Jul 15, 2021 | Sociedad

Construir una economía diferente

CONSOL, una cooperativa que busca modificar las lógicas de consumición, a través de la voz de su presidente

Algunas cooperativas de consumo como CONSOL lograron un gran crecimiento durante el comienzo de la pandemia
Algunas cooperativas de consumo como CONSOL lograron un gran crecimiento durante el comienzo de la pandemia. Fuente: El ABC Rural

La llegada del COVID-19 a la Argentina generó una transformación en el interior del país. Las nuevas condiciones creadas- si bien resultaron dañinas para muchos sectores de la economía- también impulsaron indirectamente una serie de proyectos alternativos. Uno de estos es el caso de la Cooperativa CONSOL.

Esta organización fundada en el 2008 –cuyo nombre hace alusión a consumo solidario- cuenta con el objetivo de conformar un sistema alternativo de consumo, más justo e igualitario. 

Los grupos asociados de consumidores que la conforman, buscan fomentar el consumo solidario y la promoción, distribución y comercialización de productos de primera necesidad. Estos últimos, tienen las características de estar elaborados por cooperativas, empresas y fábricas recuperadas; entre otros tipos de emprendimientos solidarios y asociativos.

Valores y beneficios

Según Luís Wigutow, Presidente de CONSOL, se busca tratar de salir del mercado hegemónico compuesto fundamentalmente por las grandes cadenas formadoras de precios. “Disputamos la generación del precio en función de fines lucrativos, a través de una institución sin fines de lucro que logra mecanismos diferenciados de generar y usar valor agregado”, declaró en conversaciones con Nota al Pie.

A la hora de realizar esta misión, el activista social declaró el rol que cumple la organización a la hora de “acercar diversos productores de la economía social que no tienen capacidad de acceso a góndolas en cadenas de supermercados, pero que son de calidad excelente, y superiores en relación calidad precio”.

Dentro de CONSOL también entran en juego los valores de colaboración.  Por ejemplo, uno puede asociarse a la comisión de compras, donde se debate qué mercadería incluir en la oferta. “Ahí entra en juego el interés particular que confluyen con intereses particulares de los demás asociados y consumidores. Uno se da cuenta de que a los demás les puede interesar el mismo producto y nos vemos todos beneficiados”, explicó Wigutow.

Combatir la lógica capitalista

Deconstruir y competir con el mercado capitalista es una ardua tarea, ya que el mismo “cuenta con un saber y capacidad de acción enorme”, señaló el presidente de la cooperativa. “Las estrategias de marketing son muy elaboradas e incorporadas y naturalizadas en los ciudadanos a la hora de plantearse su consumo”, explicó.

Siguiendo esta línea, Wigutow describió que “por un fenómeno cultural, siempre hay más arraigo con un producto que goza de más popularidad, aunque se desconoce que contiene”. Es por eso que desde la organización proponen que, a la hora de pensar en el consumo, se focalice más en la calidad del mismo que en la marca. “Lo que proponemos es que evalúen los productos a través de la experiencia, y no a través una campaña comunicativa”, declaró.

“Comprar estos productos requiere esfuerzo de decir no conozco esta marca.  Es cuestión de probarla y darse cuenta de que es un muy buen producto a un muy buen precio”, comentó.

La tienda física de Villa Crespo, la única que permanece abierta actualmente. Fuente: Consolcoop.net

Metodología de trabajo

La cooperativa trabaja con focos de consumo y tiendas físicas. Primero siempre se da la conformación un foco en un territorio, cuando se logra organizar un conjunto de consumidores interesados, estén asociados o no. La concentración de la demanda permite “reducir esfuerzos logísticos que redunden en mejores condiciones de compra por volumen y escala, sin desgaste ni financiero ni logístico en la cuestión cotidiana”, declaró Luís.

Estos focos de consumo “tienen que tender a desarrollarse en proveedurías,  contar con capacidad de stockeo y de rotación en función de demanda de consumidores asociados en el cotidiano”.

Cuando uno de estos genera un desarrollo acorde, se busca un espacio contenedor para la elaboración de una tienda de consumo. La cooperativa llegó a tener tres de estos espacios, pero por la crisis económica generada por el Gobierno de (Mauricio) Macri, ahora cuentan con solo uno, ubicado en Villa Crespo (Ciudad de Buenos Aires). 

Según Luís Wigutow, “los  consumidores  se acercan y consumen a demanda como un mini súper común, pero con productos de la economía social, y también con algunos productos que son de consumo más hegemónico”.

Avance en la pandemia

CONSOL pasó por diferentes etapas durante el desarrollo de la pandemia. Wigutow contó que al principio hubo un “boom”. La cooperativa estaba pasando momentos de crisis “por los años 2018 y 2019, pero para el 2020 teníamos buenas expectativas, ya que entrabamos muy bien en el esquema de programa promovido“, explayó.

“De repente cuarentena total, y el programa pasó a ser el de quédate en casa”. A raíz de esto, “nos auto impusimos, pese a los costos, una dinámica donde se cerraron focos de consumo. Y todos los pedidos pasaron a ser enviados a domicilio”. El dirigente contó que esta nueva propuesta obtuvo grandes resultados, ya que “nos llevó a un crecimiento exponencial entre fin de marzo y fin de abril de 400% en cantidad de mercadería pedida”.

A pesar de esto, explicó que no estaban preparados organizativamente para sostener ese nivel de crecimiento. Y debían hacer modificaciones para que “no nos lleve puestos. La demanda excedía capacidad de abastecimiento, y empezamos a racionalizar y distribuir del modo más equitativo”, contó. Finalmente, “logramos ordenar todo un esquema de precios con el que veníamos muy desactualizados y pudimos generar el reabastecimiento constante, para poder abastecer de forma más ordenada”, agregó.

CONSOL comercializa productos elaborados por fabricantes más pequeños, pero de excelente calidad. Fuente: Tercersector.org.ar

Más tarde empezaron las limitaciones. Por un lado, sucedió el “bestial desabastecimiento que tuvieron nuestros propios proveedores por la altísima demanda. Fuimos limitando la oferta ya que se quedaban sin mercadería”.

A la par, previo a las aperturas, los supermercados convencionales -que no habían encontrado hasta el momento la forma de abastecer demanda virtual- empezaron a conseguir mejorar ese sistema. Wigutow dijo que por esa razón, “la enorme demanda que había se redinamizó hacia el supermercadismo convencional, por una cuestión de comodidad”. 

Esta tendencia se profundizó, con las promociones impulsadas desde agosto y la apertura de la cuarentena. “Hoy estamos con una demanda un poco más lógica para nuestra agrupación”, concluyó.

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