Sep 21, 2022 | Cultura

 “El Borde”: historias cruzadas empujadas hacia el extremo

Bruno Chiroleu estrena su primer libro con un complejo relato de varias historias que coinciden en un crisol de situaciones límite.
La portada del tomo establece el escenario en donde todo sucederá, y uno de los grandes protagonistas: El Hotel Frontera. Crédito: Historia y dibujos de Bruno Chiroleu

Primera novela gráfica del rosarino Bruno Chiroleu, quien ya había editado algunas historias cortas para Términus Libros. Publicada originalmente en julio de 2018, El Borde lleva a las y los lectores hacia el Hotel Frontera. Política, sexo, depresión, ambición, se cruzan en una historia que hará que sus personajes lleguen, al “Borde”.

Bruno Chiroleu es un artista rosarino que comenzó su carrera en 2011 como ilustrador free lance para el exterior. Entre 2012 y 2016 publicó en la antología Términus, en 2017 lanza su primer fanzine llamado “La Rabia”. Su última obra publicada es “Mara y Samu” que fue presentada oficialmente en la Crack Bang Boom 2022.

La encrucijada de la Frontera

Carlos Juana se encuentra en un colectivo, a través de un desierto. Los demás pasajeros se comportan de forma extraña, hay incluso una pareja sin pantalones, con sus genitales al aire. El chofer se está derritiendo, y por más que lo intente, no podrá descender. Era un sueño, ha tenido estos desde que su mujer lo dejó, ahora, en el hotel Frontera, intenta encontrar un futuro.

Los sueños proféticos de Carlos Juana serán uno de los elementos clave en su desarrollo. Crédito: Historia y dibujos de Bruno Chiroleu

Telma y Luisa escapan junto con su hermano, buscan libertad, han escapado de casa, buscando la libertad, llegarán al Hotel Frontera. Irina, es una pintora que se enoja al saber que el dueño del complejo le ha faltado el respeto a una de sus obras, ella es la consorte del jefe, el senador Alfredo Rossi. Un escritor observa a los clientes del establecimiento y los estudia.

Todas estas historias se encontrarán, para bien o para mal, llevando la historia hacia un desenlace tan extremo como se pueda. El último personaje no necesita presentación, ya se ha nombrado, es el escenario mismo en que todo transcurre. El lugar que lleva a todos al borde, el Hotel Frontera.

Una construcción que mira a futuro

Al comenzar la lectura de esta obra, de inmediato se ve que Bruno Chiroleu no se trae entre manos una historia “común”. Comenzar desde un sueño, no es algo que no se haya hecho antes, pero el tono del mismo es lo que detona la curiosidad de forma inmediata. Los simbolismos ya plantean una psique perturbada, y genera el gancho para ver qué sucederá.

La composición a contraluz de la llegada de Telma y Luisa expone el carácter real de los personajes. Crédito: Historia y dibujos de Bruno Chiroleu

La interpretación de los sueños, es algo interesante para establecer el tono del relato, así sucede en este caso. Sin embargo, Carlos Juana, quien abre la historia, es uno de los personajes con los que menos tiempo pasarán las y los lectores. Es un hecho, que, al igual que en el plano onírico, lo que nos espera es en apariencia inconexas, pero tendrá un sentido hacia el final.

La secuencia onírica es espeluznante, pero además tiene un sabor a desesperación que satura el ambiente. Esta tensión se manejará a lo largo de toda la obra, puesto que no habrá necesidad de explorar demasiado a los personajes antes de los hechos narrados. Aquí lo único que importa es qué sucederá en el futuro.

El Hotel Frontera será el último gran protagonista de la historia, ganando la mayor parte de las páginas a ilustración completa. El sitio tiene un poder sobre todas las personas que residen en él, ya sean clientes, o el mismo dueño. La personalidad del edificio se percibe en cada momento.

Los recursos narrativos

El trabajo secuencial de Chiroleu da una sensación cinematográfica a la obra, que facilita la dinámica del relato. Crédito: Historia y dibujos de Bruno Chiroleu

Las composiciones de Chriroleu son el punto más fuerte de esta historia. Toma diferentes técnicas narrativas cinematográficas y las utiliza para sacar el mayor provecho a la historia que cuenta. Manteniendo un mismo plano repetido en varias viñetas, donde los elementos van cambiando, sugieren el movimiento típico de una película.

En ocasiones, separa las páginas en dos, para contar historias paralelas de personajes que sufren afecciones similares. Jugando con paralelismos, la historia se va enriqueciendo. El uso de luces y sombras también es tenido en cuenta, y por sobre todo, quien tiene la mayoría de las ilustraciones a página completa es el Hotel Frontera, el protagonista absoluto.

Una técnica más, se encuentra en un personaje peculiar: el escritor. Sin un nombre ni nada, esta persona no solo habla de una forma de escribir, también analiza la personalidad de los demás, desde el punto de vista de un narrador. Así mismo, se cataloga a sí mismo dentro de un tipo de ser, de esta forma, completando el razonamiento que lleva al accionar de otros en la obra.

El Borde, es una obra algo difícil de abordar, pero intrigante. Es de esas lecturas a las que es menester volver para desentrañar cosas que ha hecho el autor, y además, permite a las y los lectores buscar una conclusión propia.

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