Abr 23, 2021 | Género & Sexualidad

Primera Diplomatura en Gestión de Proyectos Culturales LGBTI

PRIMERA DIPLOMATURA EN GESTIÓN DE PROYECTOS CULTURALES LGBTI
Alba Rueda
Subsecretaria de Políticas de Diversidad, Alba Rueda. Crédito: archivo personal de la entrevistada.

La subsecretaria de Políticas de Diversidad, Alba Rueda, diálogo con Nota al Pie y explicó que “la gestión cultural es una de las herramientas con la que podemos trabajar distintos aspectos de la cultura. Constituye una oportunidad para desarrollar nuevas miradas que integren más a la población LGBTI en ese espacio”. 

Advierte que “en los espacios culturales se producen tensiones en torno a las miradas hegemónicas y la diversidad humana” y puntualiza que eso se verifica en diversos aspectos. “Existe una subrepresentación de la población LGBTI en las expresiones artísticas, en las carteleras, inclusive en los papeles que desempeñan las personas LGBTI en esos ámbitos que suelen ser roles estereotipados”. Frente a ese escenario, enfatiza que el objetivo de la diplomatura es “problematizar las hegemonías en el arte”.

Plan de estudios

La diplomatura propone en su diseño curricular poner en valor las experiencias de gestión cultural de la comunidad LGBTI. También problematizar los condicionantes en la circulación y el tránsito de los espacios culturales para garantizar entornos inclusivos. Además, poner en práctica herramientas para la programación y desarrollo de proyectos culturales con perspectiva LGBTI, entre otros. 

Rueda detalla que se trata de una formación de doscientas horas distribuidas en dos áreas, una de formación y otra de aplicación para el desarrollo de proyectos culturales. Subraya, además, la importancia de la iniciativa al considerar que “la gestión cultural con perspectiva de diversidad propone lograr una ampliación de derechos para las personas LGBTI”.

También confirma que “se aspira a desarrollar la mirada del sector cultural hacia otras formas subjetivas tales como el contenido de las expresiones culturales. Me refiero a los relatos, los roles que desempeñan las personas diversas, los tipos de obras. Es decir, aspiramos a lograr una transformación cultural”.

Primera Diplomatura en Gestión de Proyectos Culturales LGBTI. Crédito: https://www.cultura.gob.ar

La gestión cultural desde la amplitud

La funcionaria sugiere que pensar la gestión cultural desde la perspectiva de género abarca no solo pensar las propuestas culturales, sino también los espacios donde estas son brindadas. Entre ellos “se incluye por ejemplo el uso de los baños, se requiere pensar cómo se aborda socialmente la arquitectura de los espacios. Allí también es preciso romper los mandatos hegemónicos, y reflexionar de qué modo participan los cuerpos diversos”. En ese sentido afirma que “hablar de la gestión cultural es validar el rol de cuestionar las prácticas que proponen una transformación social”.

Considera también que una gestión cultural con mirada de género puede propiciar aportes muy positivos no solo en el área cultural. Desde allí los cambios se pueden extender a la sociedad en general. “Podemos contribuir desde la cultura a reducir la homofobia, la transfobia, la lesbofobia” afirma. 

Para lograr esos objetivos “la clave está en que la organización cultural produzca una polifonía de voces, a partir de cuestionar los modelos únicos para pasar a tener espacios culturales de diversidad”. 

Potenciar la población trans

La diplomatura tiene entre sus ítems el estudio de la paridad y cupo travesti y trans en la comunicación de la cultura. Al respecto, justifica que la propuesta de gestión cultural en la diversidad debe estar enfocada en la las personas trans “porque es allí donde más se cristaliza la discrimacion LGBTI”.

Fundamenta su postura al afirmar que “hay una subrepresentación de la población trans en las propuestas culturales. Esto se constata desde los roles en las obras teatrales donde se presentan modalidades estereotipadas. También en las formas de contratación, el pago que perciben, el modo en que se asignan puestos de trabajo hasta la escasa cantidad de obras donde las personas trans participan”.

Inscripciones

La diplomatura fue pensada con un cupo limitado de sesenta plazas. “Hasta el momento se han inscripto más de mil personas y seguimos sumando” explica Rueda. Anticipa que “estamos planificando abrir próximamente nuevas cohortes del programa de formación para poder incluir a la mayor cantidad posible de postulantes”. El periodo de inscripciones se cerrará el próximo 28 de abril.

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