español de Primera, encabezada por Leonardo Campos. El transcurso de la velada contó con la participación de 262 socios, de los cuales hubo 154 se inclinaron por Méndez. Por su parte, Campos reunió 107 votos; mientras que, se registró una papeleta en blanco. Será cuestión de tiempo para ver como el club de Bajo Flores avanza en las próximas temporadas.
Con respecto a la ideología política ganadora, Méndez centró su campaña electoral en forjar un importante proceso de reconstrucción institucional. “Queremos volver a ver al club en lo más alto, donde supo estar y de donde nunca debió salir”, manifestó en la antesala de los sufragios. A su vez, sus objetivos principales se enfocarán en mejorar la vida social del club y restaurar las actividades deportivas mediante el buen uso del predio.

“Es momento de reivindicar a los socios fundadores y a todos los hinchas que siempre estuvieron. Les prometemos no fallarles y poner toda nuestra pasión para que Español renazca”, agregó en la previa. De este modo, Méndez planea recuperar la identidad institucional y establecer las condiciones adecuadas para que el proyecto deportivo fluya. Además, ahondará en un ordenamiento estructural para lograr que el Gallego vuelva a ser “protagonista”.
Experiencia de sobra
Si bien el futbolero promedio está acostumbrado a visualizar dirigentes de edad avanzada, la actualidad ha demostrado que la experiencia se puede acumular desde temprano. El caso de Méndez es un claro ejemplo ya que con solo 38 años cuenta con una vasta trayectoria en la gestión pública. Incluso, fue legisladora de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) por Vamos Juntos desde 2017 a 2021 y por Juntos por el Cambio desde 2021 a 2025.
En tanto, su vínculo con la institución que compite en la Primera C no es reciente, sino que se consolidó hace tiempo con su vida cotidiana y su comunidad. La propia dirigente construyó un perfil técnico y una sólida carrera en la militancia social del barrio de Parque Avellaneda. “Quiero hacer un llamado a la unidad, a Español tenemos que sacarlo todos juntos”, declaró como su enfoque grupal a la hora de iniciar su gestión.
Dentro de esa relación barrial se destaca su trascendental participación en la recuperación de terrenos que el club poseía en Bajo Flores. De hecho, la propia Méndez impulsó la Ley de Reparación Histórica que se aprobó en noviembre de 2025. Esa iniciativa permitió que el Gallego retome el uso de la parte del predio que quedó en manos del Gobierno porteño con el fin de ampliar el Instituto de Seguridad Pública.
Asimismo, la norma dejó sentado que el equipo pueda utilizar el sector mencionado por un período de 20 años como un recurso clave en el futuro desarrollo de la infraestructura y las actividades. “Esto le va a permitir a Español volver a renacer, sin dudas”, declaró en Radio Furia luego de conocer el fallo. “A veces el optimismo fluctúa, pero siempre fui muy perseverante. A cada legislador, a cada funcionario le hablé de la historia del club”, agregó en aquel momento.

“Hay una intención y hay una clara responsabilidad en querer acompañar este proyecto, entiendo que es un derecho del club tener estas hectáreas. Es recuperar la seguridad jurídica durante un tiempo”, cerró. Bajo ese contexto, Deportivo Español tendrá a la cabeza de su cúpula dirigencial a una figura capaz de afrontar la crisis económica que desgató al ciclo anterior con una propuesta abocada a la transparencia administrativa.
Escasos precedentes
La historia de Méndez recién está por comenzar pero serán los resultados a futuro los que hablaran del desempeño que tuvo su gestión. Más allá del simbolismo que representa su presencia a nivel institucional dentro del fútbol argentino, no es la primera mujer que asume la presidencia de un club afiliado a la AFA. La pionera de esta corta nómina es Natividad Gallego de Marcovecchio cuando comandó a Platense en 1971 en medio de una fuerte crisis económica.
En aquellos años el Calamar se hundía en deudas y las renuncias tanto de su presidente como vicepresidente primero permitieron que Gallego suba de puesto. Su mandato solo duró una temporada pero significó el inicio para que el liderazgo femenino salga de las sombras y que poco a poco se visibilice. La siguiente de la lista es una figura de gran peso como Amalita Fortabat que comandó al club Loma Negra de Olavarría desde 1976.
El caso de la Dama del Cemento fue revolucionario porque al ser la dueña de la compañía homónima, ostentaba un fuerte legado financiero en el país. De este modo, la institución tuvo su apogeo en los años ’80 con participaciones en los extintos Torneos Nacionales y un resonante triunfo 1-0 sobre el seleccionado de la Unión Soviética en un recordado amistoso. La continuidad histórica tuvo una pausa hasta que en 1995 interrumpió Edith Pecorelli en Temperley.
Con respecto al Celeste, su mandataria fue la primera en ser elegida por elecciones con el 62% de los votos y logró cumplir su mandato de 2 años. Asimismo, para 2003 asumió Gladys Ruifernández en San Martín de Burzaco como presidenta electo y se quedó en el puesto hasta 2008. Por su parte, en 2011 fue el turno de Valeria Cisneros que encabezó la dirigencia de Central Ballester en la disuelta Primera D bajo una situación institucional más que austera.
Un último antecedente se mantiene fresco con Lucía Barbuto que se hizo cargo de Banfield en 2018 hasta 2021. Si bien la precursora en la máxima categoría estuvo en 1971, la asunción en el Taladro representó la primera mujer en presidir un club en la elite del profesionalismo con el formato actual de competencia. Con respecto a Méndez, tendrá por delante un enorme legado histórico y una difícil tarea con el objetivo de devolver al Gallego a la Primera División, donde ya registra 15 temporadas entre 1967 y 1998.

