Jun 30, 2021 | Cultura

El Museo de Arqueología de Alta Montaña de Salta fue seleccionado como el mejor museo de Argentina

Dentro de un ranking realizado a través de las opiniones de turistas en la plataforma TripAdvisor, el MAAM ocupa el primer puesto entre los mejores museos del país.
El Museo de Arqueología de Alta Montaña está ubicado en el centro de la capital salteña. Anualmente recibe a miles de turistas, tanto nacionales como internacionales. Fue reconocido como el mejor museo para visitar en Argentina. Créditos: www.saltasoy.com.ar

Salta, una provincia tan linda que enamora, también seduce en cuanto a cultura y museos se trata. Dentro de los 841 puestos del ranking, dos museos son salteños. El primer lugar lo ocupa el MAAM y el décimo puesto es del Museo Güemes

Trip Advisor es un sitio web norteamericano de referencia a nivel mundial para todes les turistes. Allí cada une realiza reseña de viajes, comentarios sobre los lugares que visita, la hotelería y el circuito gastronómico. También sobre la oferta cultural. 

Debido a la gran cantidad de mensajes destacando la eficacia de la información brindada, el valor histórico de su colección permanente, el legado ancestral que difunde y la excelente atención al público, el MAAM es el ganador del primer puesto en la lista de los mejores museos de Argentina para visitar.

Además obtuvo el premio “Travellers’ Choice 2020” que se elabora a partir de los miles de comentarios y valoraciones que hacen viajeres de todo el mundo en la misma plataforma. Si bien durante el 2020 hubo restricciones a las visitas, se tomaron en cuenta las referencias emitidas entre 2019 y parte del 2020.

Entre los museos que forman parte de los 10 más visitados del país se encuentran el Museo de Ciencias Naturales de la Plata, la Casa Histórica de Tucumán, El Bosque Tallado-Museo a Cielo Abierto, Museo de Arte de Tigre, La Casa de Carlos Gesell, el Museo Histórico Municipal Alfredo Enrique Múlgura, el Museo del Automóvil y el Museo Histórico del Transporte Carlos Hillner Decoud.

Museo de Arqueología de Alta Montaña

Ingresar al MAAN es realizar un viaje en el tiempo hacia una cultura andina que nos pertenece y que nos interpela a formar parte de ella. Mucho se ha debatido sobre la exposición de vidas humanas momificadas y sobre la profanación de una tumba arcaica. Pero el museo es mucho más que eso. 

Es una de las tantas maneras de mantener vivo algo más que una costumbre o una tradición. Es nuestro pasado, nuestra historia prehispánica que se hace presente en cada exposición, que es realizada con el debido respeto que se merecen.

El museo, inaugurado en 2004, presenta colecciones referidas al patrimonio arqueológico de las ceremonias realizadas en las altas cumbres de los Andes. Su misión primordial está dirigida a crear un espacio para la conservación, investigación y difusión de los contextos culturales del mundo prehispánico de gran trascendencia histórica.

Su colección principal, que motiva la visita de turistas locales e internacionales, presenta el patrimonio arqueológico que fue descubierto en el año 1999 en la cima del volcán Llullaillaco, Salta, Argentina. Hace más de quinientos años, en ese lugar sagrado se entregó a los dioses en el contexto de la ceremonia incaica Capacocha, la vida de tres niñes y un conjunto de ofrendas confeccionadas en miniatura que poseían un carácter simbólico. 

La Doncella tenía unos 15 años de edad y fue encontrada sentada, con las piernas flexionadas y cruzadas, con un vestido marrón y un prendedor de plata, con colgantes de hueso y metal. Créditos: www.saltasoy.com.ar

Dichos niñes, que hoy son conocidos como la Niña del Rayo, el Niño y la Doncella, fueron encontrados en perfectas condiciones de conservación y se pueden conocer en una de las principales salas del Museo. 

Hallazgos

Sus hallazgos implicaron un desafío en la aplicación de técnicas que permiten su adecuada preservación y presentación. Se conservan en cápsulas diseñadas según los lineamientos de la Crio preservación (conservación por frío a muy bajas temperaturas) que garantizan la correcta preservación de los mismos. 

