Ene 25, 2023 | Sociedad

Fenómeno “Mantero”: entre el conflicto social y los intereses del negociado

El Dr. Fabian Harari, Investigador en el Centro de Estudios e Investigaciones en Ciencias Sociales (CEICS) analiza el fenómeno y los intereses detrás de la problemática.
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En la actualidad, miles de vendedores ambulantes se encuentran en vulnerabilidad socioeconómica, dentro de un negocio informal y en condiciones de explotación laboral. Crédito: El periódico

En las últimas semanas, se reavivó una fuerte disputa entre vecines, comerciantes y vendedores ambulantes, que derivaron en distintos operativos en el barrio porteño de Balvanera (más precisamente en Once, conocido sector en las inmediaciones de la denominada estación).   

Dichos procedimientos buscaban frenar el avance del fenómeno “mantero”. Durante el mayor auge del conflicto, se realizó el allanamiento de 24 locales bajo una orden contravencional por «ocupar la vía pública en ejercicio de actividad lucrativa». 

En este contexto de polémicas y contradicciones, el docente, historiador y analista político Dr. Fabian Harari, integrante del Centro de Estudios e Investigación en Ciencias Sociales (CEICS), analizó las posibles soluciones para les afectades y desgrana el negocio detrás del conflicto.

Dr. Fabian Harari
El Dr. Fabian Harari, investigador en el Centro de Estudios e Investigaciones en Ciencias Sociales (CEICS) analiza el fenómeno detrás de los manteros. Crédito: La nueva mañana

Manteros, comerciantes, vecinos y negociados

De acuerdo al informe de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), durante el mes diciembre de 2022, la venta ilegal callejera en CABA subió un 17,8% respecto al mes de noviembre. 

El Dr. Harari, quien además es integrante de Vía Socialista, explicó por qué el fenómeno de las mantas no debe limitarse sólo al conflicto con vecines y comerciantes.

“Acá no hay vendedores independientes. Los manteros son trabajadores de una empresa. El costo de poner una manta en la calle oscila entre 800 y 1000 dólares” relató Harari, quien también es vecino del barrio de Once. 

“Cada mantero tiene entre 600 y 800 prendas en promedio. Los vendedores que tiran la manta son personas muy vulnerables socioeconómicamente, no tienen esa capacidad de ahorro. Y el que viene con la camioneta a dejar todo no es el mismo que pone la manta «, detalló el analista político. 

En promedio, un vendedor ambulante recauda al final del día un total de 250 dólares. “Ese es el cálculo de prendas en función de lo que venden con un mínimo del 50% de recargo. Es lo que se encuentra exhibido en la manta y lo que tienen en la bolsa.” desarrolló Harari.

“Esa suma no va a parar al bolsillo del vendedor. Nos encontramos con un emporio empresarial bajo el nombre de cooperativa, teniendo detrás a Juan Grabois y la CTEP junto a la MTE” aseveró el investigador del CEICS sobre el detrás del negocio de las mantas.

Aseguró, además, que cuentan con un sistema de producción, transporte y almacenamiento propio.

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El barrio más afectado es Once, en el que vecinos se quejan por la ocupación de la vía pública y comerciantes sufren de la “venta desleal”. Crédito: Ámbito

“Hay que hacer un Estado que se ponga a producir”

La venta ambulante, que hoy funciona como alternativa para atenuar el desempleo y la inflación, no cuenta con reglamentaciones, controles laborales, fiscales o sanitarios. Por un lado, se centra el reclamo de les comerciantes sobre la venta desleal. Y por el otro el de les vecines por la ocupación de la vía pública. 

En el medio, cientos de vendedores fueron expulsades de su espacio de trabajo. “Los manteros no tienen techo ni baño, y corren el riesgo de accidentes en la vía pública”, expresó el analista.

“Según el convenio colectivo de trabajo, todo vendedor debe tener un techo, un baño, una hora de descanso, trabajar 8 horas y no 10, hay que pagarle horas extras”, manifestó Harari respecto a la vulnerabilidad de la clase obrera.

Además, el barrio de Once es el más afectado. “En este barrio viven 220 mil personas. En su gran mayoría trabajadores de la clase obrera. Es uno de los barrios más baratos de CABA después de Soldati, Lugano, Constitución y Pompeya.” 

El docente asegura que “se les está quitando el derecho a los vecinos de tener un barrio, de vivir dignamente”. En este sentido, tanto les vecines como los manteros se encuentran perjudicados “por la voracidad y el parasitismo empresarial”. Y aseguró que “hay que hacer un estado que se ponga a producir”. 

“El primer perjuicio es la perforación de un piso histórico de las condiciones laborales argentinas y el segundo es la violación del derecho a la vivienda”, afirma el analista político respecto al daño que el conflicto mantiene con distintas aristas de la sociedad.

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