
La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sancionó la Ley 6912, un instrumento que consolida el marco regulatorio para la actividad de los especialistas en higiene y seguridad laboral.
Esta medida, que se suma a un esquema ya vigente en 14 provincias del país, busca elevar los estándares de prevención, reducir la informalidad y garantizar la calidad de los servicios en un sector fundamental para la protección de los trabajadores.
La Ley 6912 se asienta sobre tres pilares fundamentales: la matriculación profesional obligatoria, la supervisión ética del ejercicio y la formación continua. Entre sus disposiciones más destacadas, la norma crea un registro obligatorio para el ejercicio de la profesión en la Ciudad, fija requisitos de titulación y capacitación, y otorga a la autoridad competente facultades para fiscalizar, supervisar y sancionar incumplimientos. Asimismo, promueve la actualización permanente de conocimientos como condición indispensable para el desempeño profesional.
El proceso legislativo contó con el respaldo del ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia, y se enmarca en la agenda de gestión del jefe de Gobierno, Jorge Macri. La iniciativa fue impulsada en la Legislatura por la diputada Paola Michielotto y recibió el acompañamiento de entidades representativas del sector, como la Cámara Argentina de la Seguridad (CAS) y el Colegio Profesional de Higiene y Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires (COPHISEMA).
Desde el sector profesional, se destaca que esta sanción responde a un reclamo histórico por la necesidad de contar con reglas claras que aseguren la competencia técnica, la responsabilidad profesional y mecanismos efectivos de control. Gonzalo Fernández, integrante de COPHISEMA y uno de los impulsores de la iniciativa, afirmó: «La colegiatura no es solo un registro: es una herramienta para asegurar competencias actualizadas, capacitación permanente y un marco ético que reduce riesgos».
Las cámaras empresarias, por su parte, subrayan que la matriculación obligatoria no solo jerarquiza la profesión, sino que también contribuye a mejorar la calidad de las prestaciones, reducir prácticas irregulares y brindar mayor previsibilidad a las empresas que contratan servicios técnicos especializados.

La regulación porteña se inscribe en un contexto federal más amplio, dialogando con la Ley Nacional de Higiene y Seguridad en el Trabajo (Ley 19.587). La experiencia de otras jurisdicciones, como la Provincia de Buenos Aires con su Ley 15.105 sancionada en 2018 (antecedente en el que Gabino Tapia también tuvo participación), sirvió de modelo e inspiración para el diseño de la norma adoptada en la Ciudad.
Esta tendencia a la colegiatura ha demostrado ser efectiva para reducir irregularidades y elevar los estándares de prevención y control en todo el país.
Con más de 200.000 siniestros laborales registrados anualmente en Argentina, según datos oficiales, el sector técnico sostiene que una parte significativa de estos episodios puede prevenirse mediante intervenciones profesionales adecuadas y controles sistemáticos, rol que la nueva Ley 6912 busca fortalecer en la Ciudad de Buenos Aires.