El MAAM se define a sí mismo como un espacio dinámico de interacción, aprendizajes y comunicación. Promueve el reconocimiento de la historia prehispánica, la construcción de la diversidad identitaria y la memoria colectiva. 

A lo largo de su trayectoria, la institución relata que logró posicionarse como referente científico y tecnológico en cuanto a la conservación y presentación del patrimonio que resguarda. Posibilita, además, revalorizar y resignificar un pasado que aún se mantiene vivo en las diferentes prácticas, saberes y materialidades que nos transmiten un profundo mensaje ancestral.

Difusión y extensión

La difusión de la cultura arqueológica andina es uno de los diferentes objetivos que se propone el Museo de Arqueología de Alta Montaña. Las colecciones y los trabajos de investigación y conservación, se interrelacionan con la comunidad a través de exposiciones, actividades especiales y publicaciones que son informadas en su página web.

Realizan visitas guiadas, charlas y cursos de capacitación, también divulgaciones de trabajos científicos, material gráfico y audiovisual. Además se llevan a cabo programas y visitas educativas, materiales para personas con discapacidades visuales y actividades para niñes, entre otras actividades.

Misión y visión

Entre sus misiones se encuentran las de conservar, investigar y difundir el patrimonio arqueológico y cultural, asociado a ceremonias incaicas conocidas como “Capacocha”. También revalorizar la cultura andina mediante un abordaje multidisciplinario, fomentando el respeto a la diversidad y contribuyendo a fortalecer las identidades locales.

Pretenden ser un espacio educativo, interactivo y de reflexión sobre el pasado prehispánico en la región y su aporte a la memoria colectiva. Además, buscan posicionarse como referente cultural y tecnológico en cuanto a la conservación y presentación del patrimonio que resguarda.

Colecciones

A través del trabajo realizado a lo largo de los años, el museo logró posicionarse como referente científico en términos de conservación y presentación del patrimonio arqueológico. Desarrollan sus tareas en un marco de fuerte innovación tecnológica y de mucho respeto.

Colección Llullaillaco

La colección inicial del Museo de Arqueología de Alta Montaña surge a partir de los hallazgos realizados por una expedición científica. En 1999, un grupo de investigadores ascendió al volcán Llullaillaco, ubicado en el Departamento Los Andes, Salta, Argentina.

En la cima descubrieron a tres niñes junto a un importante ajuar que contenía elementos confeccionados con diferentes materiales. Tanto los niñes como lo contenido en el ajuar mortuario se ofrendaron a los dioses en el contexto de la ceremonia incaica conocida como Capacocha.

En la Colección del Llullaillaco se pueden observar objetos con gran diversidad de materias primas, colores, formas y significados que representaban en miniatura al mundo inca. Estos materiales provenían de distintas regiones y tenían un carácter simbólico. Además estos elementos comunicaban diferentes actividades, roles y jerarquías, todo dentro de un contexto sagrado.

Los niños del Llullaillaco, conocidos como La Niña del Rayo, El Niño y La Doncella, fueron encontrados en excelentes condiciones de conservación. Esto se debió al microclima particular de la alta montaña en el que permanecieron durante siglos. Por ello, los cuerpos se presentan dentro de cápsulas bajo estrictas condiciones de criopreservación, donde está regulada la temperatura, humedad y presión.

Colección Reina del Cerro

En el nevado de Chuscha, a 5.468 metros de altura en cercanías de la serranía de Cajón o Quilmes, en el departamento de Cafayate, se ha encontrado un santuario o adoratorio de altura. 

En la década de 1920 los mismos habitantes descubrieron, mediante el uso de dinamita, la ofrenda de una niña posiblemente en el contexto de una ceremonia de Capacocha.

A lo largo de 82 años, el cuerpo y las ofrendas sufrieron algunas modificaciones hasta su llegada al MAAN. Por lo tanto, la procedencia y la asociación de los objetos que componen el ajuar de “La Reina del Cerro” se desconocen.

