El presidente del Colegio de Ingenieros de la Provincia de Neuquén, Marcelo Fernández Dozel, declaró: “A nuestro juicio a pocos años de haberse debatido, no una, sino dos veces en el Honorable Concejo Deliberante la cuestión, volver a hacerlo, con un solo argumento superador, relacionado con la mejora de la factibilidad económica de los emprendimientos a realizarse en la Isla, no ameritan la aprobación”.
Además, agregó que “hubo en los análisis realizados por las dos Comisiones del Colegio una inusual unanimidad en la recomendación; que luego transmitimos al Honorable Concejo Deliberante”.
Nota a las autoridades de Neuquén
En una nota que presentaron desde la Institución argumentaron los motivos por los que “no ven conveniente modificar la ordenanza 10010 y su modificatoria la 12982; referidas a los usos permitidos en la Isla 132”.
En el documento detallaron un cuadro de situación sobre la posibilidad de modificar la normativa existente y llegaron a la conclusión, de no aconsejar cambios.
“Habida cuenta del precario equilibrio ambiental y urbanístico actual; la notoria utilización de la ciudadanía del lugar para actividades recreativas, turísticas y de esparcimiento; con los actuales usos debidamente consolidados y aceptados por la población. No creemos que el argumento utilizado de darle viabilidad económica-financiera a las inversiones posibles en la Isla; supere los fundamentos técnicos y ambientales que indican la necesidad de preservar ese espacio lo más protegido posible para las generaciones venideras”, destacaron.
En este sentido sostuvieron en la nota “que los usos culturales (Centro de Convenciones), turístico (Hotel y Gastronomía), Institucionales, (Sede de Cordineu y Prefectura), Comerciales (Edificios para oficinas), y Esparcimiento (Fiesta de la Confluencia, fines de semana y uso nocturno), generan una densidad poblacional de utilización del predio, que no aconsejan el agregado de un nuevo uso”.
Necesidad de un informe de impacto ambiental
La Comisión de Ambiente, Agronomía y Recursos Naturales, entiende que la única forma de fundamentar un cambio de uso, es haciendo un Estudio de Impacto Ambiental que justifique el mismo. “La misma Ordenanza que aprobó los Usos actuales, recomienda para cualquier modificación la presentación de un Estudio de Impacto Ambiental”, detalló Dozel.
“Dicho estudio permite analizar, contaminación no solo ambiental, sino también sonora, eventos nocturnos, accesos, infraestructura y por supuesto los Impactos de los cambios; ya sea en sentido positivo o negativo. De ese balance salen las conclusiones, que al no haberse hecho, no sabemos cuáles son, aunque imaginamos no viabilizarán la iniciativa de Cordineu”, explicó.
Fundamentos presentados por profesionales del Colegio de Ingenieros
En su informe, los Ingenieros Luis Higinio Di Yacovo y Juan Carlos Roca, plantearon que “con la incorporación del nuevo uso propuesto en la Ordenanza en estudio – viviendas – se va a alterar de manera considerable el funcionamiento del sector, no sólo la funcionalidad de la Isla, sino también la de los Barrios adyacentes”.
Además, enumeraron los datos que consideraron más relevantes. Respecto a la accesibilidad y circulación advirtieron que se densificará la zona obteniendo un gran movimiento de entrada y salida de habitantes o de abastecimiento; para lo cual los dos puentes de ingreso que hay serían insuficientes.
En cuanto al “Uso residencial de una densidad media debería acompañar al uso ya propuesto; manteniendo una dinámica de movimiento vinculada y no opuesta a la existente”.
Sobre las potencialidades de la Isla, sostuvieron que “usos como: parque recreativo, espacios donde se puedan observar especies y fauna autóctona, que convoquen desde lo educativo; desde lo cultural a través de muestras cubiertas, semi-cubiertas o al aire libre, espacios para la difusión de la música. Son propuestas que desde lo inmobiliario pueden no ser atractivas para los emprendedores, pero claramente impulsan a la ciudad tanto cultural, deportiva y socialmente”.
También mencionaron otros puntos principales a tener en cuenta como la altura de los edificios ya que no se puede determinar el volumen y esto transformaría la topografía del lugar.
Las cuestiones generadas por el estacionamiento, que serían insuficientes en las construcciones proyectadas y terminarían invadiendo el área natural. Y la infraestructura necesaria para garantizar el abastecimiento de los servicios.
Conclusiones
Y concluyeron el informe recomendando “a los señores Concejales de la Comisión de Obras Públicas, no realizar cambios en la ordenanza que planifica usos y actividades en la isla 132, ya que el estado actual, mantendría, aún con riesgos, el equilibrio del ecosistema constituido. El cambio de reglas de juego, sin fundamentación técnica adecuada y completa, (Estudio de Impacto Ambiental), afecta la seguridad jurídica”.
“El Colegio de Ingenieros está trabajando por acuerdo con el Sr. Intendente Mariano Gaido y su Coordinador Cr. Gastón Contardi, junto con otros Colegios y la Universidad Nacional del Comahue, en la urbanización de la meseta, donde se habilitarán infinidad de lotes residenciales, y una zona industrial, que jerarquizarán notoriamente a la ciudad”, resaltó Dozel.
“Existiendo esta posibilidad, volver a Insistir con construir departamentos residenciales en una zona tan sensible como el Paseo de la Costa y su corazón que es la Isla 132; no nos parece adecuado ni conveniente”, concluyó.