Mar 4, 2022 | Cultura, Deportes

Crítica y análisis de Bilardo: El doctor del fútbol

A través de cuatro episodios, recorre los momentos más memorables de la vida del Doctor Carlos Salvador Bilardo, técnico campeón del mundo en 1986
La serie cuenta con testimonios de futbolistas, ayudantes y familiares de Bilardo, quienes acreditan esa obsesión tan marcada en el narigón. Créditos: Marca Claro

El pasado 24 de febrero se estrenó la miniserie “Bilardo: El doctor del fútbol”, dirigida por Ariel Rotter. Esta serie documental de cuatro capítulos narra la vida personal y deportiva, principalmente post retiro futbolístico, de Carlos Salvador Bilardo, quien fuera el técnico campeón con la Selección Argentina en México 1986 y subcampeón del Mundo cuatro años después en Italia 1990. Los capítulos tienen una duración aproximada de una hora y pueden verse por la plataforma de HBO.

Un obsesivo del trabajo 

Lo primero que hay para mencionar sobre la serie es como retrata el perfil de Bilardo. Alguien obsesivo, apasionado, neurótico, perfeccionista, en busca del control absoluto de las cosas (entiéndase fútbol y todo lo que le rodea). A través de distintos y muy buenos testimonios, quien vea la miniserie podrá confirmar esto y darse cuenta cómo era la personalidad del “narigón”.  

Otra cuestión que da cuenta la serie es el método que tenía Bilardo para entrenar: entrenamientos interminables, que se volvían agotadores, muy tácticos. Les jugadores que aparecen en la serie comentan que Bilardo agarraba su pizarrón y lo llenaba de flechas y no entendían absolutamente nada de lo que estaba escrito allí.

Además, sus charlas tácticas sobre qué es lo que quería que hagan les jugadores en el campo de juego y sobre qué había que hacer para neutralizar al rival podían llegar a durar dos horas o más. Muches jugadores pudieron seguirle su ritmo frenético, pero otros no tanto, perdiéndose en el camino.

¿Es válido hacer cualquier cosa por ganar?

La serie recuerda distintos momentos en la vida de Carlos Bilardo en los cuales roza la moralidad y hace que quienes vean la serie, pero también quienes no y conocen a Bilardo, se pregunten qué tan importante es ganar y cuánto se está dispuesto a hacer para conseguirlo. “Ser primero no es lo importante, es lo único. Nadie se acuerda del segundo ¿Vos sabes quién pisó América después de (Cristobal) Colón? Yo no”, es una frase histórica del Narigón. 

La serie está llena de curiosidades, entre las cuales se destaca una sobre Bilardo y el Mundial 86: según indica, no festejó el Mundial porque le hicieron dos goles de cabeza en la final. Créditos: Diario As

En este mismo sentido, la serie no deja de lado la pelea mediática e histórica entre Bilardo y Cesar Luis Menotti. No es novedad que la Argentina previo a México 86 jugaba mal, y la serie lo recuerda, donde hasta los mismos jugadores admiten que “peor no se podía jugar”. 

Menotti fue quien tiró la primera piedra criticando a la Selección previo a ese Mundial y Bilardo recogió el guante diciendo que cuando llegó, no había ni un proyecto ni nada, por lo que se tuvo que partir de cero. La serie es rica en ese sentido contando con el testimonio del propio Menotti y cómo cubrían los diarios la pelea en ese momento. 

“Me olvidé de vivir”

Si hay que hablar de dos protagonistas principales de la serie, esas son la hija y la esposa de Bilardo. Ellas aportan el lado familiar y más personal y no tanto futbolístico del Narigón. Aportaron los distintos videos que se pueden ver en la serie, donde Bilardo aparece, por ejemplo, grabando a su hija cuando era pequeña o se lo puede ver bailando en una reunión familiar. 

La canción de Julio Iglesias “Me olvidé de vivir” es usada con frecuencia a lo largo de la miniserie, y la verdad es que viene al pelo. Bilardo era tan obsesivo con su trabajo, que dejó de lado a su familia. Así lo hacen saber tanto su esposa como su hija, ésta última un poco más afectada y cuenta que incluso se lo dijo en la cara a su papá. 

Bilardo era tan obsesivo y cuidaba tanto a sus jugadores que quería que elles hicieran lo mismo y dejaran de lado a sus seres queridos y solamente se concentraran en entrenar, en jugar y en, principalmente, ganar. 

Bilardo es considerado una eminencia para todes les hinchas de Estudiantes, equipo que lo catapultó a la selección tras consagrarse en el Metropolitano 1982 de Primera División Argentina. Créditos: Indie hoy

El éxtasis

“Bilardo: El doctor del fútbol” tiene picos emotivos, llegando a su pico máximo con la obtención del Campeonato del Mundo en México 1986. Ahí se muestra toda la previa de ese grupo, cómo sufrieron el durante, y toda la celebración que hubo en el post. Y si uno habla de México 86 tiene que mencionarse a Diego Armando Maradona

La serie muestra la relación casi de padre-hijo que había entre Maradona y Bilardo y lo importante que era Maradona para Bilardo (desde el principio dijo que en la Selección eran Maradona y diez más). En la serie está el testimonio de Claudia Villafañe, ex esposa de Diego Maradona, y ella cuenta lo mucho que quería Diego al técnico, y lo mucho que lo ayudó en su carrera.  

Si algo se le puede criticar a la serie es que se habla poco del fútbol en sí. La serie es más de testimonios, especialmente familiares, recordando a la persona que es Carlos Salvador Bilardo. Siempre se habla de que Bilardo fue un distinto y un adelantando en su época, pero en la serie se habla poco de táctica, más allá de la implementación de 3 defensores, que fue algo novedoso por esos tiempos. La serie se obsesiona con el personaje, tanto como él lo fue en vida.

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