El ajuar mortuorio está formado por plumas, fragmentos textiles, vinchas, chuspa, peines de madera y espinas, unku, puco, cestas de fibras vegetales, caracoles, cuentas de malaquita, pinza de cobre y disco de bronce.

En 2006 el cuerpo de la niña y el ajuar fueron restituidos a la provincia de Salta y hasta la actualidad se encuentran en el MAAM.

Colección Teruel

Parte de esta colección arqueológica se ubica en las salas temporales del museo. Está formada por piezas cerámicas, objetos de calabazas, líticos, cuentas de collar, pinzas y restos óseos.

La familia Teruel fue quien donó esta colección al Museo en el año 2005. Por sus relatos, se pudo saber que pertenecía a Humberto Hedro Teruel. En 1980 junto a Rodolfo Bravo realizó excavaciones en lo que posiblemente era una tumba ubicada en una lomada de la finca Bella Brisa ubicada en el paraje Corralito, departamento San Carlos (Valle Calchaquí sur) Salta. 

El laboratorio de Crio-preservación es un referente a nivel nacional e internacional sobre conservación y presentación de cuerpos momificados. Créditos: https://www.maam.gob.ar.

En la página web del MAAM explican que en la colección se destacan objetos cerámicos con características estilísticas y morfológicas asociadas a los estilos incas y locales santamarianos. El estilo inca mixto presenta una combinación de elementos cuzqueños con otros locales, mientras que el estilo inca provincial imita la iconografía y morfología pero difiere en su producción.

Por lo tanto, este tipo de piezas, en el contexto sociopolítico específico, son el resultado de una imposición estatal dirigida hacia la manufactura de piezas por parte de las poblaciones sometidas por los incas.

Conservación

Las condiciones ambientales estrictas y tecnológicamente controladas permiten presentar una colección con características particulares por sus excepcionales condiciones de conservación. El sistema de iluminación de la exposición está controlado mediante computadoras que regulan la intensidad de la luz ante la presencia de personas.   

Para asegurar el buen estado de conservación de la colección, el ambiente en las salas de exposición está controlado automáticamente, manteniendo el aire filtrado y desbacterizado, a una temperatura constante de 18 °C y una humedad relativa de 45 %.

Laboratorio de Crio-preservación

En el año 2001 se iniciaron las tareas del Proyecto Complejo de Crioconservación con el fin de preservar, estudiar y presentar al público los cuerpos de los Niños del Llullaillaco. 

Su desarrollo estuvo a cargo de profesionales argentinos dirigidos por el Ing. Mario Bernaski. En el mismo se tuvieron en cuenta tres factores condicionantes: el estudio de las características del entorno, análisis de otros casos comparables y evaluación de los cuerpos.

Debido a que el estado de conservación de los cuerpos se debe a las condiciones específicas de la alta montaña como bajas temperaturas, baja presión atmosférica, bajo nivel de oxígeno y ausencia de luz, se siguieron los lineamientos de la Crioconservación. Esta técnica consta de bajas temperaturas, transferencia indirecta de frío, estabilidad térmica y atmósfera modificada con registros electrónicos permanentes.

Los cuerpos de los niños del Llullaillaco se conservan en cápsulas especialmente construidas que permiten una visualización panorámica de los cuerpos, que son exhibidos de a uno por vez y con luz muy tenue.

En el interior de las cápsulas el aire posee un bajo contenido de oxígeno (2%), un temperatura de -20°grados centígrados, iluminación filtrada en UV e IR lo que garantiza la correcta presentación y preservación de les niñes.

Cabe resaltar que este tipo de conservación a bajas temperaturas con modificación de atmósfera es único en su tipo en el mundo. 

Desde el Museo destacan que el uso de nuevas tecnologías, la innovación y modernización de los recursos empleados y la permanente actualización e investigación, posicionan al laboratorio de Crioconservación como un referente a nivel nacional e internacional sobre conservación y presentación de cuerpos momificados.

Compartir:

Notas Relacionadas

Nota Al Pie