
Los últimos días de River Plate fueron más que agitados con la salida de Marcelo Gallardo y un sinfín de especulaciones que ocasionaron esa decisión. Si bien la situación institucional sigue en crecimiento, el aspecto deportivo quedó marcado por grandes déficits que culminó con un efímero interinato. Asimismo, esta semana arribaría al país Eduardo Coudet para tomar las riendas con el objetivo de ser la solución de cara a la parte más demandante de la temporada.
Cambio de timón
Pese a que todavía resta la confirmación oficial, existen diversos indicios de que pronto se dará la revolucionaria llegada de Eduardo Coudet al banco de River. El ex jugador millonario tiene previsto llegar a la Argentina el miércoles y si no sucede ningún inconveniente, pondría el gancho para asumir como entrenador hasta fines de 2027. De este modo, el Chacho reemplazaría a Gallardo, el DT más ganador de la historia, y tendría su tercera experiencia en el fútbol argentino.
La principal señal de su inminente contratación fue que este lunes el propio Coudet se despidió de los jugadores del Alavés de España, club al que llegó en 2024. A su vez, circula la información que rearmó su cuerpo técnico para afrontar su estadía en River al prescindir de Patricio Graff, quien se quedaría en Europa, como ayudante de campo. En su lugar sumaría para esa función a Damián Musto, ex dirigido suyo en Rosario Central y México, y Luis González.
Asimismo, el Millonario arregló un resarcimiento económico para su par ibérico cercano al €1.000.000, cifra rebajada de los 2 de la misma moneda pretendidos desde España. Un dato no menor es que Coudet no contaba con el total apoyo de la afición, la cual tenía otras preferencias como Hernán Crespo o las vueltas de Ramón Díaz o Matías Almeya que estuvieron en carpeta. Incluso, se consideró la posibilidad de Pablo Aimar pero fue la menos potable.
De este modo, la era post Gallardo tendrá un nuevo mandamás que posee su peso e impronta propios. Sin embargo, ese cambio de timón tuvo un asterisco con el interinato de Marcelo Escudero, técnico de la Reserva, el lunes por la noche en la igualdad 1-1 contra Independiente Rivadavia en Mendoza. El duelo significó el segundo del Pichi que vivió la misma situación en 2024 entre la transición de Gallardo y Martín Demichelis con un 0-0 ante Unión en Santa Fe.

Hay un recuerdo más que llamativo con Coudet y Escudero ya que compartieron plantel en River entre 1999 y 2002, período en el que jugaron 11 partidos juntos, bajo las órdenes de Díaz. Ante el nuevo desafío del Chacho, su estadía en Núñez se sumará a sus trabajos en Rosario Central, donde comenzó en 2015, Tijuana, Racing, Inter de Brasil, Celta de Vigo y Atlético Mineiro. Mientras que, su carrera como futbolista duró entre 1993 y 2011, y se dividió entre Argentina, España, México y Estados Unidos.
Sin pena ni gloria
No caben dudas de que la primera etapa de Marcelo Gallardo quedará en la historia grande de River con consagraciones inolvidables en varios frentes. No obstante, su regreso en agosto de 2024 auguraba grandes expectativas que no estuvieron cerca de cumplirse y el segundo ciclo finalizó la semana pasada sin trofeos en su haber. De hecho, en poco más de un año y medio, el Muñeco dirigió 86 partidos con un saldo de 36 victorias, 32 empates y 18 caídas.
Más allá de que la ausencia de títulos, los cuales fueron 14 en su ciclo inicial, en este último tiempo el equipo careció de identidad y juego. Incluso, de los últimos 20 encuentros, el Millonario solo ganó en 5 oportunidades, los que completaron las estadísticas con 3 paridades y 12 derrotas. Esa negativa estadística no se daba en el club desde 1983, la cual se sumó a tantas rachas alarmantes que el plantel sufrió al mando de Gallardo.
Otro factor influyente en la renuncia del técnico se generó en la dificultad de poder ensamblar un equipo que brinde respuestas ante las adversidades. De los últimos 19 compromisos en los que el marcador empezó con desventaja, los jugadores no pudieron sobreponerse para revertir el resultado. En tanto, el club de Núñez es el equipo con más derrotas en los pasados 15 juegos del campeonato local, donde acumula un total de 9.
Por su parte, en términos individuales también hubo muchos reproches por el lado de los aficionados. Las críticas recayeron en apellidos puntuales que mostraron falta de actitud frente a rivales de menor jerarquía o constantes errores al momento de una decisión crucial para el desenlace del cotejo. Además, la sequía goleadora del sector ofensivo caló hondo en la paciencia del hincha, donde pasaron 51 partidos sin tantos entre aquellos que asumieron el rol de ‘9’.
Si bien Sebastián Driussi fue quien rompió esa marca contra Banfield en la despedida de Gallardo, el Gordo sufrió ese contratiempo junto a Facundo Colidio, Agustín Ruberto y Maximiliano Salas. El colombiano Miguel Borja fue el último que anotó en esa posición el pasado 5 de octubre de 2025. La victoria 3-1 en casa ante el Taladro del sábado anterior contó con un sentido y respetado ambiente para el DT pero muy hostil para los jugadores con abucheos y silbidos.
Un declive interno en River Plate
En el mundo del fútbol no es extraño que haya cortocircuitos en los vestuarios por diferencias de perspectiva a la hora del contexto deportivo. Sin embargo, la sorpresa aparece cuando ese tipo de conflictos se vislumbran con tanta claridad ante el ojo público. Es un hecho que la verdadera historia tardará tiempo en salir a la luz pero tampoco existe lugar para la discusión en que la relación del plantel con Gallardo estaba desgastada, e incluso hasta quebrada.
Con cuatro mercados de pases desde su arribo en 2024, Gallardo gastó cerca de 88 millones de dólares en 20 apellidos que pretendía cubrir diversas necesidades. En su primera ventana de transferencias el Muñeco desistió de las contrataciones hechas por su predecesor, Martín Demichelis, y se hizo total responsable del fútbol en el club. Pese a no haber logrado ampliar el palmarés institucional, se trajeron varios refuerzos de renombre a nivel internacional.
Para empezar, figuran hijos de la casa como Germán Pezzella, Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta y Driussi que representaron importantes retornos. Además, pegaron la vuelta Enzo Pérez y Juan Fernando Quintero que no salieron del club pero forjaron un fuerte vínculo con él. La lista se completa con apellidos resonantes que fueron una gran apuesta con Marcos Acuña, Giuliano Galoppo, Kevin Castaño, Aníbal Moreno y Matías Viña, entre otros.
Al principio de la estadía de Gallardo todo era esperanza que fluyó según requería un reinicio de ciclo pero el declive de las actuaciones mermaron puertas adentro. La peor parte de esta etapa se dio en el segundo semestre de 2025 con bajos rendimientos que no justificaban la enorme inversión hecha y solo generaban críticas desde las tribunas. Incluso, el propio entrenador probó diversas variantes pero nunca halló soluciones al mal funcionamiento.

Cabe mencionar que el DT no dejó de promover juveniles pero muchos `referentes’ del plantel poco a poco le soltaron la mano. De hecho, se ha especulado que se formaron tres bandos con aquellos que pretendían que siga en el cargo, los que quería su pronta salida y los que estaban en el medio sin inclinación alguna. Lo cierto es que la imagen final del Muñeco en River fue yéndose del Monumental entre ovaciones, mientras dejaba atrás a sus jugadores.

